En enero pasado, los consumidores argentinos no se tomaron vacaciones: el volumen de ventas de los supermercados creció, en términos desestacionalizados, un 16,5% respecto del mismo mes de 2006, en lo que fue la variación interanual más alta desde la reactivación económica. La facturación de las cadenas en el mismo período creció un 22,4 por ciento.
Los datos surgen de la encuesta de supermercados que mensualmente realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La variación en el volumen de ventas entre enero y diciembre, sin tener en cuenta los factores estacionales (como las Fiestas, por ejemplo), fue del 2,3 por ciento. Este dato permite a los economistas tener una idea más acabada respecto de la marcha del consumo. Claro que la facturación de enero, comparada con la del mes anterior, cayó un 22,3 por ciento.
El buen ritmo de las ventas en los supermercados había arrojado datos significativos en diciembre último. Entonces, en términos desestacionalizados y a precios constantes, la variación interanual había sido del 14,7%. Ese dato había superado el máximo registrado hasta entonces desde la salida de la crisis, en abril de 2004, cuando la variación había sido del 13,6 por ciento. En diciembre de 2006 los supermercados facturaron 2.860 millones de pesos argentinos, un 23% más que un año antes.
En los shoppings, en tanto, las ventas a precios constantes desestacionalizados aumentaron en enero un 3,5% en comparación con las de 12 meses antes, según la encuesta de centros de compras del Indec. "Desde agosto de 2006, el crecimiento se viene desacelerando bastante", explicó la jefa de economía de la consultora Datarisk, Guillermina Guglielmetti. El incremento entre enero de 2006 y ese mes de 2005, por ejemplo, había sido del 15,1 por ciento.
Durante enero, la facturación de los centros comerciales aumentó un 19,8 por ciento si se la compara con la de enero de 2006. Sin embargo, fue un 43% más baja que la de diciembre último, cuando, en ocasión de las fiestas, los consumidores atestaron los locales y pasillos de los shoppings.
Distintos economistas consultados por LA NACIÓN encuentran la diferencia entre el fuerte incremento del consumo en los supermercados y el paso más moderado de las ventas en los centros comerciales en los controles de precios llevados adelante por la Secretaría de Comercio Interior, que comanda Guillermo Moreno. De hecho, el índice de precios relativos de los shoppings es un 12,7% superior al de enero de 2006, lo que no se condice con el índice de inflación.
"La desaceleración no se ve para nada en los supermercados. Esto tiene que ver, para mí, con que los precios están allí mucho más controlados", dijo Guglielmetti. En diálogo con LA NACION.com, Camilo Tiscornia, de Castiglioni, Tiscornia & Asociados, coincidió: "Vienen mejor las ventas en los supermercados que en los shoppings porque el aumento de precios es menor", afirmó. Carolina Biagini, economista de Economía & Regiones, agregó: "Los acuerdos de precios no se reflejaron tanto en los shoppings. Allí los precios son altos, no se frenaron".
Otro de los factores que explican, a juicio de los analistas, el menor crecimiento del consumo en los shoppings es el salario. (La Nación - GDA)