Domingo 16.03.2008, 01:02 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
Domingo  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |
Vida Mundana
Polémica vida del buen rey
El hijo discreto y enigmático de Grace y Rainiero nunca demostró interés por el trono, pero a un año de rey superó expectativas. Su pueblo pide reina y heredero.

EL MERCURIO | GERMÁN ROMERO H.

La mañana del 17 de noviembre de 2005, la catedral de Mónaco estaba adornada con 7 mil lirios rojos y blancos. En las afueras, miles de monegascos empuñaban banderas con el escudo del principado, mientras las campanas anunciaban que Alberto II era el nuevo monarca, sucesor del Príncipe Rainiero, quien estuvo en el poder por más de 50 años.

Poco más de dos años después, y a sus propios 50 años, Alberto debe recordar ese día en que aceptaba un cargo que nunca buscó ni quiso, pero que le imponía continuar con la tradición de más de siete siglos de la familia Grimaldi.

Rainiero siempre supo que su hijo no quería ser rey. Por ello, antes de morir, modificó la Constitución de 1927, la cual señalaba que, al no haber heredero a la muerte del último monarca, el principado pasaría a manos de Francia. Con este "arreglo", ya no sólo el hijo varón podía ser soberano de Mónaco. También podría serlo su hija Carolina, pero al estar casada con Ernst de Hanover es princesa alemana, y debería abdicar en favor de su hijo, Andrea Casiraghi, nieto favorito de Rainiero. Pero no fue necesario. Alberto asumió el trono y, hoy, ha superado todas las expectativas.

Entre sus proyectos más populares está frenar la corrupción, el lavado de dinero del que tanto se acusa a Mónaco, alivianar el protocolo y abrir el principado al mundo. "Yo quiero que el dinero y la virtud vayan siempre de la mano. No hace falta ser un país grande para tener grandes sueños", ha dicho.

Uno de los aspectos que Alberto de Mónaco intentó mantener es la bandera de la vida sana, lo que hoy aumenta su perfil de hombre comprometido con causas actuales. Gran atleta, durante 2007 creó una organización que busca sensibilizar sobre los cuidados del ambiente. "Se puede reconciliar el desarrollo económico, social y humano con el sostenible", declaró durante la presentación. Se veía sólido, seguro. Distinto al niño que nació hace 50 años y que creció a la sombra de una madre rutilante, un padre fuerte y dos hermanas que casi no le dejaron espacio.

VIDA POLÉMICA. 101 cañonazos despertaron a los monegascos la mañana del 14 de enero de 1958. En las afueras del palacio, una multitud esperaba saber el sexo del segundo hijo del Príncipe Rainiero y la princesa Grace. "¡Es un varón!, ¡es un varón!", gritaron las mucamas de la princesa desde un balcón. Su nombre: Alberto Alejandro Luis Pedro, Marqués de Baux. Y desde siempre, fue educado para rey.

De joven, viajó a la Universidad de Massachussets, donde estudió ciencias políticas, economía, psicología, literatura inglesa, arte, antropología y filosofía. Pero poco a poco, su vida también fue llenando revistas del corazón. Sus novias, sus escapadas e incluso una supuesta homosexualidad por esquivar el matrimonio fueron los temas. Hoy, el más reciente tiene relación con la paternidad. Días antes de ser investido como Jefe de Estado, en julio de 2005, dio un gran golpe al reconocer como hijo legítimo a un niño de color, de un año y ocho meses, llamado Alexandre, producto de una relación que tuvo con la azafata de Air France, Nicole Coste. El niño vive cerca de su padre, pero no llevará el apellido Grimaldi, ni estará en la línea de sucesión al trono.

Los escándalos de paternidad no terminan ahí. Un nuevo hijo busca ser reconocido: se trata de Jazmín, una joven americana de 14 años, hija de una camarera californiana.

"Mónaco no puede convertirse en el feudo de un viejo solterón" fue la principal advertencia que le hizo Rainiero a su hijo poco antes de morir. Una fuerte preocupación para el monarca era que su hijo Alberto llegara al trono sin estar casado. Sus temores se hicieron realidad. Hoy el príncipe no tiene señora ni descendencia oficial, lo que no termina con los rumores sobre su sexualidad. "Hace años se oye decir que soy homosexual. Uno puede preguntarse por el origen de esos rumores, si no serán obra de alguien que está celoso porque le he quitado una novia", dijo en una entrevista hace un tiempo. "Y no voy a casarme para darles el gusto".

Pero ahora tiene una nueva relación, Charlene Wittstock, que ha sido carne fresca para los medios. La revista francesa Point de Vue publicó que se casaría en septiembre.

Pero Alberto declara que su preocupación es el principado. "Me dedicaré a ello con fuerza, convicción y pasión", dice. Al menos, por un buen tiempo, cualquier probable princesa de Mónaco deberá esperar. Alberto II, a pesar de que no lo buscó, se dedicará a ser el mejor monarca que ha tenido Mónaco.



Otras Ediciones
TODAS172429
Fotógrafo: William Ferreira.
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America