Estrella en escenarios de dolor

| Desde hace 7 años, Angelina Jolie utiliza su fama para concitar la atención ante el drama que envuelve a miles de refugiados en situación límite en África y Asia.

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NEWSWEEK | NUEVA ORLEANS

Angelina Jolie comenzó a conocer la dura realidad de varias zonas del mundo hace seis años como Embajadora de Buena Voluntad de Naciones Unidas. Ha visitado a personas afectadas por la violencia en países de África, Pakistán y Camboya, utilizando su fama para llamar la atención mundial sobre la odisea de quienes carecen de protección.

-¿Cuál fue su motivo original para trabajar con Naciones Unidas?

-Comencé a viajar hace unos siete años. Fui a lugares como Camboya para escuchar los relatos de muchos refugiados sobre las minas antipersonales y conocer sus historias... Recuerdo haber pasado dos días seguidos leyendo de manera obsesiva. Leí sobre el Alto Comisionado para Refugiados y comprendí que era una agencia de la que no sabía nada, pese a que atendía a 20 millones de personas. Recuerdo que pensaba cómo era posible que hubiera pasado tantos años sin tener conocimiento de esos hechos.

-¿Cuándo se le ocurrió que tenía que hacer algo directamente? Le vinieron a hablar o...

-Yo me acerqué a ellos. Creo que pensaron que era un tanto loca.

-¿Cuándo ocurrió?

-Hace seis años. Estaba muy nerviosa como para llamar a esa agencia de Naciones Unidas. En Hollywood yo era considerada una rebelde. Por tanto, primero fui a Washington a la oficina del Alto Comisionado y conversé con ellos. Les dije: Ustedes no me conocen. Pueden haber oido cosas sobre mí... No quiero concitar atención negativa sobre vuestra agencia. Si ustedes me ayudan, me abriré camino. Dediqué el siguiente año y medio a ir, primero, a campos de refugiados en África, después en Pakistán y Camboya. Fui sin cámaras ni periodistas y tuve la oportunidad de aprender mucho allí antes de poder hablar en público sobre esos temas... Tuve una transformación asombrosa.

-Pero, a usted ahora la siguen los fotógrafos.

-Me llevó un tiempo aceptarlo. Creo que muchas veces la foto surge antes de tener conocimiento de los hechos. No quería que eso ocurriera. Además, realmente era tímida. Tenía timidez de sentarme en el suelo a hablar con una mujer y que un fotógrafo registrara la escena, porque pensaba que quitaba importancia a la conversación que teníamos. Los rostros de esas personas me cambiaron. No tengo capacidad para describir los rostros y los lugares. Ahora creo que es mejor que esas personas hablen, a través de las fotos. Si mi presencia puede contribuir a llamar la atención sobre los hechos, me parece muy bueno. En definitiva, sé que la gente no me estará mirando, sino que mirará a las otras personas.

-Creo que es justo decir que el público primero la mira a usted.

-Lo importante es que terminen mirando a las otras personas que están en las fotos.

-¿Le preocupa que haya gente que diga que usted hace turismo de famosos?

-No sé si alguien que lo dice pasó los últimos seis años de su vida recorriendo más de 30 campos de refugiados y dedicando horas a escuchar y atender a esas personas. No me importa. No dudo que las críticas hacen que mucha gente no se dedique a este tipo de trabajo. Si alguien tiene una crítica válida para hacer, ya sea sobre los temas o las imágenes, la tomaré en consideración. Hay gente que tiene una inmediata reacción de rechazo porque no quiere combinar a los artistas con la política exterior. Sentí timidez la primera vez que entré a un campo de refugiados y las autoridades no querían que estuviera allí.

-Le preocupaba que estuviera molestando.

-Si. Por eso fui sin periodistas. Por eso, simplemente ayudé en lo que pude. Consideré que si en algún momento estaba molestando, tendría que retirarme. Me importa la opinión de los trabajadores de las agencias de ayuda humanitaria, como también me importa la opinión del refugiado. Me importa mucho menos la opinión de la persona que nunca estuvo en esos lugares, pero tiene un preconcepto sobre los famosos.

Llanto, desesperanza y furia

Angelina Jolie admite que, a veces, siente desesperación por las situaciones adversas que enfrentan miles de personas desplazadas. "En los primeros dos años lloré mucho", reconoce. "No podía hablar de una determinada situación sin exponer mis emociones. Pasé un período en el que no tuve esperanza. Pensaba que estaba ante situaciones que eran abrumadoras y que no podría lograr ninguna mejora. Después pasé por un período de furia porque personas inteligentes y elocuentes que están en el poder no pudieron dar respuesta a los problemas con rapidez y claridad, ni definir las maneras de abordarlos. Eso sigue ocurriendo".

"Hace un año, conseguí un montón de libros sobre Derecho Internacional e intenté estudiar para comprender lo que estaba pasando. Tenía curiosidad por saber cuál era el panorama general", indica la actriz. "No quiero tener que volver a cada campamento de refugiados cinco veces en los próximos 30 años de mi vida por situaciones a las que no se les encuentra la solución".

Jolie vive ahora en Nueva Orleans, ciudad que se está recuperando del huracán que la devastó hace un año y medio. "Hay mucho por hacer", dice.

Crisis en su pareja con Pitt

La semana pasada una noticia sacudió a la prensa del corazón, por no decir a la del espectáculo en su totalidad: Angelina Jolie y Brad Pitt se estarían separando. Todo un shock, puesto que se trata de la pareja más glamorosa de Hollywood.

Según coinciden los medios de prensa que dedicaron su tiempo a cubrir la noticia, la crisis se habría desatado en la cama. "Ya no tenemos vida sexual", le dijo Pitt a la revista estadounidense In Touch, que agregó que amigos íntimos de ambos aseguran que "ellos se aman, pero la química sexual entre los dos terminó".

De acuerdo a la misma publicación, un allegado a la pareja opinó que "la relación amorosa se desarrolló tan rápido que es como si estuviesen juntos hace mucho".

Jolie y Pitt están en pareja desde mediados de 2005 y tienen una hija de 10 meses que nació en Namibia. A la niña deben sumarse otros tres chicos adoptados, que son la prioridad indiscutible de la actriz. De hecho, el apego a su maternidad podría ser otro de los problemas de la pareja.

Hace apenas tres semanas habían planificado tener otro hijo biológico, pero parece que no podrán concretarlo.

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