EL MERCURIO | A. ANANTHASWANY
El explosivo crecimiento que tuvo la agricultura en Europa hace unos 8.000 años estaría vinculado con el diluvio de Noé. O, bueno, con la inundación que habría inspirado ese pasaje bíblico.
Los científicos han sospechado por largo tiempo que el relato bíblico del diluvio de Noé está basado en hechos ocurridos hace 8.000 años.
Se cree que el Arca de Noé estaría en la zona Norte del monte Ararat, en el Este de Turquía. Hasta allí la habrían arrastrado las aguas. Una teoría dice que quizá hubo un desbordamiento del Mar Negro, un mar interior entre el sureste de Europa y la península de Anatolia. Una inundación de tal magnitud pudo haber sido causada por el derretimiento, hace unos ocho mil años, de un gigantesco trozo de hielo que alguna vez cubrió la mayor parte del territorio que hoy se conoce como América del Norte.
El diluvio quizá también contribuyó a la explosión de la agricultura en Europa, en las regiones del interior cercanas al Mar Negro, donde las granjas antes eran escasas, afirman los investigadores.
Sus descubrimientos se acercan a lo que establece la tradición europea: que Noé, apenas se secaron las tierras, comenzó a plantar viñedos para su familia.
En 1997 los geólogos William Ryan y Walter Pitman, de la Universidad de Columbia, sostuvieron que el Mar Negro alguna vez fue un lago de agua dulce. Luego, conforme terminaba la última era del hielo y el nivel del mar aumentaba, el Mediterráneo se habría desbordado sobre una franja de tierra conocida como el estrecho del Bósforo -hoy parte de Turquía- y sobre el Mar Negro.
Los geólogos basaron su afirmación en mapas satelitales que revelan litorales antiguos enterrados en el lodo, a unos 90 o 100 metros bajo la superficie del actual Mar Negro.
También encontraron dunas perfectamente preservadas y fósiles de moluscos de agua dulce y salada.
En el nuevo estudio, los investigadores determinaron que la transición del Mar Negro de agua dulce a agua salada ocurrió hace unos 8.300 años. "Es la misma época en la que hubo una descarga catastrófica de agua dulce desde América del Norte", dice uno de los autores del estudio, Chris Turney, de la Universidad de Exeter, Inglaterra.
LAGO GIGANTESCO. Hacia finales de la última era glacial, hace unos 12.000 años, el hielo que cubría la mayor parte de América del Norte comenzó a derretirse para formar un lago gigantesco. Cuando se derritió por completo, el lago se vació en el Atlántico del Norte, con lo que el nivel del mar se elevó un metro y medio. "Fue suficiente para que el Mediterráneo se volcara sobre el Mar Negro", dice Turney.
Con la inundación, las familias que vivían en la costa del Mar Negro se vieron obligadas a migrar hacia el interior, donde muy pocas tierras estaban siendo cultivadas en ese momento, simplemente porque era una actividad demasiado complicada en comparación con la simple captura de animales y recolección de frutos. Pero el desastre provocado por el agua obligó a los europeos a dedicar más energías a la labranza: el nuevo análisis demuestra que los sitios cultivados en las regiones costeras y del interior de los Balcanes se multiplicaron entre el 6.200 A. C. y el 5.300 A. C.
La inundación del Mar Negro alteró las vidas de los pobladores de sus costas de un modo que sirve como advertencia para el futuro, afirma Turney.
"Hay alrededor de 145 millones de personas que viven a un metro del nivel del mar, principalmente en los países en desarrollo", agrega. "Para evitarles una tragedia, tenemos la obligación de arreglar el desorden que hemos causado con los cambios climáticos".
Las cifras
8.300 Años que transcurrieron desde que hubo una enorme crecida del Mediterráneo, hecho en el que se basaría el relato de Noé.
1997 Año en el que se publicó la teoría de que el Mar Negro había sido un lago de agua dulce, hasta que se inundó por el deshielo.
145 Millones de personas que en la actualidad viven a un metro del nivel del mar. Una crecida como la de Noé causaría una tragedia inédita.
Basado en hechos reales
La historia de Noé, su arca y el "diluvio universal" está contada en el libro del Génesis de la Biblia. Cuando Dios observa el comportamiento malvado de los hombres que ha creado, decide inundar la Tierra y destruir todo ser viviente. Pero al ver en Noé a un hombre "justo y cabal", considera que a él le corresponderá mantener el linaje humano. Por eso, le ordena construir un arca para que se salve junto a su esposa, sus hijos y una pareja de animales de cada especie. El día que la completa, se desata una inundación que elimina a todos, menos ellos, que comienzan la repoblación. Dios promete nunca más maldecir a la Tierra por culpa del hombre y crea el arcoiris para recordarlo cada vez que surjan nubes.