POR IGNACIO QUARTINO | IQUARTINO@ELPAIS.COM.UY
¿Qué lugar ocupa un clásico como Le Club entre cada vez más novedosas ideas?
Siempre estamos obligados a repensar las estrategias. Nosotros tenemos una posada y además un negocio gastronómico, lo que nos motiva a innovar en forma permanente. Desde hace un tiempo modernizamos el sistema de reservas y, a su vez, capacitamos a nuestro personal para que sepa ejecutarlo. Tampoco descuidamos nuestra forma de promocionarnos. Por más que Le Club haya sido referente permanente, también tuvimos que adecuarnos a la globalización y comunicación a través de Internet.
Creo que en ese sentido las agencias de viajes se han visto perjudicadas. Las comisiones que ellas perciben por hacerse cargo de reservas y venta de paquetes turísticos están siendo desplazadas, porque los turistas planifican su descanso por Internet. Por dar un ejemplo concreto, la palabra posada tiene distintos significados en las diversas culturas. Para los europeos significa una cosa y en América otra. Nosotros en Internet nos presentamos con la palabra hotel, sobre todo para los angloparlantes, porque sabemos que nos están mirando de todos lados y siempre nos van a entender. El manager de los Rolling Stones estará en nuestra posada porque hizo su reserva on line.
¿Cómo capacita a su personal?
Tenemos la política de ceder Le Club para entrenar personal que posteriormente pueda colmar las expectativas del cliente. Cada vez es más común que un recepcionista maneje dos idiomas aparte del castellano.
¿Cómo se diferencia de otras ofertas hoteleras que apuntan a un público exclusivo?
Una oferta democrática, similar a las que propone el Club Med que apunta a la naturaleza y deporte con una agenda en común. Ahora estamos proponiendo recorridas por lugares no tan tradicionales de Punta del Estes. Recorridas por el bosque de ombúes, clases de polo con jugadores de alto handicap y salidas para pescar en altamar, entre otras actividades.
¿Qué expectativas tiene para la temporada que viene?
Primero, me gustaría erradicar el concepto de temporada, porque no puedo dejar de pensar en un boceto de planificación diferente, fomentado por turistas que vienen de todas partes del mundo, que recalan primero en Buenos Aires y luego se riegan por la región. Por eso, consideramos oportuno instalar un espacio propio, que esté abierto todo el año. Con esto intentamos unir las opciones del verano con el tiempo libre en un hotel boutique.
¿Eso es lo que buscan los turistas europeos?
Por lo general, sí. Hay que tener en cuenta que la hotelería de categoría entre cuatro y cinco estrellas está totalmente colmada en Buenos Aires. Parte de esa gente salta hacia el Norte o el Sur de Argentina, Punta del Este, Montevideo y las alternativas que se abrieron en este último tiempo en el departamento de Rocha, como La Pedrera. Tanto Uruguay como Argentina, lamentablemente, estamos padeciendo un problema con las líneas aéreas. Esto último, sin dudas, está amenazando una oportunidad de desarrollo muy importante para la región, porque es algo que no ocurre solamente en temporada. Esto es cosa de todo el año.
¿Cómo puede solucionarse?
Por el momento la preocupación sigue latente, al menos en las autoridades argentinas que son conscientes de que tenemos un turismo millonario proveniente del hemisferio Norte que se expande por toda la región. Ese turista es, además de viajero, un potencial inversionista. Cada vez es más común encontrar europeos de nivel socio económico medio y alto que compran importantes apartamentos en Capital Federal (Buenos Aires) y, posteriormente, invierten en una chacra de Punta del Este para evitar el invierno europeo. No es casual que las nuevas edificaciones ubicadas desde la Brava, a la altura de Avenida Roosevelt sean de alta calidad.
A través de las distintas administraciones creo que en Punta del Este se ha consolidado un proceso responsable, que los turistas extranjeros saben diferenciarlo de lo que se ha hecho en destinos como Marbella o, más cerca, la depredación que se hizo en la costa argentina.
Luego de tener muchos años de trato con el turismo europeo, noté que ellos admiran el paisaje que ofrece Punta del Este sobre todo del lado de la Playa Brava con las magníficas casas sin cercos y el mantenimiento de los predios.
Los extranjeros piensan que forma parte de una política de mantenimiento de la Intendencia de Maldonado, cuando en realidad, es un aporte de los particulares que mantienen desinteresadamente esos predios y espacios públicos.
Más allá del crecimiento del turismo europeo, ¿por qué las temporadas estivales de Punta del Este se concentran en las dos primeras semanas de enero?
Sería bueno demoler este concepto de concentrar todos los eventos en la primera semana de enero. Esto termina perjudicando buenas fiestas e iniciativas. Sin una buena planificación de las agendas de las actividades va a ser muy difícil modificar esta tendencia. Una alternativa es generar variables como la regata Rolex, que llegará a Punta del Este en febrero.
Sin embargo, son casos aislados. ¿Cómo puede crecer el turismo en ese mes?
Las familias con hijos pequeños ven con buenos ojos la posibilidad de alquilar en febrero. Sobre todo aquellos que van en plan de descanso. Es una buena alternativa porque, además, los precios de las propiedades bajan considerablemente.
¿Cuáles son las tendencias de consumo? ¿Prevé incremento de los servicios?
No creo que vaya a enriquecerse la oferta gastronómica. No habrá grandes novedades en ese sentido. Desde hace varios años el turista empezó a ver al supermercado como un programa en sí mismo. Antes de ir a cenar afuera y arriesgarse a no recibir un buen servicio prefiere agasajar a amigos en su casa, ofreciéndoles productos de calidad. Es decir, un buen vino, buena carne y así se genera una suerte de círculo ya que el que es invitado después quiere ser anfitrión. Los números en ese sentido son claros: la temporada pasada los supermercados aumentaron la venta de productos de calidad entre un 25 y 30% con relación al año anterior. Se puede decir que el changuito causa placer a la familia. Si no, basta pasar por uno de los supermercados de Punta del Este para encontrarse con famosos paseando entre las góndolas. Es decir, es un programa que no discrimina edad y que está de moda.
Como empresario que conoce Punta del Este, ¿cómo analiza el corte de rutas en la frontera argentina-uruguaya en temporada?
Hay una estadística que es muy contundente en ese sentido: hubo 45.000 jefes de familia que se ausentaron en el último verano en Punta del Este. Es decir que hubo 45.000 familias que no vinieron de Argentina con sus 4x4, sus remolques y eligieron no hacer esa suerte de desembarco en Punta del Este. Prefirieron ahorrar esa plata e irse de viaje a Europa. Si bien ese consumo no estuvo, se compensó con los brasileños.
Se repite una y otra vez que Punta del Este tiene que apelar al turismo millonario, ¿está de acuerdo con esa postura?
El mercado está llevando a Punta del Este a lograr este posicionamiento porque tiene variedad de productos y paisajes. Eso es un requisito muy importante a la hora de evaluar el nivel de una ciudad. Por otra parte, tenemos miles de departamentos cerrados durante todo el año. Esto es un asunto pendiente respecto de las posibilidades que tiene para desarrollarse como ciudad, porque significa una caída abrupta de su riqueza.
¿De qué forma incidirá la puesta en marcha de la reforma impositiva en esta temporada?
La búsqueda de evasores y la carga impositiva de un 23%, más allá de las reformas que se puedan hacer, está llevando a tener cada vez más perdedores. La carga es muy alta y eso es lo que provoca trabajo en negro y gente que hace mal sus deberes. Eso no significa que esté justificando al evasor, digo que tiene que haber más flexibilidad y reglas que beneficien a todos. Un sistema más equitativo, con menos penitencia hacia los empresarios que invierten.
¿Qué balance hace de los festejos de los 100 años de Punta del Este?
Hay un tema que tiene que ver con el enfoque que se le dio a esta celebración y en el caso de los 100 años. No creo que la improvisación sea un buen camino. Por algo, a las 24 horas del festejo no quedó nada. Hay que desarrollar proyectos para los 101 años, pero hay que apuntar a un trabajo serio, de marketing. Creo que los gobiernos no tendrían que gastar tanta energía con luchas internas.
Usted impulsó un convenio entre Saint Tropez y Punta del Este en el marco de los 100 años. ¿Qué resultado tuvo?
La idea fue generar un vínculo entre estas dos ciudades para que surja un intercambio de turistas y realización de proyectos comunes. Si bien hubo contactos entre las autoridades de estas dos ciudades, queda por afianzar el vínculo. No pasa por mí avanzar en las negociaciones, sino que pasa por las autoridades (del departamento). Entiendo que sería una buena alternativa para generar un circuito turístico con públicos muy atractivos por su nivel.
Perfil
Nombre: Miguel Schapire
Ocupación: Propietario del Hotel Design y Restó Le Club ubicado en La Barra
Edad: 60
Estado Civil: Divorciado
Inició su actividad comercial en Editorial Schapire propiedad de su padre, que editó textos y libros de Federico García Lorca, Rafael Alberti, Alejandro Casona, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, entre otros. Actualmente está recopilando trabajos de estos autores relacionados a Punta del Este para presentar una publicación conmemorando los 101 años de esta ciudad que lo tiene como protagonista de cada temporada, aunque no le guste el concepto. Es un hombre de negocios, mediático y solidario. Dirige el magazine Bazar TV que se emite en Argentina desde 1986, y una Fundación que lleva su apellido.