El 77% de las madres del mundo expresa preocupación porque sus hijos crezcan demasiado rápido. La mayoría siente que los niños de hoy -con relación a su propia infancia- están siendo privados, en parte, de su niñez: 63% según una encuesta a madres de niños de hasta 12 años que cubrió diez países. Esta preocupación se encuentra más extendida entre las mamás sudamericanas: Brasil (86%), Uruguay (82%) y Argentina (80%).
El objetivo del estudio, presentado en el 4º Foro Nevex por una Niñez orientada al Juego y la Experiencia, fue conocer la opinión de las madres acerca del aprendizaje experiencial. La investigación global, a cargo de los doctores Jerome y Dorothy Singer, de la Universidad de Yale, se basó en 1.500 encuestas en Estados Unidos, Argentina, Brasil, Gran Bretaña, Francia, Turquía, India, Tailandia, China, y Sudáfrica. En Uruguay, Equipos-Mori se encargó en julio de completarlo mediante una muestra de 150 madres de niños de entre 1 y 12 años residentes en Montevideo. Según el sociólogo César Aguiar, existen muy pocos estudios sobre el tema.
Las madres -79% según el estudio global-, creen que el aprendizaje mediante el juego y otras experiencias desestructuradas están siendo algo olvidados y Uruguay no es la excepción (82%), mientras que Brasil (92%) y Argentina (90%) se encuentran entre los países en que esta creencia está más extendida.
Los beneficios del juego son reconocidos, y jugar en la calle, el patio de la escuela o el parque, es la actividad aceptada mayoritariamente para promover el desarrollo saludable (global: 51%). Es así también en Uruguay (31%) pero con menor destaque, siendo superado en la región por Argentina (51%) y Brasil (65%).
El 69% de las madres uruguayas aceptó que "ensuciarse y exponerse a gérmenes puede hasta ser bueno para la salud de mi hijo". El índice global fue de 58%.
Por otra parte, más de la mitad de las madres (global: 65%) coinciden en que los niños sin suficiente juego no pueden desarrollar a futuro relaciones positivas, aspecto particularmente destacado en Uruguay (75%). En general se muestran muy conscientes de la relación directa entre el juego y la felicidad de sus hijos.