MARTÍN FABLET
Gracias al plan Ceibal (La versión uruguaya del One laptop per child), nuestras dulces palomitas, están recibiendo computadoras e Internet en la escuela y en sus casas. Es, sin dudas, un gran logro de este gobierno. No podíamos permitir que nuestros niños permanecieran ajenos al más obvio de los adelantos tecnológicos.
Se ha logrado proveer a esta comunidad de un digno acceso a Internet, de aprender computación básica, de acceder a información interesante, y también a mantenerse en contacto con el mundo. Las plazas desarrolladas caminan todas en el mismo sentido, quizás sólo varíe el nivel tecnológico.
Es cierto que las comparaciones suelen ser odiosas, pero no puedo dejar de comentarles lo que hoy sucede en algunas aulas de la ciudad de Boston, Massacusetts. Allí la premisa parece ser la de intentar reducir la necesidad de libros de textos, cuadernos, papel, maestros, en fin las propias escuelas. Jemella Chambers, de 11 años de edad, es uno de los 650 estudiantes que cada día reciben un portátil de Apple en una escuela estatal de Boston. Desde la segunda fila del aula, Jemella realiza problemas matemáticos en un software educativo con animaciones, similares a la de un videojuego. Está cambiando rotundamente el viejo concepto de la escuela aburrida. Todo parece un juego y los niños aprenden sin darse cuenta.
Desde el primero al último día de clases está programado. Cada niño cuenta con sus propias tareas pergeñadas por un tutor virtual. Por ejemplo, las clases de matemáticas son sumamente didácticas. Aprenden y compiten entre ellos utilizando un ingenioso software llamado FASTT Math. En algunos casos, las aulas cuentan solamente con un guía, no hay maestro. La máquina hace las veces de pedagogo. (Un pedagogo que no se enferma, que no hace paro y electrónicamente laico.)
Quizás la idea de docentes cibernéticos sea más propia de un mundo bradburiano. A lo mejor la fusión entre máquina y ser humano sea la más efectiva y muy probablemente sea la que prevalezca. En un futuro no muy lejano, no habrá libros de textos, los estudiantes recibirán un portátil al inicio de la jornada educativa y lo devolverán al finalizar. Los alumnos y los profesores tendrán sus propios blogs. Padres y docentes se comunicarán a través de mensajería instantánea, todos los comentarios y encargues se enviarán a los buzones electrónicos del sitio Web de la escuela. El alumno tendrá un tutor que lo guiará con su tarea lectiva. La máquina le enseñará a aprender.
En este día del padre sería una buena cosa mostrarles a nuestros hijos cuán aggiornados estamos, comentándoles esta columna.