Por la Prof. Cristina Scheck
La carne de pollo tiene la ventaja de ofrecer al menú diario una amplia gama de posibilidades culinarias. También es componente de mesas frías, importantes y refinados platos para invitados y un aliado para incluir en distintas dietas.
Su contenido alimenticio es semejante al de la carne vacuna y su rendimiento en distintos platos dependerá de la forma en que se lo prepare.
Hay recetas como soufflés, gratinados, croquetas, salpicones, cazuelas que resultan rendidoras y muy apetitosas.
SECRETOS
Salpimentar y rociar con jugo de limón el pollo por dentro y por fuera.
Colocarle dentro hierbas aromáticas, o una manzana, o un trozo de pan embebido en whisky, coñac o limón.
Para que la carne resulte más tierna colocar dentro del pollo un trozo de manteca y pintarlo durante la cocción con manteca derretida.
Al llevarlo al horno, contar siempre 25 minutos por cada kilo de pollo.
Si el pollo se dora demasiado antes de cocinarse por dentro, cubrirlo con papel aluminio hasta que esté a punto.
MACERACIÓN
Para dar más sabor al pollo entero, o en presas, colocar en un recipiente unas cucharadas de aceite, l hoja de laurel, un chorrito de jugo de limón, sal y pimienta, colocar allí el pollo y dejar macerar l hora, o de un día para el otro para que resulte con más sabor.
Para macerar pechugas o supremas podemos mezclar con un poco de aceite una pizca de polvo curry, sal y pimienta, dejar reposar durante l hora
Un macerado muy aromático es el de combinar aceite, ajo picado, l hoja de laurel y pizca de tomillo o romero.
COMPLEMENTOS. La carne de pollo se complementa muy bien con:
naranjas, manzanas, limones, y peras, ya sea en salsas o guarniciones.
Las ciruelas negras desecadas en salsas agridulces o para rellenar rollitos de pechuga con panceta son idea deliciosa.
Las hierbas aromáticas, imprescindibles en la preparación de cazuelas y salsas para acompañar el clásico pollo al horno.
Las verduras, tal es el ejemplo del sabroso ratatouille que resulta un acompañamiento diferente para el pollo asado, milanesas de pollo o pechugas a la plancha.
Las cazuelas a base de pollo, panceta y granos resultan un plato ideal para contener los fríos días invernales.
La crema de leche, yogur, mayonesa aportan el toque especial a esta carne suave y delicada.
Está en nosotros el utilizar el pollo de diferentes formas, es una carne dúctil que permite ser incluida en múltiples recetas y variar así el menú de la familia.
RELLENITOS DE POLLO
INGREDIENTES. 2 supremas de pollo, 150 gramos de jamón crudo, hojitas de salvia, sal y pimienta, 1/4 taza de manteca, 1/2 taza de vino blanco, 1/2 taza de caldo de ave, 1/3 taza de crema de leche, gotas de salsa de soja.
ELABORACION. Cortar la carne de las pechugas en bifes, condimentarlos con sal y pimienta, colocar en cada uno una rebanada de jamón crudo, algunas hojitas de salvia, arrollar, cerrar con palitos, pasar por harina y pan rallado. Dorarlos bien de ambos lados en una olla con la manteca, agregar el vino y el caldo y cocinar a fuego bajo 25 minutos. Rociar con la crema de leche y la salsa de soja y servir retirando suavemente los palitos. Acompañar con timbales de arroz al curry.
ESPÁRRAGOS RELLENOS
INGREDIENTES. 16 espárragos gruesos, 300 gramos de queso fresco gustoso, 1 taza de leche, 1 cucharada de fécula de maíz, 1 cucharada de manteca, sal, pimienta, nuez moscada, 1/3 taza de queso rallado, 2 cucharadas de manteca en trocitos.
ELABORACION. Cortar longitudinalmente los espárragos y rellenarlos con el queso fresco cortado en tiras del ancho del diámetro de los mismos. Cubrir el queso con la otra mitad. Rociar con la salsa blanca liviana preparada con una taza de leche espesada con la fécula de maíz condimentada con una cucharada de manteca, sal, pimienta y nuez moscada. Espolvorear con el queso rallado, disponer trocitos de manteca en la superficie y gratinar hasta dorar.
CREPES DE ARROZ Y JAMÓN
INGREDIENTES. 3 huevos, 2 tazas de arroz cocido, 3 rodajas de jamón picado, 1 cebollita picada y saltada, sal, pimienta, nuez moscada, orégano, 1/4 taza de queso rallado, 1/4 taza de crema de leche.
ELABORACION. Batir los huevos y agregar el arroz cocido, el jamón picado y la cebollita picada y saltada. Condimentar con sal, pimienta, nuez moscada, orégano y el queso rallado. Agregar luego la crema de leche. Mezclar y formar las crepes en sartén o plancha caliente untada con manteca. Servirlas acompañadas de salsa de tomate, ketchup, etc.
MIS APUNTES
Futura mamá
La futura madre debe recordar que todas las comidas son modificadas en procesos químicos de la digestión y reorganizadas de acuerdo a sus necesidades. La Naturaleza trata de que el feto se desarrolle normalmente aún en condiciones adversas, de modo que si faltan elementos para el crecimiento del niño, será el cuerpo de la madre el que cubra las deficiencias con sus propias sustancias.
Se necesita alrededor del doble de calcio durante el embarazo, y al menos un 50% más de fósforo que en períodos normales, y si la dieta es insuficiente en materiales de formación de huesos, los huesos de la madre van a ser los primeros en sufrir pérdidas. La deficiencia de una sola de las vitaminas tiene efectos adversos ya que el cuerpo no tiene grandes reservas de vitaminas B, C, D, etc., y deben ser constantemente suplidas. Aún cuando el cuerpo tiene la facultad de almacenar vitamina A, a menudo la madre no ha tomado suficiente cantidad de ella en sus propios años de desarrollo. De modo que esta vitamina debería ser una parte importantísima de la dieta, no sólo de la madre, sino también de todas las personas.
Los dientes del niño son determinados antes del nacimiento y la falta de vitaminas A, C, y D, así como la de Calcio y Fósforo, los afectan desfavorablemente. La dentadura comienza a formarse muy temprano y no sólo los dientes de leche sino los permanentes están ya formados antes del nacimiento. La mejor manera de proporcionar a un niño la mejor dentadura que su herencia permita, es prestando atención a la nutrición de la madre durante el embarazo y la lactancia. Otro mineral importantísimo durante el embarazo es el hierro ya que su falta puede ocasionar anemia y complicaciones en ambos.
En ningún momento una dieta conteniendo proteínas, minerales de todas clases y todas las vitaminas conocidas, van a rendir un fruto mejor que cuando son brindadas al niño a través de la madre.
La mayor parte de los alimentos que constituyen una dieta bien balanceada para una mujer normal son los necesarios durante los primeros tiempos del embarazo. Platos simples deberán ser agregados a la dieta para asegurar una buena digestión.
Cuando la función digestiva está irritable, debe ser objeto de cuidados. La mayoría de las madres sufren en las primeras épocas de gestación, de molestias nutricionales que aparecen durante la mañana. La causa de las náuseas y vómitos en esta época, no es del estómago mismo sino de que la relación entre la madre y el niño todavía no está perfectamente establecida a través de la placenta. Durante este tiempo, hay que cuidar que la vitamina B sea bien agregada a la dieta. Por eso el uso de algún cereal rico en vitamina B, puede ser muy útil durante todo el embarazo. La desaparición de la enfermedad matutina es una indicación de que la relación entre la madre y el niño está bien establecida, y entonces el apetito de la madre mejora.
SOPA LENTEJAS. Enjuagar 1/4 k. lentejas remojadas y cocinarlas en agua hasta estar tiernas. Aparte rehogar en 1 Cda. aceite 1 cebolla picada, agregar 1/2 T. pulpa tomate y 1 cubo caldo disuelto en 1/2 T. agua hirviendo. Agregar las lentejas licuadas con su agua de cocción. Cocinar 10 m. Condimentar y servir caliente con croutons de pan tostado.