Pão de Açúcar se diversifica

| La reciente adquisición de Ponto Frio, que no comercializa productos alimenticios, es un voto de confianza al mercado interno brasileño, aunque también podría significar una apuesta riesgosa

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Pao de Acúcar está por retomar el liderazgo del comercio minorista brasileño gracias a la adquisición, anunciada a principios de junio, de Ponto Frio, una cadena de 455 locales que no comercializan productos alimenticios. En el mercado local, Pao de Acúcar, controlada por Casino (Francia), se posicionará muy por delante de Wal-Mart (Estados Unidos) y Carrefour (Francia), los mayores comercios minoristas del mundo. Su audaz inversión en Ponto Frio, que se especializa en artículos de línea blanca y equipos electrónicos, representa un voto de confianza al mercado interno de Brasil a pesar de la recesión económica. También podría significar una apuesta riesgosa.

La cadena de supermercados Pao de Acúcar ofreció R$ 824,5 millones, equivalentes a US$ 420 millones, por el 70% del paquete accionario de Globex, la compañía que controla a Ponto Frio. Las ventas de esta última totalizaron R$ 4.800 millones, o sea US$ 2.400 millones, el año pasado. Aunque esta empresa ha estado a la venta durante la mayor parte de los últimos diez años, la actual crisis económica actuó como un catalizador para la transacción ya que Ponto Frio tuvo pérdidas netas de R$ 30 millones, unos US$ 15,3 millones, en el primer trimestre de 2009. Otros minoristas de bienes no alimenticios, tales como Magazine Luiza y Grupo Silvio Santos, también estuvieron interesados en la compra de la empresa, al igual que el fondo de inversiones BTG. Pero ninguno tuvo la fuerza necesaria para superar la oferta de Pao de Acúcar, que ahora puede proyectar ventas conjuntas por R$ 26.000 millones anuales, es decir US$ 13.300 millones.

La adquisición, que aún debe ser aprobada por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), cuya labor es evitar las prácticas monopólicas, extenderá el alcance de Pao de Acúcar a algunos estados en los que estuvo ausente hasta ahora, como los relativamente prósperos Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Mato Grosso. Si la transacción finalmente se concreta, Pao de Acúcar será propietaria de más de mil tiendas. Sus directivos esperan ahorrar unos R$ 500 millones, o sea US$ 225 millones) en el lapso de un año en base a la consolidación de las operaciones logísticas, las negociaciones con los proveedores, los servicios financieros y el comercio electrónico, sobre todo B2C (N.del R.: abreviatura en inglés de comercio de las empresas con el consumidor).

DIVERSIFICACIÓN. Más importante aún, la movida agresiva de Pao de Acúcar hacia los artículos electrónicos va a atenuar todavía más la división entre minoristas de productos alimenticios y no alimenticios en Brasil. La mayoría de las cadenas de hipermercados, tales como Extra Electro de Pao de Acúcar y Carrefour, ya venden artículos de línea blanca, televisores, aparatos de DVD y computadoras. Pero esta es la primera vez que un minorista de ramos generales ha decidido comprar una cadena especializada. Como resultado, la porción de productos no alimenticios en las ventas totales de Pao de Acúcar aumentará hasta un 26%, según informó la empresa.

La adquisición presentó una oportunidad para pasar adelante en equipos electrónicos y electrodomésticos como parte de una estrategia de diversificación perseguida durante los últimos cinco años dada la dependencia de la compañía en el rubro de alimentos básicos. Pao de Acúcar está plenamente confiada en la efectividad de las políticas de incentivos económicos aprobadas por el gobierno de Lula, que buscan impulsar el mercado interno y la actividad crediticia. Por ejemplo, en abril se eliminó el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) que gravaba a los artículos de línea blanca, mientras que otros impuestos a las computadoras fueron derogados el año pasado.

A pesar del clima de crisis económica existente y los pronósticos de una caída del 1,5% del PIB para este año, de acuerdo con las estimaciones del Economist Intelligence Unit, los directivos de Pao de Acúcar se mantienen optimistas acerca de las perspectivas económicas de Brasil, incluyendo el poder adquisitivo de las clases media y media-alta. También esperan un programa especial del gobierno para promover la compra de viviendas, que va a financiar un millón de unidades habitacionales, a efectos de apoyar la demanda de bienes de consumo.

PERSPECTIVAS. La confianza demostrada por los directivos de Pao de Acúcar se basa en la propia performance de la empresa. Eneas Pestana, el vicepresidente financiero del grupo, informó que las ventas de equipos electrónicos para el hogar continuaron registrando un crecimiento de dos dígitos en las tiendas de la compañía durante el primer cuatrimestre de 2009. Eso se debió en parte a una agresiva política crediticia puesta en práctica junto con Itaú Unibanco, la mayor institución financiera brasileña.

En los primeros cuatro meses del corriente año, el sector minorista registró un incremento real del 5,7% en sus ventas con respecto al mismo período de 2008, según datos de la Asociación Brasileña de Supermercados (Abras). Sin embargo, se espera que las ventas de bienes de consumo durables -especialmente los artículos electrónicos más caros como las computadoras, cuya comercialización depende a menudo de la disponibilidad de crédito- sufran el impacto de la recesión en los meses venideros. Por cierto, hay señales que las ventas de PC han caído en Brasil a partir del último trimestre del año pasado, de acuerdo con lo informado por la Asociación Brasileña de la Industria Eléctrica y Electrónico (Abinee).

En el corto plazo, remar contra la corriente en un período tan duro va a significar ciertamente un serio desafío para muchos minoristas brasileños, incluyendo a Pao de Acúcar.

Fuente: Condensado de Business Latin America (Economist Intelligence Unit)

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