POR LAURA V. MELÉNDEZ |
El Frigorífico Las Piedras es una empresa familiar. ¿Cómo llegan los González a la actividad de la industria?
Mi padre venía del sector de la carne pero de la parte comercial. Primero en el sector minorista y luego, con el famoso decreto de liberación del mercado interno, de agosto de 1978, por el cual se eliminaron las fronteras departamentales para la venta de carne, surgió la posibilidad de adquirir esta planta en un remate judicial. Con las medidas del 78 surgió una nueva etapa en la industria.
¿Qué cambió?
Hasta ese momento estaba el Abasto de Montevideo realizado exclusivamente por el Frigorífico Nacional. Luego del decreto, todas las plantas con habilitación nacional podían ingresar con carne a Montevideo que era el gran mercado. En esa época, el mercado interno era el principal destino de la producción. Uruguay exportaba unas 50.000 toneladas de carne y consumíamos aquí unas 250.000.
¿Cuál es la relación actual entre mercado interno y exportaciones?
Estamos en 600.000 toneladas totales y hay un saldo exportable de 500.000 toneladas, que equivale a más del 80%.
¿Qué fue lo que provocó ese cambio de perfil de la industria?
Hubo medidas importantes que promovieron eso. Una de ellas fue el decreto del 78, que estimuló la producción de carne. Por eso fue que decidimos entrar en la etapa industrial. En 1981 hicimos una reforma muy grande en la planta que insumió todo un año de trabajo, y que se habilitó en 1982, en medio de la debacle por la ruptura de la tablita. En ese año comenzamos a incursionar en las exportaciones. Nos habilitaron para terceros países primero, luego quedamos para Israel, la Unión Europea, y así subsecuentemente, hasta que bien entrada la década del 90, cuando el frigorífico tomó un posicionamiento mucho más importante con un aumento progresivo e incesante de la producción de carnes en Uruguay.
El negocio de la carne es cíclico. ¿En qué parte de la curva estamos ahora?
Hay una incertidumbre grande ahora sobre qué va a pasar con los granos, ya que es una de las fuentes de alimentación más importante para los vacunos. Hay que ver si este aumento en el precio de los granos va a traslucirse, como se piensa, en los precios de la carne.
¿Cuánto de la producción del frigorífico Las Piedras se destina al mercado interno?
En los últimos doce años fuimos los principales faenadores del país y nos hicimos fuertes en la exportación recién en los últimos cinco años. Quiere decir que tenemos un mercado interno bastante sólido, construido en base a lo que fue la esencia de nuestro nacimiento. Hoy somos el primer exportador de carnes.
Un mercado interno que ha cambiado y muchas carnicerías cerraron...
En los últimos 20 años el mercado uruguayo ha cambiado consistentemente, fundamentalmente con el fenómeno supermercadista. Hay pequeñas superficies de carnicerías que han cerrado en los últimos diez años. En Montevideo de más de 1.000 hoy quedan apenas unas 500 carnicerías.
¿A cuánto asciende el consumo per cápita de carne en Uruguay?
Llegó a un piso de 30 kilos en 2002, pero desde allí fue creciendo en forma paulatina hasta llegar a valores similares previos a la crisis, unos 52 kilos.
¿Cuántos frigoríficos integran el sector?
Con habilitación nacional somos 38 plantas, con habilitaciones para exportar, unas 20, y con habilitaciones para exportar a todos los mercados, la cifra baja a 15.
Como presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica, que atraviesa un momento exitoso con exportaciones récord, ¿cuáles son los desafíos del sector en el corto plazo?
Esta es una industria que fue vedette en 2006, lo que tiene su explicación por una coyuntura especial. Nosotros pertenecemos a una región que es visualizada por algunos analistas del mercado como uno de los actores protagonistas del comercio internacional de carne para los próximos años. En ese contexto, Uruguay integra el Mercosur pero tenemos dos monstruos como Brasil, que se transformó en el principal exportador mundial de carnes, y Argentina, que es un gran productor de carnes. Brasil sufrió a fines de 2005 brotes de aftosa que lo relegaron del mercado; Argentina sufrió el mismo problema en Corrientes en febrero de 2006. A su vez, a partir de marzo de 2006, Argentina adopta una medida de restricción de exportaciones de carne.
¿En qué benefició esa situación a nuestro país?
En que algunos mercados como Chile, Rusia, Argelia, que no figuraban en el destino de las carnes uruguayas, tuvieron que venir a comprar acá carne que antes compraban en Brasil y Argentina. Hoy, nos encontramos con que a partir de octubre de 2006 ese escenario ya no es el mismo, Brasil se reinsertó en sus mercados y Argentina flexibilizó mucho más sus exportaciones; de esa manera, en mercados donde estábamos presentes no estamos. Además, Argentina y Brasil producen carne más barata que la uruguaya. Por eso tuvimos que ir nuevamente al mercado de EE.UU., que se lleva actualmente el 50% del saldo exportable de Uruguay.
¿A dónde apunta la industria?
La idea de cada una de las empresas y del país en general es tratar de cuidar los mercados genuinos. Pero, evidentemente, cuando tenemos mercados que están demandando a otros precios, tenés que derivar parte de la producción.
¿En qué está la apertura del mercado mexicano?
Esperemos que cuando esta nota se publique esté abierto México. Las informaciones que tenemos indican que estamos en los estertores de la negociación.
¿Qué representa ingresar a México?
Es un mercado muy importante, que hoy se está proveyendo mayoritariamente de EE.UU. y Canadá. Es un mercado, además, con el cual tenemos un tratado de libre comercio que ya tiene unos años, con un nivel arancelario preferencial respecto del que tenemos con Estados Unidos. México importa no menos de 350.000 o 400.000 toneladas por año.
¿Cuánto puede llegar a colocarse en ese mercado?
Entre 20.000 y 30.000 toneladas por año. Eso muy bien aprovechado puede ser importante porque mejoraría la integración. Lo interesante es que podríamos optimizar la colocación de ciertos cortes que tienen mayor valor.
¿Con exportaciones crecientes, no se corre el riesgo de desabastecer el mercado local y que se encarezca el producto?
Justamente el otro día analizábamos eso. En los últimos doce meses, al 30 de marzo de 2007, el aumento de precios al consumo había sido del orden del 7,2%. La carne aumentó, en promedio, al público, en esos doce meses entre 5,6 y 6,2%. Quiere decir que está por debajo del Índice de Precios al Consumo, y cuidado, con un aumento sustancial del precio de la materia prima. Creo que se está trabajando muy bien en el tema. Tuvimos un acercamiento en 2005 con el ministro de Ganadería, José Mujica, y acordamos en aquel momento hacer un mercado que fuese realmente transparente.
¿Cómo ha evolucionado desde entonces?
Bien. Hemos logrado que el consumidor se sienta satisfecho y aumente su consumo. Estamos mejorando muchísimo la calidad, lo que va de la mano de un aumento de la extracción que disminuye la edad de faena. Con animales más jóvenes tenemos mejor calidad de carne.
En el último año, se han vendido algunos frigoríficos emblemáticos a grupos brasileños, lo que indica cierto grado de extranjerización. ¿Cuál es el atractivo para estas empresas?
El por qué no se sabe. Quizás es porque somos un país atractivo para las inversiones extranjeras. En 2006 se vendieron tres plantas a capitales brasileños. No podemos hablar de extranjerización porque una de esas plantas ya era de capitales extranjeros. Es un cambio pero no lo visualizamos como una amenaza. Hay ciertos grupos que quizás quieren captar la producción cárnica del Mercosur porque no sólo se realizaron inversiones en Uruguay.
¿Le han hecho alguna oferta por el frigorífico?
No.
¿Lo vendería?
Todo se puede vender.
¿Cómo ve el futuro de la industria?
El primer desafío es lograr una cadena cárnica realmente sólida, que aliente la inversión y la producción. Esta sería la única forma de crecer. No podemos matar más de lo que producimos. Vemos con muy buenos ojos el futuro del sector; y no vale de nada un buen futuro de la industria sin la producción. Necesitamos un productor fuerte.
Perfil
Nombre: Eduardo González
Cargo: Director del Frigorífico Las Piedras
Edad: 48
Estado Civil: casado, un hijo de 13 años
Es médico veterinario y además de dirigir la planta y presidir la Cámara de la Industria Frigorífica, tiene tiempo para otros proyectos, vinculados a su profesión como la reproducción animal.
Es hijo único y tiene un solo hijo que perfila para la Veterinaria.