MARTÍN FABLET
Le sugiero preste atención a las nuevas armas no letales: herramientas de defensa personal cada vez más populares en el mundo. Uruguay no es la excepción. En esta columna le mostramos algunas de las más efectivas y curiosas ideas a la fecha.
Al Departamento de Defensa de los Estados Unidos le encanta definir el eufemismo "arma no letal". No es que estas armas sean inofensivas, sólo que matan de vez en cuando. Todo depende de la fortuna del agresor. La idea no es descartar la represión, sino buscarle la vuelta para hacerla más aceptable socialmente.
Estos armamentos no se usan para la guerra, sino para "neutralizar" la disidencia doméstica.
En el caso de la defensa personal, las más comunes son las que utilizan electricidad o spray de pimienta. Ambos mecanismos son realmente curiosos en sí mismos.
Usualmente, los dispositivos que dan choques eléctricos son alimentados por una batería de 9 voltios, pudiendo descargar sin embargo mucha electricidad. Esto se debe a que se carga gran cantidad de energía en un amplificador de voltaje, que a su vez retiene la mayor parte del amperaje de una descarga, reduciendo su letalidad, no su capacidad de inmovilizar una persona. Pruebe con su gato el efecto de 150.000 voltios de estos Stun Gun. Vea como le quedan los pelos. Es realmente sorprendente.
Tanto en esta opción como las que siguen, el usuario debe procurar que el caco no le saque el arma para luego utilizarla con usted. Los equipos no son económicos. Su precio va de los 60 a 500 dólares.
La otra línea de defensa son los viejos y queridos sprays de pimienta. Se trata de la capsaicina, una sustancia química que se puede obtener de cualquier tipo de ají picante.
El extracto de pimienta funciona provocando una inflamación generalizada de las mucosas con lo que el victimario pasa a transformarse en víctima, presa de una sensación de asfixia, ceguera, tos, estornudos, irritación de ojos, de nariz y náuseas, entre otros castigos que le harán desear no haber nacido. Hace un par de meses fui rociado de forma generosa con spray de pimienta por parte de un señor taxista. Es realmente desagradable y si usted tiene alergia a esta clase de químicos, puede llegar a ser mortal.
La variedad de estos aerosoles es abundante, el principio es siempre el mismo. Varían en tamaño y radio de acción. Personalmente me parecen efectivos. Busque aquellos de gatillo fácil y que se vea el orificio de salida. No vaya a ser que se lo tire usted mismo. Ojo si hay viento. El precio de los aerosoles va de 10 a 50 dólares.