Un grupo de empresarios chilenos, vinculados al sector maderero, llegaron hace más de una década al país, seducidos por la ley forestal que buscaba estimular las inversiones en el sector. A los 10 años de haber plantado y con los bosques ya crecidos, empezaron a pensar qué hacer con la madera. "Hace unos cuatro años no había ningún tipo de industria secundaria", explicó a El Empresario Rodrigo Correa, gerente general de Urupanel, la industria ubicada en Tacuarembó. Finalmente se decidieron por la planta de tableros, cuyo proyecto ejecutivo se gestó a fines de 2003. Un año más tarde comenzó la construcción de la planta que opera desde 2005. Arrancaron produciendo a muy baja escala hasta que en 2006 llegaron las exportaciones. El año pasado la empresa vendió al exterior productos terminados por U$S 14,5 millones.
Para concretar la primera etapa del proyecto los chilenos invirtieron U$S 15 millones. El 2007 será el año del crecimiento. "Estamos embarcados en dos proyectos" dijo Correa. Uno de ellos que contempla la ampliación de la planta de tableros de contrachapado, para la cual se comprometieron U$S 4 millones adicionales; y otro proyecto en ciernes es la instalación de una planta de tableros MDF (fibra de densidad media), que sumará U$S 20 millones adicionales y por sus características debe ejecutarse de un tirón. "La mitad de los equipos ya está en camino y empezamos los movimientos de tierra". La planta de MDF va a operar "si todo funciona de acuerdo a lo programado", reconoce el gerente general, en agosto o setiembre de 2008.
El principal objetivo de Urupanel es llegar al mundo con sus tableros contrachapados, utilizados fundamentalmente en la industria de la construcción. Actualmente los mercados más demandantes son EE.UU., México, Chile, Argentina, y algo al sur de Europa. La venta local es marginal.
En este momento la capacidad total de producción ronda los 55.000 metros cúbicos al año, que sobrepasarán los 100.000 gracias a la ampliación, que sumará unos 40 puestos de trabajo a los 300 actuales.
En la planta de MDF se elaborarán unos 60.000 metros cúbicos adicionales. En este caso, además de los mencionados, se incorporaría Brasil como demandante. "Brasil es un importante fabricante de muebles por lo que podría convertirse en buen cliente" confía Correa, además de que por su cercanía mejoraría la competitividad de los productos. Un metro cúbico de tablero cuesta, puesto en destino, entre U$S 200 y U$S 400.
Hace dos años, Urupanel decidió desprenderse de la plantación forestal y se abastece del mercado. Los residuos del material que no ingresa a planta se destinará a la fabricación de MDF, cerrando el círculo. Hoy día, se exportan chips a Argentina. Pero no todo es tan sencillo como parece. Correa asegura que las inversiones son grandes para poder aumentar el volumen exportable a fin de equilibrar los costos encarecidos y el dólar bajo. "La alternativa para poder pasar del rojo al negro es crecer", aseguró.