Mandamientos del pop

| Tres mitos como Prince, Michael y Madonna cumplen medio siglo de vida. Sus carreras profesionales son recetas para triunfar. En lo personal, es otra historia.

LA NACIÓN

Este año Prince (el 7 de junio), Madonna (el 16 de agosto) y Michael Jackson (29 de agosto) soplan 50 velitas, con distintos presentes y futuros, pero con un pasado que los encumbró para siempre a los tres en la cima de mitos de la música pop.

Los tres desearon ser otros, quisieron ser más que sus propias ambiciones y limitaciones, quisieron ser dios y demonio, y ser tratados como espíritus superiores, libres, caprichosos. Ni hombres ni mujeres, seres bellos e incoloros. Querer, tener, ser. La pequeña bailarina, el niño prodigio, el joven conflictuado. Hoy, padres disfuncionales que juegan a ser hijos debajo de sus disfraces de Peter Pan del siglo XXI. En tiempos de revisionismo continuo, pensado cada vez más a corto plazo, su obra -o al menos la que crearon en su juventud, cuando su única religión era la búsqueda permanente- es hoy la banda de sonido que vuelve en estratégico ataque ochentoso y como relectura de una década pop, de colores brillantes, bailable, en la que los valores estéticos prevalecieron y, casi sin querer queriendo, conjuraron para eliminar más de un prejuicio.

Con vidas y obras paralelas -que por definición no pueden y por historia personal ni quieren cruzarse-, la sumatoria de estos artistas moldeó la esencia misma del pop en los últimos 30 años, dejando así sentadas las bases del primer manual de estilo y de comportamiento, público y privado, para las generaciones futuras de estrellas en la industria del entretenimiento. Algo así como "Los 10 mandamientos del pop universal".

1. SERÁS LO QUE QUIERAS SER. Paridos en las mismísimas entrañas de los Estados Unidos de Norteamérica (Michael, en el estado de Indiana; Prince, en Minnesota, y Madonna, en Michigan), los tres crecieron en un entorno de clase media trabajadora, enredados en infancias problemáticas y bajo la ley impuesta por estructuras familiares complejas. Allí forjaron todas las fantasías y los sueños de grandeza, su instinto de supervivencia y las ansias de escaparse de uno mismo, de ser otro, de ser muchos al mismo tiempo.

2. BUSCARÁS TU ESTRELLA. Prince debutó discográficamente a los 20 años, con un álbum llamado For You, en el que tocó y grabó los 27 instrumentos que suenan en las nueve canciones de alma negra compuestas por él mismo. Mientras que Madonna debió esperar cinco años más, y a los 25 grabó su homónimo álbum debut, en el preciso instante en que la música de los años 80 comenzaba a formar su carácter. Por su parte, el precoz Michael, luego de una exitosa carrera en el grupo vocal familiar (The Jackson Five), se largó solo en 1971, con el disco Got to Be There, con apenas 13 años y el rhythm and blues en su sangre. De allí en más, cada uno desarrolló su estilo musical hasta alcanzar, no mucho después, el máximo de su potencial.

IMPACTARÁS COMO SEA. Una vez insertados en la industria discográfica, los tres comprendieron rápidamente que el impacto debía ser no sólo musical. Provocadores arriba y abajo del escenario, se encargaron de ser animales sexuales y sensuales, de mover la pelvis imitando al rey Elvis y de polemizar sobre sexo y religión, en canciones, postulados y reportajes.

3. ACTUARÁS DE VOS MISMO. De una manera u otra, utilizaron el cine como órgano difusor de sus propios mitos y rostros, elevando así sus cuotas de narcisismo en años de bonanza. Madonna hizo de joven rebelde en Buscando desesperadamente a Susan; Prince mostró su egocéntrica versión acerca de cómo llegó a ser una estrella en Lluvia púrpura (1984), y Jackson escribió un guión (Moonwalker, de 1988) en el que se viste de gángster bueno para dejar impreso en celuloide sus mágicos pasos de baile.

5. REZARÁS PLEGARIAS. Luego de años de predicar en favor del sexo libre, a Prince se lo vio caminando las calles de Minneapolis, con la Biblia, golpeando puertas, en su cruzada como testigo de Jehová. Tras experimentar con varias religiones, Madonna encontró en la cábala la serenidad que necesitaba para afrontar su condición de madre. Y Michael... bueno, fundó su propia religión, en la que conviven matrimonios cristianos, acusaciones de abusos sexuales y una profunda adoración por la megalomanía, entre otros dogmas.

4. EL ESCENARIO SERÁ TU HOGAR. Grabaron grandes discos, buenos, malos y peores, pero nunca decepcionaron en su rol de entretenedores. Arriba del escenario, desplegaron sus mejores armas: Prince, como músico excepcional; Madonna y Jackson, como bailarines inigualables. Los tres, como artistas con carácter.

5. ADORARÁS LOS NÚMEROS. Jackson fue el primer "entretenedor" con más de 100 millones de dólares en un año. Con el primer simple de su último disco, 4 Minutes, Madonna desplazó al mismísimo Elvis en cantidad de temas que alcanzaron el Top Ten de la revista Billboard (la diva ahora es la número uno con 37 canciones que se impusieron entre las 10 primeras del ranking). Prince regaló más de 3 millones de copias de su último álbum, Planet Earth, a través de la edición dominical de un periódico británico.

6. DIVIDIRÁS LAS AGUAS. Entendieron el juego de amor/odio que moviliza a las masas de un lado hacia el otro como nadie lo había hecho antes. Fueron víctimas y victimarios y los dos roles los interpretaron con orgullo. En portadas de discos con la palabra "esclavo" escrita en la mejilla, en un juicio oral, en los titulares de la prensa amarilla. Si bien llevan el rock en su genética, los extremistas del rock nunca los aceptaron como pares.

7. PONDERARÁS LA ESTÉTICA. Hijos dilectos de la era MTV, la imagen ha sido (casi) todo en sus extensas, prolíficas y desconcertantes carreras. Sus rostros, íconos pop aquí, allá y en todas partes, padecieron transformaciones en público a través de mil y una cirugías, rotundos cambios de look e incluso tratamientos para blanquear la piel.

8. GENERARÁS NOTICIAS. A punto de cumplir 50 años, Michael busca sobreponerse a su peor crisis, personal y artística, celebrando los 25 años de su obra cumbre, Thriller, regrabando los clásicos de entonces con jóvenes figuras del R&B y el hip-hop de la actualidad (wil. l.i.am, Fergie, Kanye West); Prince continúa experimentando formas de expresión dentro del ámbito de la multimedia: en septiembre se editará 21 Nights, un libro que incluirá poemas, fotografías y un CD con temas inéditos; Madonna, por su parte, acaba de editar un álbum, Hard Candy, en el que se autocorona como reina de la música disco de aquí a la eternidad y, una vez más, iniciará en octubre una gira mundial que, según se anunció en su sitio oficial, aterrizará en Sudamérica a fines de este año o principios de 2009.

Madonna en gira por Sudamérica

En sus largas trayectorias, tanto Madonna como Michael Jackson y Prince viajaron hasta el Sur del mundo para traer sus movilizadores espectáculos a la Argentina, entre otros países. En Buenos Aires, los tres artistas se presentaron en el Estado Núñez.

El primero en debutar por estos lares fue Prince, en enero de 1991, con un único show electrizantemente corto, en el marco de un festival del que también participaron INXS y Joe Cocker entre otros.

Un año más tarde, Michael Jackson, y después Madonna, aterrizaron en Ezeiza con meses de diferencia. El primero, con su popularísimo Dangerous Tour, colmó tres veces el estadio de River, y si no hubiera sido por agenda, habría hecho varios más.

Por su parte, la diva llegó con su disco Erótica bajo el brazo y conmovió a más de 120.000 mil espectadores en dos noches a puro baile. Quizás, a fines de este año, o principios de 2009, no habrá replay con los tres más grandes mitos del pop internacional, pero sí existe la posibilidad de que la fémina del trío, Madonna, vuelva a estar en el Estadio Núñez porteño. Habrá que estar atento.

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