DR. PABLO PERA PIROTTO
En estos días de tanto fervor futbolero, es habitual ver en los partidos del Mundial a los hinchas de todos los países con sus caras y cuerpos pintados con los colores de su selección. Esto le da un lindo marco a la fiesta máxima del fútbol, pero hay que tener en cuenta que, a veces, la sana pasión deportiva puede llegar a causar algunos perjuicios a la salud.
Si bien las pinturas que utilizan los maquilladores profesionales y quienes se dedican al body painting son hipoalergénicas y están especialmente formuladas para no dañar la piel, no siempre son esos productos especiales los que utilizan los fanáticos a la hora de "decorarse" para alentar a su equipo. Por ejemplo, en una persona con un terreno alérgico, el contacto con cierto tipo de colorantes puede determinar reacciones con diverso grado de gravedad.
Lo más frecuente es el desencadenamiento de un eccema a nivel local, caracterizado por enrojecimiento de la piel, que suele quedar cubierta por una descamación fina, e incluso presentar pequeñas vesículas. Esta dermatitis provoca una picazón intensa, que con el rascado repetido puede originar una sobreinfección bacteriana que requiera tratamiento antibiótico.
Entonces, lo primero que hay que hacer es suspender completamente el contacto con el factor desencadenante así como con todo aquello que pueda irritar la superficie cutánea (como por ejemplo el uso de alcohol).
En cuanto al tratamiento específico, los corticoides locales suelen ser muy efectivos, complementados con la aplicación de cremas lubricantes en base a vitamina A, que combaten la resequedad.
Los antialérgicos de nueva generación son muy útiles para disminuir el prurito, y en los casos en que las reacciones alérgicas progresan y se extienden por la piel, el médico puede indicar la toma de cortisona para frenar el proceso.
Lo prudente, entonces, a la hora de querer pintarse sería probar primero el producto en un pequeño sector del brazo o de la espalda para observar si se produce algún tipo de reacción o es bien tolerado.
De todas formas, hay que tener en cuenta que en un paciente que sea muy alérgico, incluso un contacto mínimo con un elemento alergénico puede llevar a desatar con rapidez cuadros muy graves, que hasta pueden comprometer la vida.
Otro tema a tener en cuenta es la forma de sacarse la pintura del cuerpo. Lo aconsejable es simplemente usar agua no demasiado caliente y un jabón adecuado, es decir, de glicerina neutro, en base a crema o del tipo syndet, que no contienen soda.
Esto debe hacerse con suavidad y sin refregar, aunque el proceso pueda llevar bastante tiempo.
Otro aspecto del fanatismo que se observa mucho últimamente (tanto en hombres como mujeres) es el hecho de tatuarse el escudo o la bandera con los colores del equipo de sus amores.
En estos casos la consulta no suele ser la búsqueda de la manera de eliminarlos o disimularlos, como sucede con otros diseños, sino algo que a veces ocurre con la tinta que se utiliza para su realización. Si bien no es lo más común, se presentan casos en los que algún componente de la pigmentación despierta una reacción alérgica.
No es difícil imaginar que la gran dificultad del tratamiento en estos casos radica en que el alergeno se encuentra en la profundidad de la piel, por lo que no es posible evitar tener con él un contacto directo, a menos que se decida realizar tratamientos agresivos, como la cirugía o el uso de distintos tipos de láser.