El vino es un atractivo para invertir

| Se opera como activo en primeur, una suerte de "vino a futuro"; los precios suben por la demanda de China, Rusia e India

Que Robert Parker, un maestro de críticos de vino estadounidense, arrugara la nariz solía bastar para que los precios cayeran a más profundidad de lo que se encuentran las bodegas de vino bordeaux donde él cata.

La popular bebida alcohólica basada en la uva se está desarrollando como un tipo de activo y los inversores han comenzado a comercializar productos derivados en la forma de en primeur, una suerte de vino a futuro.

NUEVA GENERACIÓN. Pero una nueva cría de inversores ricos y tomadores de vino en China, la India y Rusia han hecho subir tanto los precios de los en primeur que ni siquiera la nariz de Parker puede hacerlos caer.

En primeur es el término francés con el que se hace referencia al vino antes de que sea embotellado.

Se permite a los especuladores comprar una porción con la esperanza de que el vino resulte un éxito en el mercado minorista y de inversión dos o tres años más tarde.

Cada primavera un grupo de inversores, mayoristas y críticos desciende sobre unos pocos productores de vino bordeaux para probar el jugo de uva fermentado.

El sistema ha sido utilizado desde hace años por los productores como una manera de aumentar su principal fuente de ingresos y mejorar sus finanzas.

Pueden ganar dinero mientras sus mejores vinos esperan para ser embotellados y vendidos.

En estos días todos los ojos están puestos sobre Parker, que huele y sorbe y luego otorga un puntaje al vino con un máximo de 100 que los compradores y vendedores en el mercado luego usan para establecer un precio.

Cuanto mejores son los vinos, más alto su puntaje y más caros. Pero la ronda más reciente de en primeur ha establecido un precedente. La cosecha no fue buena, pero los precios se mantuvieron elevados. Parker otorgó un puntaje relativamente bajo de 90-93 al Chateau Lafite-Rothschild en primeur de 2007, pero las cajas aún así se vendieron a 2.500 libras (4.900 dólares).

Tres años antes otorgó un puntaje similar al Château Lafite y las cajas se vendieron a tan sólo 90 libras.

El dinero ha inundado el mercado de inversión en vino, orientado a través de algunos ex operadores que crearon fondos de vino.

SEQUÍA DE CRÉDITO. El índice Liv-ex 100, que sigue los precios del vino embotellado, hizo caso omiso de la sequía de crédito y superó la performance de las bolsas del mundo.

El índice ha subido el 9,5 por ciento en los últimos 12 meses a agosto, aunque bajó un poco en julio. Mientras tanto, fue eliminado el impuesto al vino importado en Hong Kong en marzo, luego de caer del 80 al 40 por ciento el año pasado, lo que aumentó la demanda asiática.

Algunos sospechan que a los nuevos clientes a veces les importa más la marca que la calidad (Lafite, por ejemplo, es particularmente popular en China por su status). También sostienen que el bordeaux corre el riesgo de alienar a su grupo central de inversores y bebedores estadounidenses y europeos con sus altos precios en primeur.

Las viejas tradiciones están comenzando a cambiar. Algunos négociants, los mayoristas del vino que son el nexo entre el productor y los operadores del mercado, han boicoteado la cosecha de este año por los precios elevados.

Es una jugada audaz. Negarse a comprar el vino de este año significará que pierden acceso a la cosecha del año entrante.

Los de la vieja escuela se encuentran ahora deseando tanto una mala cosecha como una caída de las economías emergentes. Sólo entonces volverá la sobriedad, dicen.

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