En el estado mexicano de Querétaro, lo único que no genera esperanzas es el fútbol. Hace unas semanas, el club local, Gallos Blancos, descendió -por tercera vez en su historia- a la segunda división. Dicen que una maldición los persigue: su estadio, "La Corregidora" (sede del mundial de 1986), está construido sobre un cementerio.
Pero más allá de las frustraciones futbolísticas, Querétaro gana importancia como territorio para desarrollar negocios, situación que explica el pasaporte queretano de empresas globales como Bombardier, Scania, Basf, Quest, Michelin, Polaroid y Daewoo. La ciudad se ha especializado en productos metálicos, química, plásticos, manufactura eléctrica y electrónica, minerales no metálicos, textiles y vestuario.
Para que la ciudad levantara su perfil, dice René Jasso, director de Ventas del Parque Industrial Querétaro -donde hay 62 empresas de manufactura-, se combinaron varios factores: un gobierno estatal y privados que apostaron por un ambiente empresarial, buen recurso humano, oferta educativa sólida y buena infraestructura. Sin embargo, para Jasso la clave fue "la migración hacia Querétaro de profesionales que aportaron visión y estrategia globales de negocios".
Cada queretano, según datos de 2006, aporta al Producto Interno Bruto nacional alrededor de U$S 8, muy por arriba del promedio nacional de U$S 6. El buen momento está volviendo ambiciosos a los pobladores y al gobierno estatal. Cuando Bombardier Aerospace anunció, en 2006, la construcción de plantas en el estado, las autoridades divulgaron una estrategia para atraer a más empresas. "Querétaro tiene todas las condiciones para ser el Clúster Aeronáutico de México, esa idea que ya se promueve entre otros 12 importantes proveedores del sector", afirma Renato López, secretario de Desarrollo Sustentable del estado de Querétaro.
A Jasso no le molestan las pretensiones. De hecho, en buena medida las comparte. Sin embargo, considera que la autoridad debe desarrollar más incentivos para la inversión. "No es que no existan, sino que no son suficientes. Hemos perdido proyectos grandes ante estados que compiten directamente con Querétaro, como San Luis Potosí y Guanajuato (sus vecinos)".
Otro reto para Querétaro es mantener su flujo migratorio de alto perfil. Una situación complicada, ya que el mexicano promedio aspira a trabajar en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde gana más. "Hoy hay una cobertura del 95% en mano de obra calificada, pero para proyectos de gran magnitud podría haber un déficit", dice Jasso.
Un problema de escala que tiene que ver con el buen momento de Querétaro. El reto es conservar la infraestructura -logística, humana, técnica- a la altura de las circunstancias. (América Economía)