Porque es un acercamiento entretenido y exhaustivo a una de las personalidades actuales del cine danés. Con más información que chismes de farándula (algunos también hay), el estadounidense Stevenson, radicado en Dinamarca, retrata al gran niño rebelde Lars von Trier, uno de los papás del Dogma 95, pero mucho más que eso. Repasando en detalle su filmografía y sus métodos, compone un perfil absorbente de Trier y a través de él —por oposición o sintonía— de la sociedad danesa. No es en modo alguno un libro exclusivo para devotos de Trier que hayan delirado con Contra viento y marea, Los idiotas o Dogville, sino para amantes del cine. Aunque, naturalmente, busca convertir a los profanos. (Paidós/Planeta).