MARTÍN FABLET
Escuchar el ir y venir de las olas, colocándose un caracol en la oreja puede llegar a considerarse una verdadera sandez, pero nadie negará que resulta una experiencia sumamente agradable. El sonido que escuchamos desde el caracol ha recibido muchas explicaciones, algunas de tan absurdas merecerían su divulgación. La más extendida y aparentemente más científica es la que alude al ruido que produce la corriente sanguínea que fluye por los oídos, para ser luego amplificada por la concha del caracol. Queda claro que no es el mar ni su cantar lo que está allí guardado.
Los principales desarrolladores de audio profesional vienen trabajando en distintas tecnologías con el único fin de mejorar la calidad de sus auriculares. Estas tecnologías pasan por encontrar nuevas formas de transmitir el sonido. La compañía nipona NS-ELEX ha puesto en el mercado un auricular del tipo Bluetooth compatible con la mayoría de los teléfonos celulares. Este novedoso auricular tiene la capacidad de transmitir y recibir sonido a través de las vibraciones de aire dentro del hueso intracraneal. Por ir incrustado en el oído, aísla hasta 6 veces el ruido, y además posee un chip, desarrollado por Sanyo, que permite entregar la voz de forma cristalina e impoluta.
Esto significa que puedes estar en medio de una ruidosa festichola y tanto tu voz como la de tu interlocutor telefónico se escucharán sin ningún tipo de distorsión.
Motorola también ofrece un dispositivo similar (Motorola Bone Conduction), se trata de un auricular tipo tapón, con micrófono, capaz de escuchar a través de las vibraciones de los huesos del cráneo. Pude probar este equipo estilo Jawbone y es realmente increíble la calidad de sonido, el poder de supresión y lo discreto que es. Motorola ofrece varios modelos. Van desde los US$ 50 hasta los U$S 250.
Personalmente los museos parlantes me aburren un poco. Son realmente tediosos. Más que nada, porque no toda la información suministrada es necesariamente de mi interés. Los hay algunos que presionando un botón te informan sobre esta obra de arte, sobre aquel desarrollo tecnológico o dónde está el baño.
Dresden, una ciudad con mucha historia y cultura bélica, recibe miles de visitantes a los cuales les resulta sumamente cómodo recrear e impresionarse con el sonido de los ataques aéreos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello, los técnicos recurren a tecnología de transmisión de sonido por vibración. Utilizando la conductividad de los huesos, es posible escuchar el sonido de los ataques que se produjeron el 13 de febrero del 45. Apoyando los codos en una baranda que delimita las ruinas de ese bombardeo, y colocando las palmas de las manos en las orejas, se escucha con muy buena fidelidad el zumbido y explosión de las bombas cayendo. Sólo escuchan quienes se encuentran en esa posición.
La tecnología que permita la transmisión de sonido a través de los huesos del cuerpo humano viene en franco crecimiento.
Un equipo de especialistas de la Universidad de Rice en los Estados Unidos, piensan utilizar el sonido y el esqueleto humano para transmitir órdenes a dispositivos portátiles y a implantes médicos. Los resultados son sorprendentes, dado su bajo índice de error ya que consiguen eludir problemas de estática, como ocurre con Bluetooth, ni tampoco acusa interferencias de radio.
Si bien en un principio estas aplicaciones serán básicamente médicas, esta tecnología se utilizará para comandar laptops, pda y también teléfonos celulares. Sólo será necesario chasquear los dedos o la lengua para llamar a casa o abrir un archivo de Excel.