El Índice de los Precios del Consumo (IPC) acumuló durante todo el año pasado un aumento de 8,5%, de acuerdo a los datos divulgados el jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Ese porcentaje fue el mayor registro anual desde 2003 (+10,2%).
Esa evolución implicó que el equipo económico no logró que la suba de los precios minoristas se ubique dentro del rango proyectado para 2007, que estaba previsto entre un mínimo de 4,5% y un máximo de 6,5%.
No obstante eso, las medidas adoptadas por el gobierno en los últimos meses, tuvieron el efecto esperado-se dio una deflación de 0,16%-, por lo que el registro anual finalmente fue inferior a los dos dígitos. Eso lleva a que en 2008 no se tengan que realizar dos ajustes salariales a los funcionarios públicos y a las pasividades.
La tendencia descendente del IPC se reflejó en que la tasa de 12 meses móviles bajó por cuarto mes consecutivo. Los economistas que responden mensualmente a la encuesta de expectativas del BCU habían previsto en la primer consulta del año una suba de precios en mediana de 6,02%, bastante inferior a lo concretado.