La industria discográfica está en problemas por el avance tecnológico, que se suma a la competencia desleal de la venta ilegal de copias. La situación no es exclusiva de Uruguay. "En Estados Unidos, desde el 2003 al 2007 las ventas, tanto físicas como digitales, de discos compactos cayeron en forma global de U$S 12.5 mil millones a U$S 10.2 mil millones", señaló Marcelo Felder, director general de Palacio de la Música, CD Warehouse y Bizarro Récords, en su reciente charla para el ciclo de la Cámara de Anunciantes del Uruguay.
Aún cuando se ha desarrollado significativamente la venta digital, el mercado americano no está logrando equiparar la baja de ventas en el formato físico. Felder relató que signo de esto, en los últimos tiempos, es que "vienen cerrando en Estados Unidos, en razón de 500 disquerías por año, y que los sellos discográficos se fusionan", a consecuencia de la crisis.
Mientras tanto, en Uruguay la venta total de discos compactos en 2002 representó el 13% de la venta total del año 1997. "A partir del 2003 hay una recuperación importante de la venta, pero más que nada vinculada a la mejoría económica del país y al crecimiento de las ventas de música nacional. Aunque todavía no llegamos ni al 50% de las ventas de 1998, el crecimiento desde 2003 es del 15% anual, previsto también para este año. Creemos que luego se estabilizarán los números", aseguró el empresario. La estrategia de Felder para remontar la crisis y ante la baja "en picada" de las ventas de CD, fue la diversificación: Incursionó en el área de audio profesional, desarrolló el sitio web Palacio de la Música y programas en la Escuela de Música.
El único negocio virtual que a su entender puede tener posibilidades es la venta de canciones a través de la telefonía celular, al igual que la venta de tonos MP3, ya que el pago es fácil y práctico, pero indicó que "en esto hay un tema de participación en el negocio que lo dificulta, las compañías telefónicas y los agregados de contenido se llevan hasta el 70% del negocio y queda muy poco resto para repartir entre derechos de autor, productores y artistas".
A su juicio, la venta digital tiene un futuro esperanzador, especialmente, a través de los negocios de precarga. También crecerán los sistemas alternativos de distribución, como el caso del último disco de Jaime Roos comercializado en las estaciones Ancap. También se muestra dinámico el negocio de la sincronización, es decir, la utilización de temas musicales preexistentes.