Fue una jugada de crack. En su primera temporada, en 2006, el recién creado y hasta entonces desconocido equipo de fútbol Miami FC contrató al brasileño Romário para defender al team en los partidos de la United Soccer League (USL), una de las dos ligas de fútbol de Estados Unidos. Para el baixinho, fue un negocio óptimo. En 21 juegos, rodó en medio de jóvenes de 22 años y marcó nada menos que 18 goles, cruciales en su carrera por el gol número mil. Gracias a Romário, de la noche a la mañana el mundo supo que en la ciudad más playera de Estados Unidos existía un club de fútbol.
Lo que pocos saben es que Miami FC pertenece a Traffic Sports USA, brazo estadounidense de la brasileña Traffic, conocida por ser dueña de los derechos de las principales competencias regionales, como Copa América, Copa Libertadores, Copa Oro y Copa de los Campeones, entre otras. "Nos anticipamos a una tendencia: el crecimiento del fútbol en Estados Unidos", dice Júlio Marins, presidente de Grupo Traffic. Si alguien duda que el deporte más popular del mundo está creciendo en ese país, sepa que hace pocos meses, el astro inglés David Beckham fue contratado por U$S 250 millones por Los Angeles Galaxy. Y la Major League Soccer (MLS), la principal liga de Estados Unidos, acaba de cerrar una asociación para intercambiar experiencias con la alemana Bundesliga.
Colorado Rapids, de Colorado, suscribió recientemente un contrato de franqueo con el tradicional Arsenal, de Inglaterra; y por primera vez ESPN va a transmitir en vivo todos los juegos de la MLS, cuya copa comenzó el 7 de abril.
Del lado de las inversiones, el franqueo para ser dueño de un equipo de la MLS saltó de US$ 4 millones, hace tres años, a los actuales US$ 35 millones. Ya el franqueo para la USL, de la cual forma parte Miami FC, vale hoy menos de U$S 1 millón. A diferencia de lo que ocurre en América Latina, las dos ligas son independientes y un equipo no sube o desciende de acuerdo con su colocación. En verdad, cada liga tiene su primera y segunda división independientes.
Pero la tarea de Traffic de hacer de Miami FC un equipo conocido no es fácil. "Conseguir hinchas fanáticos en una ciudad tan diversa como Miami es una tarea difícil", dice Aaron Davidson, tejano de descendencia mexicana y presidente de Miami FC. Davidson sabe que el equipo tendrá que vencer en el campo para conquistar al público, así como lo hizo Miami Heat, que el año pasado se tituló campeón de la liga de básquetbol y provocó una fiebre en la ciudad.
Miami FC apuesta a conquistar el corazón de los hijos de inmigrantes, aquellos que nacieron en Estados Unidos, gustan y practican el fútbol, pero que no tienen preferencia por ningún equipo latino, ya que nunca vivieron en la región. La diversidad de nacionalidades del equipo puede ayudar a esa conexión afectiva. Miami FC más parece una selección latinoamericana. Entre los 25 jugadores hay brasileños, argentinos, hondureños, haitianos, colombianos, peruanos, jamaiquinos y estadounidenses.
Mientras intenta conquistar a la hinchada, Miami FC espera ganar dinero con la transferencia de jugadores. Traffic abrió recientemente otro equipo, el Deportivo So Paulo, en la capital paulista, donde forma jugadores, y a algunos pocos espera llevarlos a Estados Unidos. Un buen jugador a sus 22 años puede valer cerca de U$S 500.000. Traffic ya planea crear un tercer equipo, probablemente en Portugal, que servirá como puerta de entrada para el mercado europeo y que será otro destino para los cracks formados en So Paulo o para Romário, si él quisiera igualar la marca de los 1.280 goles de Pelé. (América Economía)