VALERIE ROTA Y ALEXANDER RAGIR | BLOOMBERG
La caída del sector vivienda de Estados Unidos está afectando a los trabajadores mexicanos desde Los Ángeles hasta Nueva York, en donde los permisos para la construcción de casas nuevas han bajado 20 por ciento este año, según la Oficina de Censos.
Por ello, las transferencias de dinero, la segunda fuente de dólares para México después de las exportaciones de petróleo, están disminuyendo y debilitando al peso.
Las remesas aumentaron 3,4 por ciento en el primer trimestre, el menor crecimiento en ocho años. El peso se ha fortalecido 0,2 por ciento este año a 10,7847 por dólar, la segunda moneda de peor desempeño entre las más operadas de la región.
Las transferencias transfronterizas, que totalizaron US$ 23.000 millones el año pasado, también se han visto afectadas por la campaña del presidente George W. Bush contra los inmigrantes ilegales.
Bush aumentó la seguridad a lo largo de la frontera e intensificó los allanamientos a fábricas que contratan a trabajadores indocumentados a fin de contribuir a obtener el apoyo del Congreso a un proyecto de ley que daría a los inmigrantes ilegales la oportunidad de conseguir la residencia permanente.
El número de personas interceptadas intentando entrar a Estados Unidos ilegalmente desde México cayó casi un tercio en el primer trimestre, según datos de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.
CAÍDA PRONOSTICADA. La campaña "ciertamente ha tenido un efecto", dijo Pía Orrenius, economista que monitorea la inmigración y las remesas en el Banco de la Reserva Federal de Dallas. "Eleva el costo de venir aquí".
La única moneda latinoamericana que ha tenido un peor desempeño que el peso mexicano este año es el peso argentino, que ha caído 0,8 por ciento por las compras diarias de dólares por parte del banco central. El peso colombiano tuvo la mayor alza: 17 por ciento, seguido por el real brasileño, que se ha fortalecido 10 por ciento.
Morgan Stanley y Dresdner Kleinwort pronostican que el peso mexicano caerá por segundo año consecutivo por la baja en las transferencias, la disminución de la producción petrolera y el debilitamiento de la demanda de las exportaciones del país.
Morgan Stanley de Nueva York pronostica una baja de 5,4 por ciento a 11,4 pesos por dólar para fin de año. Dresdner, la división de banca de inversión de Allianz SE de Munich, prevé que caerá a 11,19. El peso se debilitó 1,7 por ciento en el 2006.
Indicador anticipado
"Debemos esperar cierta flaqueza", dijo Omar Borla, economista para Latinoamérica en Dresdner de Nueva York. "Las remesas no ayudarán a la moneda tanto como en el pasado".
La caída en el número de inmigrantes ilegales refleja la situación del sector estadounidense de la vivienda.
La construcción residencial en Estados Unidos bajó diecisiete por ciento en el primer trimestre, según el Departamento de Comercio. La industria de la construcción es la mayor fuente de empleo para los mexicanos en Estados Unidos, ya que representa veinte por ciento de los trabajos, según datos del banco central de México.
El ritmo de las transferencias de dinero ha concordado con el de la industria de la construcción desde fines de los años noventa, dijo Dawn McLaren, economista de investigación de la universidad estatal de Arizona en Tempe.
La correlación entre los dos se ha venido haciendo tan fuerte que ella utiliza los arrestos en la frontera como "indicador anticipado" del mercado estadounidense de la vivienda.
McLaren dijo que espera que las transferencias bajen "a un ritmo marcadamente mayor que lo que habíamos apreciado en ocasiones anteriores".
La baja en las transferencias empezará a pesar sobre el gasto de los consumidores en México, dijo Alberto Ramos, economista para Latinoamérica en Goldman Sachs Group Inc. En Nueva York. Casi noventa por ciento de las transferencias recibidas en México tienen como destino el consumo, según el banco central.
"Las familias tienen menos dinero para gastar, así que el nivel de actividad de la economía mexicana será, sin dudas, empujado a la baja", dijo Ramos. "Esto, a su vez, afectará la paridad del peso mexicano con el dólar estadounidense, con las consiguientes consecuencias sobre las importaciones y exportaciones de bienes y servicios y de otros aspectos claves de la economía".