ANDY MUKHERJEE | BLOOMBERG
Cuando se escriba la historia del gran auge de los mercados emergentes a comienzos del siglo XXI, Goldman Sachs Group Inc. merecerá más que una mención al pasar.
Desde que dos economistas de Goldman, Dominic Wilson y Roopa Purushothaman, publicaron "Dreaming with BRICs: The Path to 2050" (Soñando con BRIC: El camino al 2050) en octubre de 2003, la composición del universo de inversiones en los mercados emergentes ha cambiado en forma dramática.
Antes del informe, los países BRIC -Brasil, Rusia, India y China- eran mercados emergentes importantes, individualmente.
Desde el informe, se han convertido en una banda de superestrellas.
Uno puede comprar un fondo BRIC en Maribor, Eslovenia, o en Aabenraa, Dinamarca. En todo el mundo hay montones de ellos. Hay también varios índices BRIC, así como fondos pasivos cotizados en bolsa que buscan repetir el desempeño de esas referencias.
La gran pregunta es: ¿Cuál será el próximo sueño de los inversores?
Standard & Poor`s tiene un Frontier Index, que rastrea mercados más pequeños como Bangladesh y la Costa de Marfil. Ha avanzado 35 por ciento anualmente a lo largo de los pasados cinco años.
Es un desempeño impresionante.
Sin embargo, es dudoso que otro grupo de países pueda reemplazar el atractivo de los BRIC por cierto tiempo.
El propio Goldman intentó crear una lista "B" llamada "The Next Eleven" (Los próximos once) incluyendo a Egipto, Indonesia, Vietnam y Pakistán, pero esta no llegó a captar totalmente la imaginación de la comunidad de gestores de fondos desde que fue publicada en diciembre de 2005.
EL SUEÑO. En los días anteriores al BRIC, los Cuatro Grandes mercados emergentes eran Corea del Sur, Taiwán, Sudáfrica y México. Juntos abarcaban, en diciembre de 2002, el 55 por ciento del índice Standard & Poor`s S&P/IFCI.
El informe de Goldman reemplazó esta hegemonía de naciones "más ricas" -Corea del Sur y Taiwán tenían ingresos per cápita de cerca de U$S 12.000 en 2002- por pobres que algún día serían princesas.
"Súbitamente, inversores minoristas en masa despertaron al concepto BRIC", escribieron en un informe reciente los analistas de S&P Alka Banerjee y Siddharth Panjwani en Nueva York. "Un montón de fondos mutuos BRIC fueron lanzados tanto para inversores minoristas como institucionales a fin de aprovechar esta explosión de la demanda".
BUENA JUGADA. Las naciones BRIC abarcan ahora dos quintos del índice S&P/IFCI, a partir de menos de un cuarto en 2002. Jugaron bien sus cartas.
China usó la oleada de interés de los inversores para vender acciones en sus mayores mercados. Desde junio de 2005, seis organismos de crédito continentales recaudaron entre todos U$S 51.000 millones a través de ofertas públicas iniciales. En enero de 2006, Rusia eliminó el límite para la propiedad extranjera en OAO Gazprom, el mayor productor mundial de gas natural, "poniendo a disposición de los inversores de un plumazo U$S 100.000 millones en activos financieros de mercados emergentes", dicen Banerjee y Panjwani de S&P.
Entonces, ¿qué vendrá después de BRIC?
"Aunque algunos puedan adherirse a una estrategia `solo BRIC´, otros mercados emergentes merecen la atención de los inversores serios", dicen los analistas de S&P.
Otros inversores podrían sentirse tentados de estrechar más el campo limitándose a "Chindia", término acuñado por el economista indio Jairam Ramesh en su libro de 2005 "Making Sense of Chindia" sobre China y la India.
Según mi Bloomberg, hay ahora dieciocho planes de fondos mutuos con Chindia en sus nombres. La mayoría de ellos son coreanos.
China y la India son indudablemente dos de las economías de más rápido crecimiento entre las principales del mundo; como destino de inversiones, complementan un plan. No obstante, una estrategia Chindia podría ser demasiado restrictiva. Un enfoque solo BRIC también podría ser excesivamente estrecho.
MUCHOS BRIC. Con BRIC como eje, una periferia de nuevas opciones de mercados emergentes comienza a tomar forma.
Sudáfrica, cuya ponderación en los índices era mayor que la de cualquier país BRIC en 2002, es ahora la "S" de un "BRICS" expandido. JPMorgan Fleming Asset Management en Japón comenzó a ofrecer un consorcio de inversión denominado "BRICS Five" en diciembre de 2005.
Un fondo de inversión español iniciado el año pasado está dedicado a inversiones en las naciones "BRICT". La "T" corresponde a Turquía. Incluyamos Europa oriental, también, y el acrónimo se convierte en "BRICET".
Algún día, todo puede converger en un gran "BRIC+", que es el nombre elegido por una compañía finlandesa de gestión de activos en mayo de 2006 cuando cambió la denominación de su fondo de mercados emergentes.
A cierta altura hay que preguntarse si la designación centrada en BRIC añade algún valor real. El beneficio de diversificación de la cartera, derivado de invertir en lugares remotos, ha disminuido en años recientes, muestran investigaciones de S&P, así como creció la correlación entre los rendimientos de Estados Unidos y los mercados emergentes.
esperemos al 2050. Significativamente, Purushothaman dejó Goldman Sachs en Nueva York el año pasado para unirse al Future Group, de Mumbai, que gestiona un negocio minorista en la India.
Si usted quiere beneficiarse de una rápida expansión económica, puede ser que no tenga más remedio que vivirla.
Comprar acciones en países de rápido crecimiento no siempre compensa el riesgo extra, como le diría el autor y teórico de las finanzas estadounidense William Bernstein.
"Sí, hay una relación entre crecimiento económico y rendimiento de los activos", escribió Bernstein en su sitio de Internet el año pasado, "pero desafortunadamente tiene el signo equivocado".
Entonces, quienes invierten en Eslovenia y Dinamarca, ¿deberían pasarse a las acciones estadounidenses? Veremos, en 2050.