Desde la cocina de la casa de sus padres se hizo famosa por sus exquisitas masitas. Conquistó el paladar de familia, amigos y quienes se enteraron de su buena mano para lo dulce. Como la necesidad tiene cara de hereje se instaló con local propio en la avenida General Paz, pleno Punta Gorda, hasta que a mediados del año pasado resolvió, ya en sociedad con su esposo Agustín -especializado en lo salado- realizar una inversión importante y tener local propio. La nueva planta duplica la anterior en superficie e incorpora un concepto de cadena de producción que apunta a la creciente demanda de catering. Está ubicada en Bolivia a una cuadra y media de Portones Shopping hacia el norte.
Más allá de sus delicias dulces y las especialidades para eventos (han hecho fiestas de hasta 1.000 personas) Mechi no quiere dejar pasar la zafra de Pascua. Para ello comenzó la producción de su ya tradicional línea de huevos "gourmet" como para chuparse los dedos. Son huevos de chocolate que pesan 250 gramos, rellenos con crema de maracujá o avellanas crocantes. La línea se complementa con las clásicas roscas de Pascua con crema pastelera y dátiles, alfajores, y los simpáticos conejitos, para los más pequeños de la familia. Estas delicadas piezas se comercializan únicamente en la boutique (que funciona con el concepto self service) o por teléfono.
Además de las líneas dulces y de copetín, que se venden en la boutique, Mechi tendrá una nueva opción: el menú a la carta, una propuesta también gourmet que incluye entrada, plato principal y postre para comer en casa. Cada menú va acompañado por pan, focaccias y grissines. Una verdadera delicia.