Se consagró como escultor en Italia, en donde vive prácticamente todo el año. Pero su sueño era emprender su propio taller en Uruguay, no sólo por el egoísmo de pasar más tiempo en su país, y trabajar desde aquí tres o cuatro meses, sino también por una suerte de lo que muchos consideran un mecenazgo: traer su experiencia y contactos de Europa y volcarlos a otros artistas nacionales y también a la sociedad.
Es así que Pablo Atchugarry adquirió unas hectáreas camino a José Ignacio, en Ruta 104 a cuatro kilómetros del mar, y construyó un entorno en donde sólo se respira arte. El conjunto de edificios e impresionante parque de esculturas no parecen de este país.
En la noche, los enormes monumentos iluminados, la sala de exposiciones -de dimensiones inéditas en Uruguay-, así como el taller del artista, confieren una impactante visual, incluso al visitante más amateur.
"Es una forma de restituir el amor que uno siente por este país", dice Atchugarry con una sencillez que no se muestra acorde con lo que está a la vista. Lo que pasa -dice el artista- es que como escultor conoce las dificultades que tienen sus colegas, tanto de espacio como económicas, para exhibir su arte. "Pensé en dar un impulso a todo lo que es la escultura, e invitar a exponer a artistas nacionales y también de otros países. Creo mucho en la internacionalidad, y confío en que esto se convertirá en un puente cultural entre Uruguay y Europa, y porqué no, el resto del mundo".
MUESTRA. Los ejemplos están a la vista. En este momento se exhibe una importante muestra de 105 dibujos del reconocido checo Frantisek Kupka. "Es la primera vez que llega a Sudamérica, y realmente representa una movida cultural interesantísima para este medio", explica el artista radicado en el Lago de Como, Italia.
Cuenta Atchugarry que Kupka, a quien considera uno de los gigantes del arte moderno, fue de los artistas que primero llegó a la abstracción. La exposición El hombre y la tierra recoge parte de su legado, y la obra que se exhibe la realizó entre 1904 y 1907 "a solicitud del historiador francés Eliséo Reclus en calidad de ilustración para su enciclopedia geográfica, sociológica y filosófica, en la cual el autor reflejó la evolución de la humanidad desde sus orígenes".
En aquellos tiempos, explica el escultor uruguayo, París fue un gran semillero y sirvió de inspiración a muchos artistas. "Pero también, como en el caso de Kupka, se debe reconocer que hubo maestros que le dieron muchísimo a París."
Cuestión que la temporada pasada, un grupo de coleccionistas checos se acercaron a Pablo Atchugarry, impresionados por el entorno y el espacio artístico de Ruta 104. "Me propusieron la exposición, empezamos a armarla, viajé a República checa, ellos vinieron a mi taller en Italia, y la transformamos en realidad. Las grandes ciudades ya han comprendido que la cultura no sólo tiene una gran importancia histórica, sino que también puede ser un interesante puente o atractivo para hacer conocer un lugar, las costumbres de una sociedad, como por ejemplo la nuestra. El año pasado vino un grupo de italianos amigos: quedaron tan entusiasmados con Punta del Este, con nuestro estilo de vida, que hoy ya compraron aquí, y son los más grandes embajadores del país. Lo mismo está sucediendo con los checos," dice Atchugarry.
MÁRMOL. En el Lago di Como, el artista uruguayo convive con el mármol, y eso se trasluce en cada una de las obras que dibujan el paisaje en los alrededores de su taller puntaesteño. "Hay piezas que me llevan años, otras semanas, depende del tamaño y de la complejidad. Tuve bloques que esperaron muchísimo hasta recibir el primer martillo, y otros que ya vislumbré la imagen en la cantera. Como dijo Miguel Ángel, la obra está adentro del bloque. Siguiendo el concepto de ese gran artista, yo digo que mis obras empiezan cuando elijo los mármoles en las canteras. Ahí se siente una gran vibración, como que algo está latiendo. Se establece una relación, amor a primera vista. De repente no veo la imagen final, pero sí aquella como para comenzar a trabajar."
Dicen que no sólo de arte vive el hombre, pero Atchugarry parece que sí. "Es cierto, el esfuerzo económico es importante -confiesa- pero la cultura es un bien impagable ya que es lo único que deja representado al hombre en su camino por el mundo. Cualquier sacrificio en pro de la cultura es merecido."
Y cuenta una anécdota que deja a libre interpretación: "En sexto año de escuela, me tocó hablar de Italia, por lo que mi padre me fue a buscar material al consulado de ese país. No sé porqué me trajo información del Lago di Como, y yo le sumé algo sobre el mármol de Carrara".
Hoy Atchugarry vive en ese rincón del planeta, rodeado de los mármoles que da forma. "Para mí tiene un gran significado".
La ruta nocturna del arte
El viernes pasado se inauguró la quinta edición de las ya tradicionales Gallery Nights, evento que propone una recorrida nocturna por 25 galerías y ateliers de arte situados entre los puentes de La Barra y Manantiales.
El circuito -que comienza todos los viernes de enero a la hora 19.00- se inicia en el espacio Europa (La Barra) y finaliza en el atelier de Marisú Terza (ubicado en Manantiales).
Los visitantes son libres de inciar el circuito donde les quede más cómodo y pueden optar por un servicio de ómnibus con paradas fijas que la organización puso a disposición del público.
Las paradas están ubicadas en la galería Europa Light & Art, Paseo Real de La Barra, Atelier Jones Vicente, Elina Damiani, Atelier Martínez Bojko, Le Club, Trench Gallery, Atelier Pérez Belfer, Galería Sur, Hotel Mantra, Atelier Daniel Wild, Hotel Las Dunas, Atelier Pollo Vázquez y Galería del Paseo.
En cada una de las galerías y atelier las personas serán bienvenidas con una copa de champagne Chandon.
Las Gallery Night, organizadas por Gastón Deleau, de Artealdía Internacional, representan una excelente oportunidad para acercarse y apreciar la obra de artistas uruguayos, como Celsa Burgeño, Virginia Artagaveitya, Olga Olivera, José Ignacio Chouhy -entre otros- que estarán exponiendo en La Galería Los Caracoles, ubicada para la ocasión en el Hotel Mantra Resort.