A partir del año 2000, la llegada de nuevas tecnologías en el ámbito de las telecomunicaciones a Uruguay dio paso al desarrollo local de Internet, que se convirtió en una importante herramienta de trabajo a nivel empresarial. Este fenómeno contribuyó a reducir las distancias y los tiempos para el acceso a nuevos mercados a través de la informática, que antes eran muy difíciles de alcanzar. En este marco de la globalización y la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, surge el teletrabajo "que no es otra cosa que el trabajo a distancia, un concepto antiguo, potenciado por las telecomunicaciones", según lo definió el ingeniero Álvaro Lamé, gerente general de Netgate.
El teletrabajo consiste en intercambiar una variedad de productos y servicios. "Nosotros -prosiguió el empresario- monitoreamos lo que llamamos el `índice e-bay`, que no es ni más ni menos que la cantidad de productos uruguayos puestos a la venta únicamente en el portal www.ebay.com . En promedio, se comercializan unos 45.000 tipos de bienes y servicios". Una proporción importante de los productos ofrecidos en este sitio son piedras semipreciosas, básicamente amatistas y ágatas. Además, se promocionan sellos, postales, objetos históricos y también productos que se comercializan en supermercados y tiendas de Uruguay, tales como yerba y mermelada.
MODALIDADES. Existen dos modalidades de teletrabajo: una es con relación de dependencia y la otra sin relación de dependencia. La mayoría de los trabajos corresponden a la segunda modalidad, de los cuales el 75% se refiere a la venta de servicios y el 25% restante a la venta de bienes. "En los países centrales, se desarrolla más el teletrabajo con relación de dependencia, siendo más visibles las tareas en los call centers. En Uruguay, por razones obvias, se desarrolla fundamentalmente el teletrabajo sin relación de dependencia y hacia el exterior", agregó Lamé. A su vez, "estas dos modalidades se pueden subdividir entre los teletrabajos locales y los orientados hacia el exterior. En ese sentido, predominan quienes trabajan para el extranjero debido a que muchos uruguayos se iniciaron en esta actividad como consecuencia de las dificultades para colocar productos en el mercado local", agregó Lamé.
CRECIMIENTO. En nuestro país, la iniciativa apareció en 2002 con la Primera Conferencia de Teletrabajo, que contó con la presencia de 900 personas. "Allí comenzó a ser un tema de interés para los uruguayos. Estábamos en plena crisis y los uruguayos habían sido muy golpeados. Nos pareció un buen momento para proponer nuevas alternativas que aprovechaban las tecnologías de la información y la globalización. Siempre creímos que con el teletrabajo la gente iba a vivir mejor y que, por consiguiente, todos nos íbamos a beneficiar. Desde entonces el proceso de crecimiento fue muy dinámico", destacó el empresario.
Al año siguiente, con la inauguración del sitio oficial www.teletrabajo.com.uy, la propuesta adquirió una forma más definida, consolidándose en la Segunda Conferencia de Teletrabajo denominada "Desarrollando la industria del conocimiento". En 2005 se fundó la Asociación Uruguaya de Teletrabajadores. En este contexto, esta fuente de trabajo empezó a requerir elementos para profundizar su grado de desarrollo. Por tal motivo, "Netgate asumió el rol de formar y comunicar por todos los medios posibles a las personas interesadas en emprender este desafío. En el año 2006 se creó el Departamento de Investigación y Educación para el Desarrollo Digital, cuyas principales tareas son la capacitación y el estudio del teletrabajo, uso productivo de Internet, innovación conceptual, habiéndose realizado 110 talleres en todo el país, en los que participaron 10.500 personas. Dictamos charlas en los liceos y UTU del interior del país a más de 2.500 alumnos. Organizamos encuestas anuales que nos permiten medir la evolución de este fenómeno. Intentamos influir en los medios de comunicación para difundir los beneficios del teletrabajo", informó el entrevistado.
BENEFICIOS. Una de las principales ventajas del teletrabajo es "el acceso a un mercado de 1.300 millones de personas, que es el número estimado de personas en el mundo que utilizan Internet actualmente y consumen tanto o más que cualquiera. Esto significa acceder a una herramienta que permite sacar provecho de la globalización. Adicionalmente, existe la ventaja de percibir un flujo de ingresos en monedas fuertes y tener egresos en pesos. En lo que respecta a la regulación de esta actividad por la Dirección General Impositiva, expresó que "es un tema en el que no hemos profundizado, pero tampoco tenemos noticias que alguien en el Estado lo esté mirando desde la óptica recaudadora. En principio es una actividad que no está regulada y parece difícil de regular. Obviamente, el teletrabajador termina siendo un consumidor que paga los impuestos al consumo".
La forma de trabajar dista mucho del modelo tradicional, en el cual se debe de cumplir un horario y una normativa impuesta por la empresa. "Aquí cada persona regula la carga horaria y asume su responsabilidad del éxito o del fracaso de su tarea. Para lograr un buen resultado es necesario aprender de los errores para poder progresar, ya que un porcentaje importante del aprendizaje se obtiene con la práctica", concluyó el gerente general de Netgate.
Estamos frente a la revolución digital
t Los resultados de las encuestas realizadas por Radar en 2006 arrojaron que había 21.000 uruguayos que teletrabajaban para el exterior, habiendo obteniendo un ingreso promedio de US$ 750 mensuales cada uno. En consecuencia, el teletrabajo contribuyó ese año con US$ 190 millones al flujo de capitales hacia la plaza uruguaya. Las encuestas realizadas en 2007 muestran que había un total de 32.000 teletrabajadores, lo que representa un crecimiento del 52% con respecto al año anterior. Los operadores que cumplen tareas para el exterior registraron una remuneración promedio de US$ 1.100 mensual, lo que significó un ingreso anual para el país de US$ 422 millones. Según el Ing. Álvaro Lamé, "la perspectiva es que en un plazo de dos años el ingreso generado por la industria del teletrabajo se convertirá en el principal ingreso de capitales para Uruguay. Estamos frente a la revolución digital. Si la aprovechamos, podremos lograr cambios profundos y muy beneficiosos para los uruguayos".