Vivir en un barrio que no corresponde a la realidad socioeconómica de uno, puede traer algunos efectos a la salud, según un estudio conjunto de la Universidad de Stanford, de California y de Texas.
La investigación, publicada en el American Journal of Public Health, analizó a más de 8.000 residentes de 82 barrios. Tras un seguimiento de 17 años, se notó que la tasa de mortalidad en estratos bajos fue más alta si vivían en barrios pudientes, y menor en las zonas más pobres.
Si bien este grupo tenía mejor educación, menos obesidad y conocimientos en salud, también estaban más envejecidos y con una presión arterial más elevada que los de menos recursos que vivían en sectores acordes a su situación real.