La tierra gira y gira
ITALIANAS PUEDEN MENTIR. Si es para defender el honor de una mujer infiel, vale una mentirita blanca. El Tribunal de Casación de Italia (el más alto tribunal de apelaciones del país) emitió ese fallo a raíz del caso de una mujer de 48 años procesada por haber dado falso testimonio a la Policía. Ella negó haber prestado su teléfono celular a su amante. Sin embargo, la corte determinó que la señora no violó la ley, sino que sólo escondió la verdad para no revelar su relación extramatrimonial, informa el portal de la BBC. En un país predominantemente católico se podría esperar una férrea oposición a la mentira y el adulterio. Pero no es el caso.
A CLASE. Los fieles católicos españoles están en crisis de confianza. Por eso el Vaticano decidió enviar a los sacerdotes a un curso acelerado de confesión. Quienes critican, argumentan que muchos curas no están preparados para lidiar con católicos arrepentidos. Las encuestas dicen que casi el 30% de los italianos católicos no consideran necesaria la presencia de un sacerdote en los confesionarios, un 10% indican que esa presencia "impide el diálogo directo con el Señor"; y el 20% manifestaron tener dificultades para contar sus pecados a otra persona. El curso, elaborado por el Tribunal de la Penintenciaría Apostólico, tiene previsto un juego de roles con ejemplos de la vida real, incluidos divorciados, homosexuales y concubinos.
CARRERA DE MILLONES. Hasta 150 mil dólares le puede costar la cuenta mensual de electricidad a Renault, uno de los equipos de la Fórmula Uno. No es de extrañar: la preparación de sus autos incluye enormes túneles de aire que cuestan 46 millones de billetes verdes. La F-1 es el deporte más caro del mundo. McLaren, por ejemplo, gastó 564 millones de dólares el año pasado contra los 469 que desembolsó el Real Madrid para mantener a sus "galácticos".
NAVRATILOVA. La ex estrella número uno del tenis, Martina Navratilova, señaló que había recuperado su nacionalidad checa más de 30 años después de huir del régimen comunista para vivir en EE.UU. La deportista de 51 años, que obtuvo el título de Wimbledon en un récord de 9 oportunidades, dijo que mantendría la doble nacionalidad y pasaporte estadounidense. Su anuncio, planteó la pregunta sobre si planeaba abandonar EE.UU. después de una serie de ataques polémicos contra Bush y el Partido Republicano. En 2007, se declaró avergonzada como antes lo había estado de Checoslovaquia. Planea abrir una escuela de tenis en la República Checa, según "The New York Times".
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