Molesta y disconforme con algunos de los requisitos del exigente pliego de condiciones que presentó Antel en el marco del llamado a licitación para contratar agencia de publicidad, la gremial del sector, Audap, mantuvo una reunión con representantes de la empresa a fin de plantear modificaciones a los ítems en cuestión.
Los puntos del pliego que causaron rispidez por ser vistos como un "filtro" para las empresas de menores recursos fueron el elevado costo del pliego (U$S 2.000), el depósito en garantía de U$S 80.000, un equipo de 10 profesionales asignados a la cuenta y el honorario para la agencia, preestablecido por Antel en 2,5% de la inversión. El ente prevé invertir entre U$S 8 millones y U$S 16 millones en un plazo no estipulado de antemano, por lo que los honorarios irían desde U$S 200.000 a U$S 250.000.
Durante la reunión, la vicepresidenta y la secretaria de Audap, Patricia Lussich y María José West, plantearon a la gerenta de Marketing de Antel, Anabella Suburú, y a la jefa de Compras del ente, Gladys Uranga, que -a juicio de la gremial de agencias- el Estado debe comprar y evaluar en función de las ideas y no de los precios, por lo que consideran injusto que muchas agencias sean excluidas por falta de recursos económicos, cuando lo que importa es la creatividad.
Las representantes de Antel se comprometieron a elevar las inquietudes al Directorio, aunque adelantaron que dos de los puntos no serán modificados: el costo del pliego (ya pagado por varias agencias) y el honorario. En vista de lo antedicho, sí se prorrogó la fecha de entrega de las propuestas para el 14 de septiembre, inicialmente fijada para el pasado miércoles 15.
LIMITANTES. Los U$S 2.000 del valor del pliego cayó bien grueso en filas de Audap. Si bien no existe un valor único, y éste varía según el cliente, el promedio ronda los U$S 350. Patricia Lussich manifestó a El Empresario que desde la asociación están en desacuerdo con que las agencias deban pagar un pliego. Por el contrario, afirma que es el anunciante quien debe pagar a las agencias que se postulan, debido a que éstas incurren en gastos, tanto económicos como de tiempo.
Otro de los puntos que disgustó a las agencias fue la garantía a entregar, que ronda los U$S 80.000, y la presentación de un equipo de 10 personas como mínimo para trabajar la comunicación de la marca, dos factores inaccesibles para la gran mayoría del mercado publicitario, asegura Lussich. Sin embargo, el ítem que más crispó a los socios de Audap fue el honorario preestablecido por Antel que, según la asociación, no es coherente con las exigencias del pliego y entiende que debería ser mayor.
"Ponerle precio al trabajo profesional de las agencias, estableciendo cuáles son las condiciones, no es correcto porque la empresa no conoce las estructuras ni gastos de una agencia", reprueba Lussich, al tiempo que afirma tajante que el escaso honorario recibido no es suficiente para trabajar con soltura. "Entonces, como consecuencia, quienes se presentan mienten o dicen que van a dar un servicio que después no lo pueden brindar, y eso no contribuye a profesionalizar al sector", remata la publicista.
Las hasta ahora agencias de Antel, Ginkgo y Young & Rubicam cobraron 2,5% de la inversión como honorario, el mismo monto estipulado en el presente pliego. Hace tres años que Audap trabaja en la elaboración de un pliego único que se pueda aplicar por igual a las empresas del Estado.