FRANCISCO TOMISCH
CUANDO TENIA 15 años se declaró lesbiana y huyó de su casa. Jeanette Winterson (Manchester, 1959), había sido abandonada por su madre, y fue adoptada por una pareja de cristianos evangélicos radicales de Accrington, al norte de Inglaterra. Siendo todavía una niña escribía sermones que la hicieron famosa en la comarca y sus alrededores. Fuera de su casa vagó un tiempo por curiosos empleos y en 1981 se licenció en Filología inglesa en Oxford. Su primera novela, esencialmente autobiográfica y premiada con el Whitbread Award, es de 1985 y se llamó Oranges are not the only fruit ("Las naranjas no son la única fruta"). La traducción española se titula Fruta Prohibida. A partir de 1987 es una escritora profesional y ampliamente reconocida: puede ocuparse del guión de un programa de televisión dedicado a la historia de la aviación o a libros infantiles y comics. Es columnista de The Times y The Guardian, es propietaria de un local de comidas en Londres (Verde`s) y publica mensualmente un artículo en su documentada página web (www.jeanettewinterson.com). Escribió un influyente libro de ensayos sobre arte (Art Objects, 1995) y varias novelas, entre las que se han destacado La pasión (1987), Espejismos (Sexing the cherry, 1990), Art & lies (1994) y Simetrías viscerales (1997).
La carga (Weight), escrita por encargo editorial en 2005, no es el libro ideal para introducirse en la literatura de Winterson. La premisa era simple, pero difícil: la autora elige un mito (el relato del undécimo trabajo de Heracles, en su caso) y realiza una lectura "contemporánea" del mismo, una suerte de moralidad paródica (en el sentido etimológico de parodia como "canto paralelo"), con visos de autoayuda en los peores momentos y con una libertad sospechosa que interviene el relato tradicional, tanto en el plano de la fábula como en el de su significación. Lo que no sería un problema tan grave si no pareciera que el libro fue escrito de un tirón y a los tumbos, justificado por la "autenticidad" de la autora cuando utiliza elementos autobiográficos y por la buena voluntad de "descubrir verdades inherentes a la naturaleza humana" en el mito como una "forma maravillosa de contar historias (de contarlas de nuevo)".
Mas allá de las modas editoriales, este tipo de "regreso al mito" tiene importantes exponentes en el arte y la literatura del siglo XX; en Inglaterra es imposible olvidar la obra de Robert Graves. En 1979, el ensayista alemán Hans Blumenberg publicó el clásico Trabajo sobre el mito, una obra monumental alimentada por una larga tradición humanista y una defensa del mito como una siempre renovada fuente de "significación".
Heracles, que trabaja para Euristeo, debe hacerse de las manzanas de oro que crecen en el árbol que la Madre Tierra regaló a Hera en su boda y que ésta plantó en su jardín en las laderas del monte Atlas, que es el nombre de Atlante en La carga (al menos en la versión española). El titán, que lleva la carga del mundo sobre sus hombros, se queja de que las montañas de "Suiza" le lastiman la espalda, y las manzanas del jardín de las Hespérides no son recogidas por éstas para Heracles, sino por Atlante, variante que da lugar a una entrevista de éste último con Hera. El final, en el que "Atlas" suelta el mundo (que se queda girando por ahí) y se aleja por un extraño ciberespacio en compañía de la perra Laika, parece una broma. Los engarces líricos, el abuso de las preguntas retóricas y las pretensiones moralistas no ayudan demasiado.
La moraleja que la autora parece extraer del mito para el lector contemporáneo recuerda demasiado a la alegoría El progreso del peregrino, del clásico inglés John Bunyan (texto con el que la autora debe estar familiarizada): allí, el protagonista, llamado Cristiano, vaga por el mundo con una "gran carga sobre los hombros" de la cual sólo se liberará ante la visión de la crucifixión. "Libérate de tu carga" parece ser el mensaje de Winterson a los espectadores de reality shows de la actualidad; no tengas "complejo de Atlas", "decide y rebélate contra el `destino`". "El destino se lee como el polo opuesto de la decisión, y así gran parte de la vida se lee como destino."
LA CARGA, de Jeanette Winterson. Salamandra, 2006. Distribuye Océano. 121 págs.