En los 12 kilómetros de la recién inaugurada línea 7 del Metro de Madrid destaca una estación llamada Ciudad Olímpica. Una curiosidad, pues la capital española nunca ha sido sede de las Olimpíadas y aún no se confirma su candidatura para los juegos de 2016. El atrevimiento, no obstante, refleja el optimismo que invade a muchos en la ciudad. El crecimiento sostenido que ha conseguido la principal urbe española le ha permitido alcanzar un PIB de U$S 125.698 millones en 2006, equivalente a un ingreso per cápita de U$S 20.911.
Sus empresas están más activas que nunca: Inditex, el grupo textil que comerciliza la marca Zara, acaba de inaugurar un parque empresarial de 100 millones de euros y 362.000 metros cuadrados desde donde distribuirá productos a más de 60 países. Grupo Santander terminó su propia ciudad en un barrio periférico donde trabajarán 5.400 empleados, 1.300 subcontratados, 200 becarios y 1.200 personas en servicios auxiliares. Eso sin contar el inmenso proyecto inmobiliario Cuatro Torres Business Área (CTBA), ubicado en el terreno que antes albergaba a la Ciudad Deportiva del Real Madrid. Allí se alza el futuro epicentro empresarial de la capital: cuatro rascacielos propiedad de Sacyr, Repsol YPF, Torre Espacio y la Mutual Madrileña, con altura máxima de 250 metros y precios de arriendo de oficinas que oscilan entre 34 y 40 euros (entre U$S 36 y U$S 54) por metro cuadrado al mes.
El impulso va tan fuerte que las autoridades del Ayuntamiento de Madrid están decididas a posicionar a la ciudad como una urbe de clase mundial. "Nuestra meta no es alcanzar el sitial de ciudades como Nueva York, Londres y París", dice Luis López Moreno, jefe del Servicio de Internacionalización del Ayuntamiento. "Pero sí estamos en condiciones de atacar una segunda línea de ciudades como Milán, Frankfurt, Chicago, Sidney y Shanghai". Para conseguirlo, el gobierno de la ciudad está impulsando un plan que se conoce como el de las 3T: Talento, Tecnología y Turismo. La T de turismo, explica López Moreno, también está vinculada con una cuarta T: la tolerancia, con la que busca integrar a la diversidad de su población en el nuevo plan de negocios.
Para este plan, Madrid tiene una especial consideración por América Latina. En el ayuntamiento también creen que pueden convertirse en la principal puerta de entrada de Europa para las multilatinas, algo similar a lo que ocurre con Miami en Estados Unidos. De hecho, América Latina es una de las principales destinatarias del agresivo plan de atracción de inversiones, que incluye un trato nacional para el inversionista extranjero -esto equivale a programas del ayuntamiento destinados a las empresas pequeñas para la innovación y la consecución de recursos-, y una gran vitrina para la venta como es el centro ferial Ifema.
Es un ambicioso plan que invita a muchos en la ciudad a dar un nuevo sentido a la legendaria frase de Alfonso IV: Madrid bien vale una misa. (América Economía)