R.P.
HUBO MUCHAS mujeres en la vida de Neruda, y varias pasaron a sus versos. Es un niño cuando se enamora de Blanca Wilson —la Guillermina del poema—una amiga de su hermana Laura. Después están las dos musas de los Veinte poemas de amor... que fueron en realidad una muchacha de Temuco (llamada "Terusa" según Volodia Teitelboim) y Albertina Azócar, hermana del poeta Rubén Azócar, amigo de Neruda.
En Ceilán estuvo la temible y misteriosa Josie Bliss, la del "Tango del viudo" y otros poemas de Residencia, a la que vuelve a evocar en "La desdichada" de Estravagario. En 1930, en Batavia, se casó con una holandesa altísima, María Antonieta Haagenar ("Maruca" para Neruda) con quien tuvo una hija, Malva Marina, que murió a los ocho años en 1942. El casamiento parece haber sido un error ("¿Por qué me casé en Batavia?", se pregunta en un poema de Estravagario), y duró hasta 1936 cuando Neruda conoció a Delia del Carril, una argentina de clase alta que se había criado en París y que vivía en Madrid en los años de la guerra civil. Con ella se casó en México. Delia —que tenía entonces cincuenta años— era veinte años mayor que Neruda, y fue una figura clave en su formación artística y política. Había estudiado pintura con Fernand Léger y era miembro del PC francés. La relación con "la Hormiga" (así la apodaba Neruda) duró veinte años, a pesar de que en 1946 Neruda conoció a la chilena Matilde Urrutia, que fue su amante clandestina durante una década.
La relación con Matilde se mantuvo en silencio para no lastimar a Delia. Con ella vivió un año en Capri, en 1952, durante su exilio político, y ella inspiró Los versos del Capitán, un libro que el poeta publicó anónimamente y que provocó polémicas entre la crítica acerca de su verdadero autor. A pesar de los esfuerzos de Neruda, Delia terminó por enterarse —de boca de un empleado de la familia— de la relación de Neruda con Matilde, y en 1955 se separó del poeta. El divorcio dividió a los amigos de Neruda, y Delia —que siguió siendo centro de tertulias en su casa de Los Guindos— retomó la pintura y llegó a ser una prestigiosa grabadora en Chile, donde vivió hasta su muerte en 1989, a los 105 años de edad.
Roberto Fernández Retamar en su libro Recuerdo a (La Habana, 1998) cuenta que en una reunión de la embajada de Cuba en París, en 1960, asistieron Neruda y Matilde, y Octavio Paz con su mujer. No se dirigieron la palabra, pero Paz le comentó —sarcástico— a Retamar, aludiendo a las edades de Delia y de Matilde: "De Macchu Picchu a Hollywood".
A Matilde están dedicados los Cien sonetos de amor, y muchos poemas de sus últimos libros. Sin embargo, al final de su vida el poeta tuvo un romance con una muchacha joven, Alicia Urrutia sobrina de Matilde, según han contado Enrique Lafourcade y Volodia Teitelboim. Matilde, que llegó a saberlo, se mantuvo fiel a la memoria del poeta, reconstruyó sus casas destruídas, publicó sus libros póstumos, y murió en La Chascona, su casa de Santiago, en 1985.