La Bolsa de Nueva York mostró una fuerte debilidad durante la semana pasada y todo intento de recuperación se estrelló contra indicadores económicos negativos, nuevos daños financieros entre los bancos o diagnósticos poco optimistas de dirigentes políticos.
En cinco sesiones, con cuatro consecutivas a la baja, el Dow Jones perdió 4,25% al cerrar el viernes a 12.099,30 puntos.
El Nasdaq, de fuerte componente tecnológico, tampoco escapó a esta penumbra. El índice retrocedió 4,45% a 2.340,02 enteros.
Más representativo, ya que está integrado por una muestra mucho más amplia de compañías, el S&P 500 perdió 5,66% cerrando en 1.325,19 unidades.
A tres semanas y media del inicio del año, los tres índices de Wall Street perdieron todo lo ganado en 2007.
En San Pablo las pérdidas fueron mayores pues el Bovespa cayó 7,16% hasta los 57.506,47 puntos.