Hoy Japón está desempeñando un rol protagónico en las discusiones sobre el cambio climático a nivel internacional. En el documento aprobado por el G-8 en la Cumbre de Toyako, al norte de Japón, en julio pasado, los países miembros se comprometieran a reducir al 50% las emisiones de gases responsables del efecto invernadero antes del año 2050.
Uno de los principales objetivos de la política oficial es transformar a Japón en una sociedad de baja emisión de dióxido de carbono. Con ese propósito, el ex primer ministro Yasuo Fukuda expresó en el Foro de Davos de enero pasado que "Japón invertirá US$ 30.000 millones durante los próximos cinco años en investigación y desarrollo en el área ambiental".
Las políticas propuestas por el gobierno nipón en esta materia consisten en cuatro pilares básicos: el desarrollo de tecnologías innovadoras; la fijación de un marco de referencia para impulsar al país a bajar las emisiones de CO2; el rol activo que deberán desempeñar las regiones; y el protagonismo de cada ciudadano en la reducción de emisiones.
Pude comprobar personalmente el compromiso de las empresas y de la población para involucrarse en ese plan de acción. Al recorrer el Panasonic Center de Tokio, visité una "casa del futuro" diseñada de acuerdo con los pronósticos del estilo de vida para el año 2010 que reduce en un 66% las emisiones de CO2. Esa tasa se logra mediante el funcionamiento de un sistema híbrido de generación eléctrica basado en el uso de energía solar y eólica, la aplicación de un sistema de administración de la energía en el hogar, un mejor aislamiento de las paredes del edificio con materiales naturales y el uso de aparatos electrodomésticos de bajo consumo fabricados por Panasonic.
En el rubro automotor, hay una demora de cuatro meses para la entrega del Toyota Prius, un vehículo híbrido que funciona alternativamente con baterías o electricidad. A su vez, en enero próximo Mitsubishi Motors lanzará al mercado el i Miev, un pequeño auto eléctrico que circula exclusivamente con cuatro baterías. Este modelo tiene una autonomía de 160 kilómetros, pudiendo desarrollar una velocidad de hasta 130 kilómetros por hora.
Por último, no puedo dejar de mencionar que 5.000 voluntarios participaron gratuitamente para plantar 20.000 árboles en los alrededores del megacentro comercial Aeon Lake Town, ubicado en una ciudad satélite de Tokio, de modo de compensar al ambiente por la construcción de este complejo. Su moderna infraestructura edilicia está concebida para reducir la emisión de carbono. Así buena parte del suministro eléctrico se basa en energías alternativas (paneles solares y células fotoeléctricas), uso de lámparas fluorescentes "larga vida" de bajo consumo, entrega de bolsas, bandejas, cajas y botellas hechas con materiales reciclados.