La gremial de forestales se hace oir

| Decididos a aventar las críticas, los principales operadores unifican su voz y salen a vender las bondades del rubro y su próspero futuro

POR GASTÓN PÉRGOLA | GPERGOLA@ELPAIS.COM.UY

Algunos cambios en las reglas de juego para el sector, sumados al mal ambiente generado en torno a la instalación de plantas de celulosa en el país y al pesimismo sobre una rápida solución del conflicto con Argentina por este tema, decidieron a los empresarios forestales a levantar la voz en defensa de un rubro que prevén exporte U$S 700 millones y emplee a 19.000 personas en 2010.

Así las cosas, la hasta ahora tímida Sociedad de Productores Forestales (SPF) comenzó un discurso alto y claro dirigido al gobierno, los productores y la sociedad en general sobre sus "generosos" números de crecimiento, exportación e inversiones.

Con tal objetivo la gremial contrató como gerente al ingeniero agrónomo Edgardo Cardozo (57), proveniente del sector ganadero, quien entre otras tareas se desempeñó como asesor privado de establecimientos lecheros y fue subsecretario del Ministerio de Ganadería durante la administración de Jorge Batlle.

"Si bien el bajo perfil ha sido una constante en esta gremial, ahora somos concientes de que existe una cantidad de información que es necesario que la sociedad sepa", afirmó Cardozo a El Empresario convencido de que el sector debe contrarrestar el impacto negativo del conflicto por las pasteras.

De hecho, en la SPF son escépticos sobre la promocionada solución antes de fin de año del diferendo binacional. "No tenemos ni idea de esa solución que se habla, y no nos parece muy cierto este tipo de afirmaciones. Esto lleva mucho tiempo solucionarlo", enfatiza Cardozo, quien sabe también que las críticas vecinas a las papeleras han cruzado el charco y hecho también carne entre residentes de Conchillas, donde tiene previsto ubicarse la española Ence, tras verse forzada a abandonar su locación original en Río Negro.

Desde la sociedad de productores ven con preocupación e incertidubmre los cambios en las "reglas del juego" que llevó adelante el gobierno. "Creemos que el país tiene buenas aptitudes para atraer inversiones forestales, siempre y cuando el gobierno no cambie las condiciones establecidas", afirmó el gerente de la gremial. En los últimos años el gobierno implementó algunas modificaciones hacia el sector como el reintegro a las exportaciones, que pasó de 4,5% a 2% para todos los productos de exportación forestal, las exoneraciones de impuestos que se modificaron con la reforma tributaria, (a partir de 2007 sólo aplicadas a plantaciones para madera de calidad, exceptuándose para Celulosa y Energía), y el decreto por el cual las sociedades anónimas no pueden ser titulares de predios agropecuarios, salvo honrosas excepciones.

OBJETIVOS. Además de los mensajes masivos como corporación, la gremial promoverá el desarrollo del sector desde las plantaciones hasta la etapa industrial, mediante el apoyo económico a programas de capacitación y especialización en zonas del interior. En este sentido, y en línea con el gobierno, la sociedad forestal elaborará un plan para convencer a productores agropecuarios tradicionales sobre la importancia de plantar árboles. La propuesta no implica que el productor deba realizar una reconversión de sus negocios, sino que lo incorpore como un nuevo rubro, explica el gerente.

De acuerdo a datos de la Dirección Forestal existen en el país 3,2 millones de hectáreas cuyo índice promedio de calidad de suelo es bajo para desarrollar ganadería y agricultura, pero sí cuentan con una aptitud forestal alta. Es a esos productores a los que la gremial apunta y para atraerlos pondrá sobre la mesa dos aspectos positivos a la plantación de árboles: la diversificación de los ingresos y la protección del ganado.

"De esta manera todos ganamos; el productor tradicional tiene una nueva fuente de ingresos y el sector forestal uruguayo crece con más plantaciones", resume Cardozo. La mayoría de las tierras aptas se encuentran en Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo, Treinta y Tres, Florida, Durazno, Lavalleja, Rocha, Río Negro y Paysandú.

Entre otros aspectos la gremial también intentará agrupar a todos los que, de una manera u otra, pertenecen a la cadena de producción forestal.

EN AUGE. En tan sólo 20 años el sector logró multiplicar por 32 la cantidad de tierras forestadas. A fines de 1987, cuando se aprobó la ley de promoción forestal, el país contaba con 25 mil hectáreas plantadas; hoy ya supera las 800 mil hectáreas, que representa 4% de la superficie total y 25% de las tierras aptas para plantar árboles. Dentro del PIB agropecuario el sector forestal se encuentra en el quinto lugar, detrás de la carne, los productos lácteos, la lana y los granos.

Con una exportación de U$S 236 durante el año pasado (contra U$S 1.000 millones del sector ganadero) y una superficie de 800 mil hectáreas (contra 12 millones de hectáreas del ganadero), en comparación el sector forestal es quince veces más pequeño en cantidad de tierras que el ganadero, pero apenas cuatro veces menor en generación de riqueza.

Hasta el año 2000 la balanza comercial del sector se caracterizó por ser deficitaria, pero desde esa fecha en adelante los números no dejaron de crecer. En el primer semestre de 2007 se llevan exportados U$S 120 millones, mientras que en igual período de 2006 se habían exportado U$S 84 millones. Desde el inicio el sector forestal invirtió más de U$S 2.200.000 sin contabilizar la compra de tierras, (esto quiere decir desde plantaciones hasta el proceso de industrialización), dejando afuera la inversión que realizarán las pasteras de Ence en Colonia y Stora Enso en Durazno.

Otro aspecto favorable que destaca la SPF es el valor del trabajo descentralizado que ofrece la forestación, donde las posibilidades de trabajo están en el interior del país. El sector emplea a 11.000 personas en forma directa.

Al año 2003 un 43% de la generación de empleo pertenecía al rubro de plantación y manejo de cosecha, un 34% a transporte y logísitica y un 23% a la industria. A partir del funcionamiento de la pastera Botnia habrá un incremeto en el rubro industrial. Debido a la demanda de suelos forestales, producto del crecimiento del sector, la tierra aumentó entre dos y cuatro veces su valor, dependiendo de sus condiciones de plantación, infraestructura y logísitca. Según Cardozo, hoy es difícil conseguir un suelo forestal por menos de U$S 1.000 la hectárea.

Con estos números sobre la mesa la gremial estima que para el año 2010 las exportaciones superarán los U$S 700 millones y la mano de obra superará las 19.000 personas.

La gran vedette es la celulosa

La Sociedad de Productores Forestales (SPF) data del año 1950 y es una gremial integrada a la Asociación Rural del Uruguay, cuya comisión está conformada por los tres pilares básicos del sector: los productores, las fábricas que industrializan y las empresas contratistas (que se encargan de la preparación del suelo, las plantaciones, el manejo de los bosques y la cosecha). Botnia, Stora Enso, Ence, Cofusa, Fanapel, son algunas de las empresas asociadas a la gremial.

Entre las distintas áreas de negocios -desde la producción hasta la exportación- se encuentra la producción de chips, rolos, papel, y la gran "vedette del sector", que es la producción de celulosa. En menor proyección aparecen las molduras de madera para construcción de viviendas y los tableros prensados para fabricación de muebles. Las plantaciones conforman otra área de negocios representado por los árboles eucalipto (70%) y pinos (30%).

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