El Banco Central Europeo (BCE), preocupado por una elevada inflación, pretende resistir a las presiones que piden una reducción de las tasas de interés en la zona euro, como ocurre en Estados Unidos, en su reunión de esta semana.
Pese a una reducción espectacular de las tasas de interés en Estados Unidos y las inquietudes crecientes por la salud económica en la zona euro, el BCE desea mantener, como ha hecho desde junio, su tasa en 4% durante su reunión de su consejo de gobernadores del próximo jueves, según los expertos.
Para la institución financiera europea no ha llegado todavía la hora de bajar el precio del dinero.
"El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, expresará sus preocupaciones crecientes sobre la economía", estimó Jorg Kramer, economista jefe de Commerzbank. Pero ésta será su única concesión.
"Paralelamente, advertirá de los riesgos de inflación, como hizo en enero, y subrayará que la BCE está dispuesta a actuar" para ponerles freno, según este experto.
La tasa de inflación anual alcanzó el 3,2% durante enero, lo cual alimentó los miedos de los agentes por una pérdida de poder adquisitivo en Europa. AFP