Un golazo a la parrilla en Pocitos
Del techo cuelgan balones; de las paredes, decenas de camisetas de equipos de fútbol y basquetbol; y, en lo alto, el televisor plasma regala imágenes de moñas, saltos y pantalones cortos. El nombre que da la bienvenida completa el cuadro: "El Golazo". No hace falta más para entender que los propietarios de esta parrillada, incrustada en la pocitense Brito del Pino, al 1317 bis, son fanáticos del deporte.
El local abrió hace tres años y medio, y lo cierto es que la decoración se fue armando casi de casualidad. Uno de los dueños, Eduardo, fiel seguidor de Liverpool y Goes, le hizo un lugar a ambas casacas entre los ladrillos. Con inusitada naturalidad, los comensales comenzaron a arrimar los colores de sus pasiones particulares. Y de pronto, El Golazo estaba lleno de camisetas del fútbol y basquetbol uruguayo. Hoy, se ha vuelto "la casa del deporte". "Trabajamos mucho con gente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y de la prensa, deportistas. Muchos se vinculan con nosotros por eso. Y nos convertimos en cábala", admite Eduardo.
Pero claro está que el gran imán reside en la cocina y la parrilla de la casa, acompañados de precios accesibles. Entre las sugerencias del chef, se lista spaghetti al wok con verduras, soja y aceto balsámico ($ 145) o pez espada con ensalada verde y salsa de mejillones ($ 210). Asimismo, un brasero para dos -"interminable", aseguran en la casa, en referencia a la generosidad de las porciones- cuesta $ 390. Y a todo esto, se suma la calidad humana del servicio: "Hay calidez para atender a la gente, tratamos de que se sientan en su casa", asegura Eduardo.
Excepto lunes al mediodía, el local abre todos los días para almuerzo y cena. "Viene gente diversa, no solo del barrio. Días atrás hablé con el presidente (de la AUF, Sebastián) Bauzá y me dijo que está extrañando la carne de El Golazo. Eso me pone contento".