Si pasa por La Pedrera antes de Semana de Turismo, trate de darse una vuelta por Al Forno Restaurante, un sitio regenteado por el chef Federico Amándola Mastroianni, de destacada experiencia internacional, y quien además fue jefe de cocina durante seis años del reconocido chef argentino Francis Mallman.
Al Forno ofrece cocina de autor ("con algo latino y toque mediterráneo") con la particularidad de que todos los platos se elaboran en un horno de barro.
El chef es muy quisquilloso con la calidad de los insumos que utiliza en su cocina, por eso cuenta con dos huertas propias de donde saca, por ejemplo, unas 36 especies diferentes, 3 variedades de rúcula y lechugas frescas. "Sucede que por la distancia con Montevideo las verduras llegan en muy malas condiciones", explica.
El restaurante está ubicado en pleno bosque, alejado de los ruidos del balneario en temporada alta y a 500 pasos del mar. Los cubiertos son italianos, las copas de cristal y la carta de vinos es "la más larga de toda Rocha", con un total de 47 etiquetas.
El plato estrella del lugar es el cordero confitado. "Los animales son seleccionados por mí de una zona próxima a la laguna de Rocha donde la sal del mar queda en el pasto del que se alimentan", dice sobre la carne con la que trabaja. Este plato se confita durante ocho horas en el horno de pan. Luego, con el caldo restante, se realiza un proceso de ahumado de otras cuatro horas de duración. Se sirve con puré de calabaza, boniatos, zanahorias y manzana rallada. Todo eso por un costo de $ 310 el plato.
Cenar en Al Forno tiene un valor promedio de entre $550 y $650 por persona, precio que puede variar en función del vino escogido.
El sitio tiene 10 mesas y está abierto todas las noches a partir de las 21, y los fines de semana de 12 a 16 horas. Debido a la capacidad limitada es conveniente reservar por el (0479) 2182.
RECETA. Federico Amándola sugiere como plato el Entrecot, que se prepara de la siguiente manera: se deja marinar la carne en ajo, romero y pimiento durante un día. Luego se sala y se sella en una plancha. Posteriormente se termina la cocción con aceite y se sirve con gratin de papas. Fácil y de ingenio.