EL PAÍS DE MADRID | ANTONIO JIMÉNEZ
¿Quién es "Elkoko"? Es el autor y único responsable de uno de los blogs más exhaustivos y mejor informados sobre el juicio que se viene desarrollando en España a propósito del atentado del 11-M. El sitio se denomina "Peón gris" y su dirección es http://peongris.blogspot.com/.
Tan vasta es la información que se encuentra allí, que parece imposible que sea una sola persona quien lo lleva adelante. En el mundo real, "Elkoko" es Pedro Escobar, vive en Castellón, tiene 35 años, es egresado de Ciencias Empresariales y actualmente trabaja en una promotora inmobiliaria.
Así, no es policía, ni experto en explosivos, ni resultó herido en el atentado. Ni él, ni nadie de su familia tuvo relación alguna con esa terrible historia. Tampoco conoce a ninguna de las centenares de víctimas. Su vinculación al 11-M es, sobre todo, teórica.
ATRACCIÓN. Hace más de un año, Pedro Escobar comenzó a interesarse por la investigación judicial del atentado y a intervenir en foros cibernéticos.
Aterrizó en uno de los más conocidos, denominado "Peones negros", vinculado a la teoría de la conspiración. Ésta, cuestiona la instrucción del juez Olmo y relaciona el 11-M con ETA o con estrambóticas maniobras de la policía encaminadas a ocultar pruebas para que nunca se conozca al autor del atentado en los trenes.
"Elkoko" empezó a enfrentarse a esa idea conspirativa. "Comencé a investigar, a leer los folios del sumario que se han hecho públicos, cerca de 3.000, y decidí crear mi propio blog (un diario o una bitácora que se publica en Internet), para contrarrestar esa información. De ahí el nombre: "Peón gris".
CONSPIRACIÓN. Desde entonces, cada día, este hombre, al regreso del trabajo ya entrada la noche, cuelga en la red su versión de los hechos, de acuerdo a toda la información que ha recopilado y leído durante muchos meses, y la que recibe cada jornada a través de los medios de comunicación, y desde el propio juzgado.
Pedro Escobar reconoce que el 11-M le obsesiona bastante. "Afortunadamente, los 100.000 folios del sumario no se han hecho públicos, ni se colgaron en ninguna otra parte de Internet, porque de lo contrario, no sé qué haría", comenta.
Cuando sale del trabajo en la promotora, Escobar comienza a investigar. A leer. A escribir. A adjuntar para su blog, fotos e informes. A contrarrestar las informaciones que se refieren a conspiraciones, con todas las pruebas que encuentra.
"Elkoko", como se hace llamar en su blog, emplea más de cuatro horas diarias en el juicio sobre el atentado del 11-M. Se acuesta a las dos de la madrugada, todos los días, luego de escribir o transcribir extensos artículos para desarticular especulaciones que él considera erróneas.
Un ejemplo de su seguimiento: a fin de desmontar las teorías que vinculan a ETA con el 11-M, basándose en el tipo de explosivos utilizados en los trenes, Escobar se ha obligado a revisar informes especializados sobre dinamita.
"Gracias a una asociación de antiguos alumnos de la universidad, tengo acceso a revistas técnicas, de las que me nutro para reunir las pruebas", comenta el ya experto en el tema.
Ni siquiera puede ver el juicio en directo: "A esas horas me encuentro trabajando. Pero a veces lo grabo, y luego lo sigo más tarde de manera de no perderme nada fundamental de la causa", señala.
VERSIONES. Las páginas de "Elko ko" en "Peón gris" no constituyen el único blog doméstico en el que se intenta desarticular, desde una computadora instalada en una casa, las claves de la teoría de la conspiración.
"Desiertos lejanos" es otro blog, que tampoco está de acuerdo con lo promulgado por la página de los "Peones negros".
Javier, que prefiere no dar su apellido, es uno de sus integrantes. "Nos juntamos un grupo de seis personas y decidimos contraponer nuestra versión a la de la conspiración", comenta.
Javier es informático y su cometido es el de mantener la página web. Otros son físicos, o marinos mercantes. Pero, al igual que Escobar, no tienen ninguna vinculación directa con el 11-M, sino sólo una gran afición por el seguimiento del juicio, desde lo que considera su verdad.
"Nos repartimos las páginas del sumario, que se han hecho públicas, y nos pusimos a estudiar. No pretendemos convencer a nadie. Pero sí informar a los que se acerquen a esto de buena fe", añade el experto en informática.
Le dedican el mismo tiempo que "Elkoko". "Sí, estudiamos e investigamos alrededor de cuatro o cinco horas diarias. Si podemos, vemos en directo el juicio. Si no, lo grabamos y observamos luego lo más importante. Me interesa todo lo que se publica"
Y al igual que Escobar, los seis integrantes de "Desiertos lejanos", estudian e investigan mucho para saber más sobre explosivos, estructuras policiales, declaraciones de testigos, entre tantos otros elementos que se van sumando al extenso sumario."
Teoría de la compensación
Los profesionales que trabajan inmediatamente antes de la muerte o de la supervivencia suelen valerse de una especie de teoría de la compensación: la satisfacción de salvar una vida compensa la angustia de otra que se escurre entre los brazos. Julián Martín, un veterano bombero de 50 años, explica que se ha servido de este truco durante los últimos 24 años, los mismos que lleva en el oficio, y que resume así: "muchos atentados, muchos accidentes de tráfico, muchos incendios y un 11 de marzo de 2004". Es un día aparte. Porque a partir del 11-M, ese mecanismo de alivio dejó de funcionar y la teoría de la compensación se volvió infantil, estúpida y ridícula.
En el rincón de la estación donde se fueron colocando las víctimas hay, tres años después, medio centenar de velas encendidas, algunas fotos y mensajes para recordar que en el barrio no han olvidado a sus muertos. Los pasajeros entran en la estación con paso apurado y la intención de tomar un tren, pero se detienen frente a las velas y pasados unos minutos, como si recordaran que tienen prisa, huyen apresuradamente, devorando las escaleras hasta llegar al andén. La escena -las prisas, la pausa, la huida- se repite durante toda la mañana. Nadie pasa por El Pozo sin tropezar con el 11 de marzo de 2004.