La Bolsa de Nueva York, asfixiada por los temores a una recesión, se dispone a vivir una nueva semana compleja ya que los mercados esperan la publicación de varios indicadores económicos y nuevos resultados de empresas.
El rebote de la semana precedente no tuvo mucha incidencia, y el Dow Jones volvió a caer la semana pasada, esta vez un 5,35%, a 8.378,95 puntos, llevando su repliegue desde principios de año hasta el 37%.
El viernes se produjo un buen susto, cuando los contratos a término sobre el Dow Jones tuvieron que suspenderse tras una baja superior al límite autorizado.
En tanto, el Nasdaq y el selectivo S&P 500 acumularon descensos semanales de 9,31% y 6,78% respectivamente.
Por su parte, las bolsas regionales tuvieron desplomes aún mayores. El Bovespa de San Pablo retrocedió un 13,51% y el Merval de Buenos Aires perdió un 26,79%.