Ningún país puede estancarse en la definición de ciertos atributos turísticos y permanecer dependiente de ellos para siempre porque la sociedad del siglo XXI es extremadamente dinámica. Si los ofertantes no producen algo diferente cada día, los consumidores se van a cansar de recibir "siempre lo mismo" y no van a querer regresar, explicó el doctor en economía Carmelo J. León, titular de la Cátedra Unesco de Planificación Turística y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. El entrevistado condujo un seminario y dictó un curso sobre "Desarrollo sostenible del turismo en espacios naturales" en el marco de un proyecto de cooperación inter-universitaria entre la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de Montevideo financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional. En diálogo con ECONOMIA & MERCADO, el Prof. León se refirió a las experiencias de la industria turística en Islas Canarias, que pueden ser una referencia muy atendible para el desarrollo de un turismo sustentable en Uruguay. A continuación se publica un resumen de la entrevista.
-¿Qué representa el turismo para la economía de las Islas Canarias?
-Canarias es una región de España que tiene dos millones de habitantes y recibe unos diez millones de turistas anualmente. Desde hace unos treinta años el turismo ha sido el gran motor para el desarrollo de su economía. El ingreso de divisas derivado de este sector constituye el 38% de la producción de la región, lo que significa unos 8.000 millones de euros anuales aproximadamente. No se podría explicar el bienestar económico de su población sin la actividad turística.
-¿En qué sectores está enfocado el turismo de Canarias?
-Básicamente es un turismo de sol y playas, pero están apareciendo otros productos como el turismo rural a través de la rehabilitación de casas tradicionales dada la demanda creciente de los visitantes extranjeros.
-¿Cuántos meses dura la temporada turística?
-Canarias es un destino muy singular. La afluencia está muy poco sujeta a la estacionalidad, aunque existen dos temporadas: la de verano y la de invierno. Se considera que la temporada alta se extiende desde noviembre a marzo. En el contexto europeo, nuestra región es única en cuanto al clima ya que no tiene competencia a cuatro o cinco horas de avión durante la temporada invernal y, por consiguiente, la demanda está garantizada. En cambio, tiene que competir en pie de igualdad con toda la costa mediterránea durante la temporada estival.
COMPETITIVIDAD
-¿Cómo se logra competir en la temporada estival cuando Canarias no monopoliza la oferta turística de sol y playas en las costas mediterráneas?
-Cada vez resulta más difícil esa competencia porque todos los días se están abriendo nuevos destinos de sol y playas en el Mediterráneo, como son los casos de Egipto, Túnez, Turquía, etc., que ofrecen un entorno natural muy atractivo y una calidad de servicios equivalente a la que se puede obtener en Canarias. En los últimos años, el flagelo del terrorismo internacional ha beneficiado indirectamente a Canarias al haber desalentado el flujo de turistas hacia los países islámicos. Pero esa situación no va a permanecer invariable por mucho tiempo y, por tanto, nuestra región tiene que aprovechar este período favorable para ir desarrollando proyectos innovadores.
-¿De qué forma se puede conservar la fidelidad de los turistas extranjeros?
-Ese es uno de los problema actuales de Canarias. Necesitamos desarrollar el proceso de innovación turística, que tiene que ser una actividad continua. Ningún país puede estancarse en la definición de ciertos atributos turísticos y permanecer dependiente de ellos para siempre porque la sociedad del siglo XXI es extremadamente dinámica. Si los ofertantes no producen algo diferente cada día, los consumidores se van a cansar de recibir "siempre lo mismo" y no van a querer regresar. El poder público tiene un rol importante que cumplir en materia de innovación porque la actividad turística no es sólo tarea de los hoteles, los restaurantes y los servicios conexos.
-¿En qué rubros se debería invertir para captar más turistas?
-Ese es uno de los grandes retos que tiene Canarias porque su oferta turística es cada vez menos competitiva. Nuestros costos son más elevados que el resto de los competidores potenciales porque el estándar de vida de la población canaria está al mismo nivel que el europeo y, por tanto, los salarios locales son prácticamente equivalentes a los que se pagan en el resto de España. Eso significa que nuestra producción es más costosa que la de los países con un turismo incipiente. Sin embargo, no se pueden fijar precios más altos que los de la competencia porque el turismo canario no es competitivo en términos de diferenciación. Hemos construido un producto homogéneo de sol y playas, muy similar al que existe en todo el Mediterráneo. Sólo la imagen de la isla de Lanzarote presenta alguna diferencia basada en una integración específica de sus recursos naturales y el turismo. Allí se preserva el entorno natural para promover la actividad turística. Lamentablemente, eso no ha ocurrido en el resto del archipiélago.
RECURSOS NATURALES
-¿Qué demanda el turista internacional en cuanto al medio ambiente?
-La sensibilidad de los turistas es cada vez mayor por la calidad ambiental. Esa percepción es reconocida por la Comisión de las Comunidades Europeas, que recientemente ha emitido una agenda de turismo sostenible porque existe preocupación por la forma en que los operadores turísticos han abusado del medio ambiente en nuestro continente.
-¿Cómo define al turismo sostenible?
-Es el conjunto de condiciones físicas, biológicas, sociales y económicas que garantizan el mantenimiento de la productividad y la renta de la industria turística para las futuras generaciones, conservando a su vez el nivel de actividad del sector. Eso está muy relacionado con los recursos naturales porque son un activo que se puede utilizar en el turismo para el bienestar de la población residente a largo plazo.
-¿Cómo podemos relacionar armoniosamente el desarrollo de un turismo sostenible y los recursos naturales?
-La sostenibilidad del turismo en entornos naturales requiere una planificación ordenada del crecimiento y el respeto de los valores del ambiente. Por eso, la Comisión propone que la relación con el ambiente debe ser más amigable porque reconoce que las decisiones que tomen los turistas en el futuro estarán basadas en cómo los destinos, los productos y los actores turísticos gestionan sus relaciones con la naturaleza. El problema radica en que muchas veces no se preservan esos recursos cuando se planifica ya que los mismos representan un valor pecuniario para los inversores.
-¿En qué medida está la actividad turística a gran escala transformando los recursos naturales de Canarias?
-El turismo ha ejercido una gran transformación del ambiente en nuestra región. Si bien el gobierno ha conseguido preservar algunas áreas naturales, eso se ha logrado a través de una lucha continua entre los agentes turísticos, cuyos proyectos cuentan con el respaldo de fuertes capitales extranjeros, y organizaciones locales de defensa del ambiente, que procuran conservar los valores ecológicos de su territorio. Por ejemplo, en 1987 se promulgó la primera ley de espacios naturales en Canarias que protege el 40% del territorio de las islas, preservando incluso zonas de dunas que el mercado inmobiliario estaba interesado en destinar para el alojamiento de los turistas. Sin embargo, las inversiones turísticas a gran escala ya han provocado su mayor impacto negativo ocupando la franja costera, con lo cual han estropeado muchos recursos naturales.
CALIDAD
-¿Se ha certificado el nivel de calidad del turismo en Canarias?
-Sí. Existen sistemas de certificación internacional, como las normas EMA en Europa y las ISO 14000, que se aplican a la gestión del medio ambiente y que son válidos para la industria turística, especialmente en la actividad hotelera y los servicios de recreación. Además, España cuenta con una certificación específica para la calidad del turismo.
-¿Cómo se puede llegar a prestar servicios turísticos de altísima calidad?
-Recomendaría que se tuviese en cuenta un conjunto de factores que hace que el turista reciba una satisfacción del producto. Esos factores deben diseñarse de forma personalizada para cada destino, sin olvidar nunca los elementos que puedan hacer que el producto sea único, diferenciado. Me refiero a que la oferta turística sea capaz de sostenerse en el mercado por sí misma, incluso en períodos de dificultades económicas a nivel mundial, porque el turismo es una actividad que depende de una demanda que no está en su destino, sino radicada en el exterior y, por tanto, no es controlable. Por ese motivo, existe una gran vulnerabilidad de los ingresos que se perciben por concepto de turismo. Cualquier factor que produzca un vaivén económico en esa demanda de origen -como, por ejemplo, una variación significativa en el tipo de cambio, una caída del PIB, etc.- puede causar un daño importante a la actividad turística.
-¿Cómo han actuado el gobierno y las fuerzas vivas de Canarias ante los inevitables impactos externos negativos?
-Cuando el producto turístico es maduro, como el caso actual de Canarias y del Mediterráneo, las caídas espectaculares en la actividad del sector ya no ocurren, ni siquiera en períodos de recesión económica. El antecedente más cercano fue la crisis del petróleo de 1973-74, que determinó una fuerte retracción en el ingreso de turistas a Canarias y, por consiguiente, muchos negocios tuvieron que cerrar e importantes inversiones se cancelaron. Sin embargo, se salió de esa situación a medida que la economía se fue recuperando y volvieron a llegar los turistas al archipiélago. No hubo necesidad de aplicar políticas pro activas porque, una vez que las instalaciones turísticas están construidas, la misma oferta genera sus propios demandantes. El turismo es un fenómeno mundial porque el deseo de las personas por viajar está siempre presente. Por algo la demanda turística nunca ha descendido a nivel global.
Los peligros del afán de lucro cortoplacista
-¿Qué políticas han aplicado en las Islas Canarias para equilibrar la conservación de los recursos naturales y la demanda para construir un mayor número de hoteles y edificios de apartamentos?
-Ese equilibrio es muy difícil de lograr porque el mercado tiene una fuerza enorme, sobre todo en sitios de gran atractivo turístico. El mayor peligro consiste en el afán de lucro de corto plazo que se pone de manifiesto en los negocios relacionados con el turismo. Lamentablemente, nuestra experiencia es aleccionadora para lo que no se debe hacer. En Canarias, al igual que en el resto del mundo, la construcción ligada al turismo es un gran motor para el crecimiento y un generador de empleo muy importante. En consecuencia, esos factores han actuado en detrimento del medio ambiente. El respeto por el paisaje no se ha cumplido, ya que la línea de la costa se ha tapizado extensamente con enormes edificaciones. La consideración de los valores de los atributos naturales es una decisión estratégica porque a largo plazo ellos van a hacer posible que el destino turístico de un país sea sostenible.