"La Justicia no llega para algunos"

| "Tenemos un Código de Proceso Penal arcaico y contrario a toda la legalidad. Hay proyectos de cambiarlo, pero no sé si se da la voluntad política para hacerlo".

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El País

MIGUEL BARDESIO

El abogado tomó el caso Bengoa. Para Gaby Álvarez, pedirá libertad anticipada. Crítico con el proceso penal, habla de fútbol, la violencia, de Nacional y de su relación con Eunice... prefiere no comentar.

Es una de las cara más visibles de la dirigencia de Nacional: aparece a menudo en los medios dando su visión del club de sus amores, opinando y también defendiendo. Porque antes que delegado tricolor, Alejandro Balbi, 45 años, es abogado penalista y junto a su tío y colega Víctor Della Valle integran uno de los estudios más importantes del país. Por ejemplo, acaban de tomar la defensa del ex director de Casinos Juan Carlos Bengoa, maneja el caso del relacionista público Gaby Álvarez y de varios futbolistas, incluido, asombrosamente, a Carlos Bueno, referente del archienemigo Peñarol. Hasta defendió a Diego Maradona cuando se le descubrió drogado en 2000 en Punta del Este.

Para empezar, se define como un "tipo de barrio", nacido y criado en Malvín e hincha de Unión Atlética en basquetbol. Y de su otra función, se dice un abogado que suele ponerse la "camiseta de defensor" y que conste que no es la violeta.

Últimamente, se abrió un tercer frente para él: su nombre empezó a sonar hace unos meses en la prensa del corazón argentina como la pareja de Eunice Castro, la modelo y estrella uruguaya de Bailando por un sueño. Según declaró Castro a la revista Caras, se están "conociendo". Balbi, fiel a un estilo más reservado, asegura a la primera pregunta sobre el tema: "De temas personales, no hablo".

Entonces, habla de sus áreas públicas: la Justicia y el fútbol. Sobre la primera, tiene la visión crítica de que urge la aprobación de un nuevo Código del Proceso Penal. Basado en esto, reflexiona: "La Justicia, para algunos, no llega. Estoy convencido después de 21 años de profesión".

Al fútbol uruguayo, el otro de sus amores, lo ve "inviable" con una multiplicación de equipos para tan poca población y con salidas de dinero mayores a las entradas. Pero aún así seguirá vinculado al deporte y hasta se ve algún día como presidente de Nacional.

En su estudio, en un piso 11 sobre 18 de Julio, con imponente vista a la bahía y el puerto montevideanos, Balbi reflexiona sobre este y otros puntos y a todo le pone el acento de cierta pasión futbolera.

-¿Qué es la Justicia para usted?

-La Justicia es algo que en cualquier sistema democrático debería estar siempre presente, pero lamentablemente, por circunstancias a veces ajenas a las personas, no siempre lo está. Para algunos no llega la Justicia.

-¿Se refiere a la lentitud, a los procesos...?

-A todo el sistema. La Justicia es demasiado lenta. Creo que no es un mal del Uruguay, es general. Pero aquí se le agrega que tenemos un Proceso Penal que es absolutamente deficiente, arcaico y contrario a toda legalidad y pactos internacionales, a la modernidad del proceso judicial. Es un código del año 80, de la dictadura, muy difícil, que no ofrece garantías. Ha habido proyectos de cambiarlo pero por falta de infraestructura o voluntad política no se ha hecho. Ahora mismo, hay un proyecto de una comisión que preside el doctor Dardo Preza, que realmente todos los abogados penalistas estamos ávidos de que salga. Pero yo no sé si hay voluntad política de hacerlo. Se sancionan una cantidad de leyes que a veces pensamos que se legisla en forma super abundante y se deja para atrás el Proceso Penal. A veces me pregunto si no estamos esperando que alguno de los legisladores tenga un problema con un familiar para que vean lo deficiente que es el proceso. Esto no es culpa de los jueces o fiscales. Acá, tenemos que ser conscientes de que si no se modifica el Código, no se actualiza y no se vuelve garantista, las cárceles van a explotar. Y después, será más fácil hacer más cárceles que juicios justos.

-¿Cuál es la mayor deficiencia que encuentra?

-Por ejemplo, los abogados defensores -más allá de las buenas relaciones que podamos tener con los distintos actores del proceso- en general siempre juegan contra dos personas; fiscal y juez. Y es muy difícil. Si mañana te invito a jugar al fútbol y juego con uno de más, te va a ser más difícil ganarme. Creo que ese proyecto de Preza le traslada al fiscal aquellos poderes de investigación y todo el sistema acusatorio, y al juez lo deja más independiente para decidir, no queda tan contaminado con la posición de la investigación. Creo que el nuevo proceso debería ser, esencialmente, más equitativo, con igualdad entre las partes (fiscal y defensor) lo que nos llevaría a que cualquier indagado tuviera las garantías constitucionales.

-Acaban de tomar el caso Bengoa, ¿qué acciones tomarán?

-Creemos que lo más sano para Bengoa es que se "desmediatice" el caso. No es sencillo. La publicidad que ha tenido y lo público de los personajes, hacen que sea un caso mediático. Falta un mes para los careos famosos con Arana y Muñoz y es lógico suponer que los medios estarán en la puerta del Juzgado. Eso no lo podemos solucionar, pero ni Bengoa, ni nosotros, vamos a fomentar esas declaraciones públicas.

-También defiende a Gaby Álvarez, ¿cómo va ese proceso?

-Bien. La sentencia lo condenó a dos años y medio de penitenciaría. Cumplió la mitad de la pena y dentro de poco ya se puede pedir una libertad anticipada.

-¿Se ha negado a defender algún caso? ¿Por qué?

-Sí, todos los días. Normalmente cuando son casos de una pena elevada, que uno habla con la familia y no ve mucho margen de acción para trabajar en forma inmediata, no los tomamos. A veces, nos parece que asumir una defensa de un caso grave es asumir ese rol, pero sin poder conseguir cosas. La esencia de un abogado defensor es conseguir lo mejor para su cliente. Y de repente, viene uno que mató a su padre o a su hijo y es muy poco lo que se puede hacer. Pero también el rol de abogado defensor tiene mucha carga social. Yo estoy vinculado al deporte, soy un tipo de barrio y he defendido gratis muchas veces. A los jugadores de Nacional, en aquel clásico de la riña en 2000, los defendí y no cobré nada porque soy de Nacional. Hay muchos casos así. No todo es por dinero, hay muchas cosas que se hacen ayudando a la gente.

-¿Las defensas con caras?

-No, depende del cliente. Hay abogados que cobran más y otros menos. Existe un arancel, pero depende de la entidad del delito y de la posibilidad económica del cliente.

-¿Hay una justicia para pobres y otra para ricos?

-No, eso es una etiqueta como se le pone a muchas cosas en este país. El otro día un director técnico de fútbol decía que una vez que la gente etiqueta a alguien es muy difícil cambiarlo después. Y yo soy enemigo de las etiquetas. Creo que ni en el derecho, ni en el fútbol, vox populi, no es vox dei. Para mí, la voz del pueblo, no es la voz de Dios.

-Dice entonces que una defensa de oficio puede tener el mismo nivel que una particular...

-No tengas dudas. Hay defensores de oficio muy buenos, con mucha capacidad y contracción al trabajo. Lamentablemente, tienen mucho trabajo. Cerca del 90% de las personas procesadas son defendidas de oficio. Entonces el defensor no da a vasto para atender a cada uno de los clientes y a sus familias y no puede brindar la defensa necesaria que el procesado tiene derecho.

-¿La Ley de Caducidad es inconstitucional?

-No puedo opinar. Estos días el tema está en discusión y he escuchado las posiciones, pero no es un tema que haya estudiado. En su momento, yo voté contra la Ley de Caducidad. Pero nunca tuve ningún caso. Además, es uno de los temas que, en principio, no tomaría que es defender a personas acusadas por actos de terrorismo, de violación de derechos humanos. No tomaría un caso de esos. A priori, no lo haría. Pero de repente en un caso particular, si veo que la persona no está bien procesada o hay algún derecho vulnerado, capaz que lo hago. Pero en general, no.

-¿Cómo se encara una defensa cuando usted sabe que su cliente es culpable? ¿Busca comprobar igual la inocencia?

-Respondo con un principio que siempre tengo presente, de Mancini, un referente en Derecho. El abogado penalista no defiende al delito, defiende al orden jurídico en la medida en que éste no se vea lesionado en la persona de su defendido. Lo que uno trata de buscar, en buen romance, es una sentencia justa para una persona sometida a juicio. Sea culpable o inocente. Hay mucha gente que viene y dice que es culpable o están confesos. La confesión es un gran atenuante, previsto en el Código Penal. Uno siempre defiende en base a las pruebas que surgen del expediente. Muchas veces sucede se tiene el convencimiento de que una persona es responsable, pero no hay pruebas en el expediente. Entonces como el proceso penal en Uruguay, gracias a Dios y salvo con algunos delitos como el proxenetismo, no puede fallar por convicción moral, hay que tener elementos suficientes para probar. Uno se tiene que guiar por lo que surge del expediente. Así lo enseñan en Facultad: lo que no está en el expediente, no está en el mundo.

"No estoy para decir quién es violento"

La violencia en el fútbol vuelve a ser tema cada vez que algún incidente empaña un partido. Y hubo varios casos el año pasado: incluido dos que involucraron a Nacional en sus encuentro contra Danubio y el trunco ante Villa Española.

El delegado tricolor, Alejandro Balbi asegura que la "seguridad de los espectáculos no puede ser responsabilidad del fútbol. Hay un mandato de la Constitución que le otorga al Ministerio del Interior esa responsabilidad. Yo no puedo pararme en la puerta de la Amsterdam a ver qué hincha es violento y quién no."

-¿Qué responsabilidad tienen los dirigentes?

-Creo que aquel dirigente que le dé una entrada a una persona que sabe que es violenta o tiene antecedentes, no es un acto mediato de delito, pero sabe lo que está haciendo. Ahora, muchas veces pasa que viene un partido importante y estoy en la puerta de la sede y vienen los muchachos con un gorrito, una banderita, la alcancía y me dicen: `Balbi, vamos para Paraguay a ver el bolso`. Y uno saca y le da 20 pesos, 10 pesos. Porque uno piensa: va la hinchada, los jugadores se van a sentir más respaldados, vamos a salir en Fox Sport. Pero el tema es que está todo bien si participan, pero qué pasa si se van de ahí a tomar vino a la esquina. Uno lo da siempre con la mejor intención.

-¿Es común que le pidan?

-Permanentemente piden. Para la bandera, para el viaje, para el clásico. Yo llevo 10 años en Nacional y por lo menos a los referentes los conozco. En mi caso, se da la paradoja de que a veces tienen problemas y los defiendo. Les digo que sí y otras que no. Por ejemplo, cuando los incidentes en el partido Nacional - Danubio, algunos me llamaron para que los defendiera. Y les dije que no. Porque entendía que le habían hecho un daño a Nacional, que va a perder tres puntos por eso.

-¿Qué responde cuando le piden dinero?

-Al que no conozco, no le doy. Al que sé que va a alentar y no armar lío, lo ayudo en la medida que sepa que tiene una vida digna. Si sé que esa personas con mis 10 pesos, se va a tomar un vino en la esquina, no. Pero nos conocemos todos, al menos los referentes. No los 20.000 que van en un clásico.

El dato

El abogado de los futbolistas

Como defensor penalistas y delegado de Nacional, Alejandro Balbi ha tomado decenas de casos que involucran a futbolistas. Los más curiosos son tal vez las defensas de Joe Bizera, ex jugador de Peñarol y de Carlos Bueno, referente del archienemigo, que acudió a él cuando tuvo un incidente callejero en Artigas. "A Bueno lo conocía de la Selección y él confió en mí y fui a defenderlo. Esto me trajo problemas en Nacional, pero yo digo: si mañana Bueno tiene un incidente en un clásico trato de fundirlo en la AUF, que le den 20 partidos de suspensión. Pero la vida particular corre por otro lado".

Otra defensa que lo marcó fue la que ejerció para Diego Maradona cuando en Punta del Este, en 2000, protagonizó un episodio referente a drogas. Como consecuencia de ello, el apoderado de entonces de Maradona, Guillermo Cóppola, resultó procesado. "Fue una defensa que me marcó. Diego estaba internado, en un momento crítico de su vida. Me acuerdo que nunca vi tantos periodistas en mi vida".

"El fútbol uruguayo es inviable"

¿Por qué cree que el fútbol uruguayo no gana a nivel internacional como en el pasado?

-El fútbol, no sólo en América sino en todo el mundo, se ha emparejado. Uruguay quedó eliminado del último mundial por Australia. Y la Federación australiana se inició en 1962, nosotros ya éramos cuatro veces campeones del mundo y ellos recién estaban empezando a jugar y a crear una federación. Luego está el tema económico: el poder de la esponsorización y de los agentes económicos hace que los equipos poderosos se lleven a los mejores jugadores. Lamentablemente, en Uruguay los clubes son producto de donde vivimos. Tres millones de personas, empobrecidos, y es un fútbol atípico. En el exterior, la gente no puede creer cómo es aquí. De 16 equipos, 14 son de Montevideo. En Rosario (Argentina), hay dos equipos con la misma población. ¿Qué pasaría si sólo existiera Nacional y Peñarol? Todos los jugadores de River, Defensor, Danubio... jugarían en los grandes y tendríamos unos equipazos. El fútbol uruguayo es inviable.

-¿Pero cómo se soluciona?

-No tengo la solución. Sería empezar todo de nuevo. En una época, hubo proyectos de fusiones de clubes, pero no resultó.

-¿Casal le hace mal al fútbol?

-No. El problema de Casal es que es muy difícil explicarle a la gente común que la misma persona que es representante de los jugadores es quien tiene los derechos de televisión. Pero hay mucha fábula y leyenda en el fútbol. Y me consta que a Casal (yo no soy abogado de él, como alguna vez se dijo) muchas veces le cargan cosas de las que él no tiene la más mínima idea. Maniobras o supuestos intereses de perjudicar o beneficiar. Creo que el error de él fue cuando dijo que le gustaría ser presidente de Peñarol. Porque si uno es un profesional...

-¿Se dice que quien se enfrente a Casal le va a ir mal?

-Eso no es absoluto. El último campeón uruguayo es Defensor, que no está en buenas relaciones con Casal. Por lo menos, votó en contra del contrato de televisión, junto con Danubio, que salió campeón hace dos años. Si Casal tuviera tanto poder, ninguno de estos dos habría sido campeón.

-¿Se ve como presidente de Nacional?

-Me veo, no sé cuándo. Las elecciones son en diciembre y no lo descarto. Nunca se sabe. Es un tema que me apasiona mucho y que implica una gran responsabilidad.

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