Demanda externa puede rescatar la economía de Estados Unidos

| La desaceleración norteamericana ha tenido poco efecto en el crecimiento de la mayoría de los países

SIMON KENNEDY | BLOOMBERG

La economía de Estados Unidos posiblemente supere su flaqueza actual con la ayuda de sus amigos.

La demanda del exterior está arrojando un salvavidas a unos Estados Unidos lastrados por el bajón del mercado de la vivienda y una floja inversión mercantil. Las exportaciones se están acelerando al tiempo que las importaciones se contraen, de modo que es posible que por vez primera en más de diez años el comercio exterior aporte al crecimiento este año en vez de restarle impulso.

"De no haber sido por el resto del mundo, la economía de Estados Unidos podría estar en serias dificultades", dice Stephen King, economista jefe de HSBC Holdings Plc en Londres.

Esto representa un cambio respecto a los últimos cuarenta años, período en que Estados Unidos hizo posible que la economía mundial superara crisis financieras en otras partes pero recibió poco impulso del exterior al debilitarse la demanda en el mercado interno. En esos tiempos, al estornudar Estados Unidos el resto del mundo pillaba una gripe; "hoy en día, cuando Estados Unidos estornuda, el resto del mundo se va de compras", dice King.

El viraje dió a los estrategas de los bancos centrales y a los ministros de hacienda del Grupo de los Siete, las mayores economías industrializadas del mundo, motivos para sentirse optimistas al reunirse en Washington a comienzo de mes.

"En Europa hay elementos de un crecimiento sostenido más amplio y más profundo que existe independientemente del otro lado del Atlántico", dijo el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, en una conferencia de prensa el 2 de marzo. El viceministro de Hacienda de Japón, Hideto Fujii, dijo a los periodistas que "en general, la economía japonesa sigue aún robusta". Un índice de la demanda en Japón, según sondeos a comerciantes, subió el mes pasado.

LA GRAN DIFERENCIA. He aquí la gran diferencia actual: el bajón de la vivienda que está deprimiendo la demanda en Estados Unidos ha tenido escasa repercusión allende las fronteras del país, en tanto otras economías están generando bastante demanda por sí solas para apuntalar el crecimiento en otros lugares.

"La desaceleración de Estados Unidos ha tenido poco efecto discernible en el crecimiento de la mayoría de los otros países", dijo el Fondo Monetario Internacional en un informe difundido a comienzos de mes.

Eso podría cambiar si la recesión de la vivienda causara más estragos al resto de la economía de Estados Unidos de lo que la mayoría de los economistas esperan ahora. Estados Unidos sigue representando una quinta parte de la economía mundial y es su mayor importador.

"La demanda mundial no será inmune a un genuino golpe a la demanda estadounidense", dice Dario Perkins, economista de ABN Amro Holding NV en Londres.

Si bien la importancia del mercado estadounidense ha disminuido, sigue habiendo un peligro de "repercusiones" por la desaceleración de la mayor economía ya que tantas compañías e inversionistas del resto del mundo tienen nexos con empresarios y mercados de Estados Unidos, dice el informe del FMI.

Stephen Roach, economista mundial jefe de Morgan Stanley en Nueva York, también duda que los consumidores de otros países tengan suficiente poder de gasto para compensar la flaqueza en Estados Unidos.

MAYOR DEBILIDAD. "La economía mundial probablemente sea mucho más débil de lo que los creyentes en el desacoplamiento nos harían creer", dice Roach.

Aun así, hasta la fecha hay poco indicio de flaqueza en las economías principales fuera de Estados Unidos. Las trece naciones que comparten el euro gozan del desempleo más bajo que se conozca y los mayores índices de confianza en seis años. La economía de Japón, tras haberse bamboleado al final del año pasado, también está prolongando su más larga expansión desde la Segunda Guerra Mundial, con un índice de confianza empresarial próximo a máximos de dos años y el gasto de las familias en ascenso.

Los mercados emergentes como China y Brasil también se están adelantando, con un gasto del consumidor y de capital que creció el año pasado a dos veces la tasa de las naciones desarrolladas. Los Estados del golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, están invirtiendo miles de millones de dólares obtenidos con el aumento de los precios del petróleo.

ESTRATEGIAS. Eso está propiciando que algunas compañías de Estados Unidos aumenten las ventas al exterior para compensar el descenso de la demanda en el mercado nacional. El ingreso por venta de maquinaria de Caterpillar Inc., el mayor fabricante de equipo pesado del mundo, se disparó 13 por ciento en el cuarto trimestre al compensar la demanda proveniente de Asia, Europa, Latinoamérica y el Oriente Medio el descenso en Norteamérica. En el mismo plazo, Procter & Gamble Co., el mayor fabricante estadounidense de productos para el consumidor, dijo que aumentó las ventas a los mercados emergentes y subió su met a de rentabilidad del 2007.

Es posible que el mundo llegue a depender aún más del crecimiento fuera de Estados Unidos, si los aumentos de productividad se aceleran más en Europa y Japón que en Estados Unidos.

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