PEDRO BARRENECHEA
En septiembre, el INE publicó la nueva versión del Índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera, de frecuencia mensual, con una actualización metodológica, ampliación de la muestra de empresas y cambio en las ponderaciones al instaurar un nuevo año base, 2006, con información sectorial desagregada a dos, tres y cuatro dígitos de la Clasificación Internacional Industrial Uniforme (CIIU) Revisión 3.
Ello mejora sustancialmente los resultados de este Índice, al ampliar las empresas consideradas y superar las distorsiones que contenía la anterior versión con año base en el 2002, momento en que se inició la profunda crisis económico-financiera.
Los resultados que se obtengan a partir de la actualización metodológica pueden ser considerados más representativos de la real situación de la industria nacional, ya que se operó un fuerte ajuste estructural luego de los bruscos cambios derivados de aquella crisis y los eventos posteriores a la misma, donde jugó un papel preponderante la rápida recuperación de la industria y también la forma en que ella se realizó.
CINCO AÑOS CRECIENDO. El Índice ha sido recalculado desde enero de 2002 para permitir su análisis histórico y las comparaciones consecuentes. Los resultados obtenidos en los cinco años transcurridos desde aquella fecha muestran un crecimiento de más de 50% en la industria, a una tasa promedio de casi 9% anual, donde se destaca la evolución de Elaboración de Otros Productos Alimenticios, que corresponde casi exclusivamente al crecimiento de los volúmenes de Pepsi en Zona Franca Colonia, con sus exportaciones de concentrado.
En estos resultados han jugado un papel preponderante unos pocos sectores, 20% del total, los cuales explican prácticamente dicha evolución, muy vinculados a la exportación tradicional de nuestro país, basada principalmente en commodities, junto a algunos sectores exportadores orientados a los mercados de Brasil o Argentina.
Recién en este último año ha comenzado a manifestarse la influencia de otro tipo de sectores en la evolución del Índice de Volumen Físico, más vinculados a la evolución del mercado interno, ante la mejora en los ingresos de la población, el mayor empleo y las políticas sociales aplicadas. A ello se agrega la estabilidad macroeconómica, a pesar de la reciente aceleración del ritmo inflacionario, ciertos cambios de la reforma tributaria, una corriente inversora que ha duplicado los montos de los proyectos presentados en el marco de la Ley de Promoción y también la influencia de los grandes emprendimientos que se están gestando en la actualidad.
ÚLTIMOS RESULTADOS. Por su parte, en el presente mes de noviembre, el INE publicó los resultados de la medición de la producción de la industria manufacturera para el mes de septiembre, donde se observaba un incremento de sólo 4,7% anual de la industria, excluyendo a la refinería, para no distorsionar el análisis de la performance de la actividad manufacturera, ya que la refinería estuvo detenida, condicionando el resultado del Índice en general. Esta tasa es considerada baja para la historia reciente, donde se verificaron tasas superiores al 10% anual en los meses previos, a lo cual se agrega que el crecimiento promedio de la industria en los últimos cinco años fue de casi el 9% anual como se indicara.
Desde este punto de vista, se podría inferir que la industria estaría presentando un ritmo de crecimiento en franca desaceleración y estaría ubicándose en un nivel muy menor al del pasado reciente, del orden del 5% anual, tal como ha estimado recientemente el propio Presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay para la performance de las actividades manufactureras en el presente año.
Este resultado es una consecuencia de la desaceleración o retracción de la elaboración de productos básicos tales como carnes, lácteos, tops y algunos otros de exportación, junto a la desaceleración de las compras de Botnia que habían sido factores claves de crecimiento en algunos casos. En la producción de alimentos sólo se destaca la Elaboración de Otros Productos Alimenticios, nuevamente por la exportación de concentrados de Pepsi, mientras que el resto de los sectores alimenticios se estancó o retrajo en este mes.
OTRAS INTERPRETACIONES. Sin embargo, estos resultados pueden tener otra interpretación, si se profundiza el análisis, al menos tomando en consideración los 33 sectores industriales a tres dígitos de la CIIU Rev. 3, que componen el Índice.
Puede observarse que 22 sectores, o sea el 70% de los mismos, presentan tasas de crecimiento superiores al promedio del mes (4,7%), lo que está mostrando que dicho resultado promedio podría no indicar una desaceleración sino responder al resultado de algunos eventos negativos, antes que expresar una nueva situación estructural de la industria que la lleve inexorablemente a desacelerar su ritmo de crecimiento como los comentarios y proyecciones previas estarían indicando.
En este sentido, si observamos aquellos sectores cuyas tasas de crecimiento superan al 10% anual, o sea en línea con lo ocurrido hasta el presente, se pueden encontrar 12 sectores que son, básicamente, los mismos que explican los crecimientos previos, o sea los que han manifestado una evolución relativamente sostenida en casi todos los cinco años previos, vinculados a la exportación extra regional y aún regional, que comentamos más arriba, más la incorporación de sectores que atienden principalmente la demanda interna como prendas de vestir, imprentas, químicos, algunas maquinarias y productos metálicos y muebles, como los más indicativos de estos cambios.
Es importante considerar que el Índice creció un 10,4% anual si comparamos el tercer trimestre acumulado de este año versus el anterior, en línea con los resultados de este año: 10,9% anual para el primer semestre y 10,7% anual para los primeros nueve meses.
Por otro lado, la cantidad de sectores con crecimientos superiores al 10% anual fueron entre 14 y 15 en dichos períodos (de los 33 considerados), o sea muy similar a los observados para el propio mes de septiembre.
La Cámara de Industrias, en su Encuesta de Expectativas Empresariales, muestra en sus resultados para septiembre que la marcha esperada de las empresas industriales, así como de las exportaciones y ventas al mercado interno, son relativamente fluctuantes en un entorno similar a los meses previos del presente año, con tendencia a estabilizarse, mientras que las expectativas para la economía en su conjunto eran bastante más pesimistas.
Por tanto, de lo anterior es posible deducir que considerar la existencia de una desaceleración importante de la industria manufacturera es al menos una conclusión apresurada, ya que hay elementos suficientes para asegurar que este resultado de septiembre podría sólo obedecer a una fluctuación normal en procesos de crecimiento de este tipo, sin que ello signifique un cambio o profundización de la desaceleración del ritmo de crecimiento de la industria nacional.
Ello se basa en que un conjunto de sectores que han sido los conductores del crecimiento previo -y dentro de ellos la Elaboración de Otros Productos Alimenticios, líder de la evolución previa del Índice, curtiembres, química básica, plástico, caucho, madera, maquinarias, vehículos de transporte, junto a algunos textiles, muebles, imprentas y otros productos para atender la demanda interna- continúan creciendo a tasas superiores al 10% anual.
CONCLUSIONES. Por tanto, es previsible retornar a dichas tasas y estabilizar el crecimiento industrial, dada la posible recuperación del resto de los sectores alimenticios por un menor impacto de la desaceleración de la demanda externa y aún la interna, en este caso por tema precios. A ello se agregan la estabilización de la producción de productos metálicos, maquinarias y equipos luego del efecto demanda de Botnia, la recuperación actual de los ingresos reales, la mejora en el empleo, el mayor gasto social y la implementación de nuevas inversiones anunciadas y/o presentadas para ser promovidas.