VIERNES 7 de marzo de 2003- Año 85 -Nº 29302
Internet Año 8 - Nº 2412 | Montevideo - Uruguay
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Trayectoria de un músico mayor

Jorge Pablo Cajarville

SI AL NACER el tercer hijo del matrimonio Beiderbecke-Hilton, el 10 de marzo de 1903, alguien hubiera podido presagiar cuál sería su destino, habría sido escuchado con incredulidad y no poco desagrado.

La familia, pilar de la sociedad de Davenport, Iowa, hubiera aceptado de buen grado el augurio de que consagraría su vida a la música, pero nada más. Los vaticinios de un final trágico o de que iba a ser una de las mayores leyendas de la música de Estados Unidos, no habrían entrado en sus mentes.

El género musical en que el niño descollaría poco tenía en común con la apacible Davenport, pero el río sobre cuya margen derecha se levanta sí iba a influir en su formación. Los barcos fluviales (riverboats) que en verano surcaban el "padre de las aguas" recalaban allí, trayendo ritmos fascinantes que venían de Nueva Orleans, en el lejano sur, donde la población negra estaba dando a luz, sin mucho saberlo, una nueva música que pronto sería llamada "jazz".

En aquel tramo del Mississippi el joven, liceal todavía, oiría junto a sus amigos los sonidos que aquellos barcos traían. En ocasiones, lo harían sentados al borde del puente ferroviario que cruzaba la ancha corriente; otras veces a bordo, si los autorizaban a subir para estar más cerca del aún primitivo jazz que tocaba la orquesta. En momentos menos frecuentes, hasta podían "olvidar" bajar a tierra cuando el buque retomaba su recorrido río arriba rumbo al norte.

Una vez Bix llegó a hacerlo, por unas pocas horas. Quería tocar el enorme órgano, o "calíope", cuyo sonido se oía en todo Davenport cuando el barco se aproximaba. Tiempo después integró una de esas bandas, pero muy pronto se le prohibió tocar pues no pertenecía al sindicato de los músicos, cuya obligatoria prueba de suficiencia había reprobado al no saber leer partituras.

LOS COMIENZOS. Bautizaron al niño Leon Bix, pero para la familia fue "Bickie" hasta la adolescencia. Luego, y para siempre, se le conocería por su extraño segundo nombre, venido de la Prusia lejana más de medio siglo atrás.

Bix atravesó el ciclo escolar y liceal destacándose en los temas relacionados con la música, y en muy pocos más. Era un muchacho cortés y bien educado, pero no un alumno descollante. Aunque muy inteligente, era poco aplicado. Ya a sus dieciséis años era claro que no alcanzaría grandes logros académicos; la música ya era su interés primordial. Fuera de ella, sólo por el gran cariño que sentía hacia su familia continuaba estudios que no le interesaban; más lo atraían los deportes, que practicó con cierto éxito.

Desde su niñez recibió lecciones de piano, pero tenía ideas propias sobre cómo debía aprenderlo. Pronto sus profesores comenzaron a tropezar con su tendencia a modificar las piezas que le enseñaban, obedeciendo a su infalible oído, que le sugería "mejoras" en su ejecución. Y aunque su madre y algún maestro procuraban que aprendiera a leerlas, sólo lograban su aburrimiento. Era desde niño un improvisador. Sería un rasgo esencial en su manera de encarar la música.

CORNETA Y PIANO. Su hermano se había enrolado en el ejército en 1917, al entrar Estados Unidos en la Gran Guerra. Dado de baja en 1919, compró con su paga un gramófono y una decena de discos, incluyendo algunos de la Original Dixieland Jazz Band, que estaba propagando rápidamente el furor por el jazz en toda la nación. El encuentro de Bix con esos sonidos determinó su futuro y el del jazz.

Pidió prestada a un amigo una corneta. Además del piano, sería el instrumento de que se serviría desde entonces hasta su muerte. Rápidamente aprendió su funcionamiento, y reprodujo con ella lo que oía en los discos, al tiempo que desarrollaba sus propias ideas.

Otros músicos iniciaron sus carreras como cornetistas, pero terminaron adoptando la trompeta por motivos de estilo y expresividad, como ocurrió con Louis Armstrong o Red Nichols. Pero no Bix, quien siempre prefirió el sonido de la corneta, más en consonancia con sus ideas y sensibilidad. La trompeta, más punzante, se adapta mejor a la extroversión de muchos músicos de jazz. En cambio la serena y reflexiva introspección y la muy explícita melancolía que subyacen en las improvisaciones de Bix, tienen en la sonoridad más dulce de la corneta un medio de expresión perfecto. Cuando superó algunas dificultades técnicas que el instrumento le planteaba, logró, sin ayuda, alcanzar el dominio total de su potencial expresivo y sonoro. Lo hizo casi sin aprender música, guiándose por su instinto y desarrollando en el proceso una técnica de ejecución muy heterodoxa.

El piano fue su otro vehículo. Basta escuchar su inmortal solo In a Mist, registrado en el apogeo de su breve carrera, o cualquiera de los otros tres temas propios ("Candlelights", "In the dark" y "Flashes") que no grabó. Luego de su muerte, pianistas que amaban su obra los recogieron con reverente fidelidad. Son versiones que le hubiera gustado escuchar.

EL FIN DE LOS ESTUDIOS. Los testimonios de sus compañeros coinciden en que, desde la época liceal, Bix había procurado dedicar el mayor tiempo posible al jazz, formando e integrando numerosos grupos que tocaban en bailes y fiestas juveniles en Davenport y sus alrededores. Rápidamente su nombre y el de los conjuntos con que tocaba se hicieron famosos en la región.

Este proceso se desarrolló no sin alarma para la familia del joven y en particular para su padre, quien decidió encarrilarlo. Su solución fue la clásica en aquellos tiempos. Lo envió a un instituto preuniversitario muy prestigioso en la región, la Academia de Lake Forest, en donde las exigencias docentes y disciplinarias dejaban poco lugar para actividades ajenas. La inscripción lo aproximó muchos kilómetros a Chicago, que por entonces se convertía rápidamente en un emporio para el jazz, adonde continuamente llegaban músicos procedentes de Nueva Orleans. Bix apenas permaneció ocho meses en la academia. Una noche fue sorprendido cuando regresaba fuera de hora al dormitorio, trepando por paredes y cañerías para no ser sorprendido, y al día siguiente las autoridades de la Academia le solicitaron que se retirara definitivamente. Sabían que se escapaba para irse a Chicago a tocar jazz en lugares nocturnos y sospechaban que consumía alcohol, falta que bastaba para expulsarlo. Era cierto, ya bebía y a los dieciocho años estaba internándose en la adicción que lo iba a matar.

PRIMERAS ACTUACIONES Y DISCOS. No es frecuente en la historia del jazz que se haya investigado la vida y obra de un artista tanto como en el caso de Bix. Más de setenta años después de su desaparición se continúa buscando y descubriendo información sobre su trayectoria.

Hoy se conoce con precisión la fecha de la primera actuación de Bix con un conjunto que llevaba su nombre: "The Bix Beiderbecke Five". Fue en una escuela de baile en Davenport, el 6 de agosto de 1921. El mismo día del mismo mes de 1931 murió, en Queens, Long Island.

Las actuaciones musicales de Bix que tuvieron lugar durante esos diez años están bien documentadas. Son decenas y comprenden actuaciones con bandas, orquestas y grupos diversos que estaban o no a su nombre; en salas de baile, auditorios, teatros, estudios de radiodifusoras, salas de conciertos, estudios de grabación; hasta riverboats. Algo más de diez años de dedicación total a la música. De la incalculable cantidad de improvisaciones —la esencia del jazz— imaginadas por Bix para cada tema en cada una de esas actuaciones, sólo se conserva la ínfima parte que quedó aprisionada en surcos de discos fonográficos. Se sabe de su presencia en doscientos setenta y seis (que incluyen uno descubierto en 2002). De ellos cerca de doscientos contienen solos. En los restantes, estaba presente en el estudio pero su presencia sólo se detecta y no siempre con claridad, por el inconfundible sonido de su corneta destacándose en medio de los cobres de la banda. Esos discos son la única manera de tomar contacto con su música, y aunque quienes lo escucharon en persona han afirmado que su sonido era infinitamente más rico y rotundo que el que sus discos han retenido, no existen alternativas. Son esos los sonidos de Bix que quedaron para la posteridad.

Las primeras grabaciones en que intervino fueron registradas con el nombre de "The Wolverine Orchestra" entre febrero y octubre de 1924. Hay una euforia y una alegría de vivir en el conjunto y en particular en sus intervenciones como conductor del grupo y como solista, que pocas veces volverían a aparecer en sus discos. El estilo de la banda debía mucho a los famosos New Orleans Rhythm Kings que entonces todos admiraban, pero no los copiaba. A su vez sirvió de inspiración a numerosos conjuntos de la época y a varios cornetistas a quienes la música de Bix deslumbraba. "Riverboat Shuffle", "I Need Some Pettin", "Oh!, Baby" proceden de esos tiempos.

GOLDKETTE, TRUMBAUER Y LA "GANG". Pronto Bix fue contratado para tocar en la orquesta de Jean Goldkette, que gozaba ya de considerable fama en el Medio Oeste y con la que grabó en Noviembre de 1924. La primera sesión de grabación fue frustrante, ya que el director de grabaciones de la compañía Victor expulsó a Bix del estudio porque improvisaba. El disco que motivó el incidente (I Didn’t Know) se editó recién medio siglo después y contiene un solo que recuerda los que el cornetista tocaba unos meses antes con los Wolverines. Se le escucha una vacilación, casi una "pifia", que seguramente fue un pretexto adicional para su expulsión. Pero Goldkette vió claramente el talento que podía aportar el joven Bix a la banda y le aconsejó que fortaleciera su estilo y volviera luego de adquirir alguna experiencia.

En enero de 1925 Bix grabó su composición Davenport Blues, que se ha convertido en un clásico del jazz. Fue la primera vez en que apareció su nombre en una etiqueta. Llamó al grupo "Bix and his Rhythm Jugglers".

Hacia octubre de 1926, Goldkette y Bix coincidieron en que estaba preparado para volver a la gran orquesta, lo cual contó con la confirmación y apoyo de Frankie Trumbauer. Con ella grabó una treintena de temas a lo largo de un año. Son ejemplos de una de las bandas que tocaban jazz, "hot" o "bailable".

Abundan las repeticiones de tomas, de interés para los aficionados por las extraordinarias diferencias que se escuchan en los solos del cornetista, grabados con intervalos de unos pocos minutos. Se comprende a través de su audición, que Beiderbecke era, en realidad, incapaz de repetir los discursos musicales que imaginaba mientras se estaba grabando. Sus improvisaciones siempre se caracterizan por un gran rigor estructural y grandes diferencias melódicas de una toma a otra, que parecen prolijamente compuestas para ser grabadas, aunque la frescura y espontaneidad con que fluyen confirma que en efecto están siendo creadas mientras se las escucha.

De esa época datan discos como Proud of a Baby Like You, Slow River, My Pretty Girl (dos tomas de cada de una de ellas), el celebrado Clementine, donde se escucha una de las más famosas intervenciones del cornetista. Hasta el single In My Merry Oldsmobile, en sus dos tomas, contiene pasajes en que predomina el inconfundible sonido de la corneta de Bix al frente de la sección de cobres, creando un inesperado clima "hot".

Durante este período de la vida artística de Bix, a partir de febrero de 1927, comenzaron a grabarse sus discos con conjuntos pequeños, principalmente organizados por el saxofonista Frankie Trumbauer y registrados a su nombre, o por el propio cornetista, con su célebre Gang. Varios de ellos son clásicos del jazz. Entre los más famosos, grabados en 1927, se encuentran Singin’ the Blues, I’m Comin’ Virginia, Way Down Yonder In New Orleans, Ostrich Walk y Riverboat Shuffle, todos por la orquesta de Trumbauer. Jazz Me Blues, At the Jazz Band Ball, Royal Garden Blues, Sorry, Since My Best Gal Turned Me Down y Goose Pimples se editaron como por "Bix Beiderbecke and his Gang".

Por razones económicas, en 1927 Goldkette aunció la reducción del tamaño de su orquesta y su principal competidor, Paul Whiteman, no demoró en ofrecer puestos en su organización a los principales músicos que iban a quedar sin trabajo. Muy pronto aceptaron varios, entre ellos Bix, Trumbauer, y el arreglador Bill Challis. Éste había estructurado muchas de las partituras de las grabaciones de Goldkette reservando espacios para los solos de Bix y construyendo, a partir de frases que el cornetista imaginaba, pasajes "hot" para toda la banda.

PUENTE DE PASAJE. El ingreso de estos músicos a la orquesta del mal llamado "Rey del Jazz", no siguió en forma inmediata a la reorganización de la banda de Goldkette. Hubo un período a principios del otoño de 1927 en que Bix, entre otras actividades independientes, participó en una histórica sesión de grabación, en la que músicos de todas las vertientes del "estilo blanco de Nueva York" grabaron Humpty Dumpty, The Baltimore y Krazy Kat, que suenan como jazz adelantado en quince o más años. Además de Bix y Trumbauer, estuvieron presentes el violinista Joe Venuti, el guitarrista Eddie Lang, y el saxofonista (bajo) Adrian Rollini. De todos ellos se escuchan solos. Algunos días antes, el 9 de setiembre de 1927, Bix había grabado en el piano In a Mist.

EL PERÍODO WHITEMAN. La organización que Whiteman había creado a comienzos de los años 20 estaba orientada al gran público y su música abarcaba un vasto repertorio, mucho más amplio que el de Goldkette, y mucho menos "hot". El director había concebido el "jazz sinfónico", un concepto que admitía cualquier exceso. Pero era un producto muy bien elaborado, con el claro propósito de asegurarse un mercado que, con el auge de la industria fonográfica, introducía música en todos los hogares de la entonces próspera clase media de Estados Unidos. Los directores de la compañía Víctor lo convirtieron en política comercial.

Ese era el entorno cuando Bix y sus compañeros de Goldkette grabaron por primera vez para Whiteman en noviembre de 1927. Allí comenzó un período de decenas de discos, algunos de los cuales serían rápidamente olvidados de no mediar su presencia. Otros, especialmente aquellos arreglados por Bill Challis, tienen calidad perdurable. Muestran al artista de Davenport inserto en un entorno musical al que no estaba acostumbrado y con el cual poca afinidad tenía. Conciente de esto y con clara idea del potencial de su nueva "estrella", Whiteman le daba espacios a veces muy generosos, para que desarrollara sus improvisaciones. Aunque la orquesta, desde una óptica jazzística, ya había entrado en un proceso de decadencia, la calidad de los músicos incorporados sirvió para diferirlo. Lonely Melody, Changes, Mary, Back In Your Own Back Yard y el muy hot San, de todos los cuales se conocen dos tomas, así como el famosísimo From Monday On", del cual se conservan tres, se grabaron en ese período.

En 1928, Whiteman canceló su contrato con la editora Victor, y pasó a su principal competidor, Columbia, lo cual agudizó el deterioro del nivel musical, gobernado por consideraciones comerciales. Bix parecía inmune a tales circunstancias, salvo por su menor presencia como solista. Discos como Out of Town Gal, Georgie Porgie. Is It Gonna Be Long?, Because My Baby Don’t Mean ’Maybe’ Now provienen de ese período. No se conservan tomas dobles.

La leyenda habla de un deterioro de la salud de Bix concomitante con este período de su carrera. Se ha hablado de su frustración ante la creciente mediocridad de la música de la banda, pero esto no ha sido confirmado por testimonios de sus colegas. Seguramente el deterioro existía, pero basta escuchar a Bix en los mejores discos de este período para constatar que su capacidad de improvisación no se había dañado. Llevaría muchos meses y alguna crisis provocada por su creciente problema de alcoholismo para que en ciertos discos comenzara a notarse una suerte de asordinamiento de su expresividad, al tiempo que su sonoridad brillante y rotunda se empezaba a empañar. No One Can Take Your Place, o Baby Won’t You Please Come Home grabados en 1929 por Frankie Trumbauer y algunos otros registrados por la orquesta de Whiteman en la época, ilustran este proceso, que lo alejó de la banda en pos de una cura que nunca habría de llegar.

EL FINAL. Ocho meses después, invitado por su amigo el pianista y compositor Hoagy Carmichael, Bix volvió a un estudio de grabación y unos días más tarde participó en una sesión organizada por el empresario Irving Mills, grabando tres temas, uno de ellos en dos tomas. Hay destellos del Bix anterior, pero ya no se está ante el gran solista e improvisador que hasta entonces había sido. Tres meses después formó un grupo de grabación con el que registró tres temas, uno de ellos en dos tomas. El famoso sonido bixiano está presente en alguno de los solos que contienen pero aparece un acento elegíaco, que resulta patético al oído familiarizado con su obra y que agudiza su melancolía, que ahora más suena a desesperanza. La misma sensación experimenta el oyente ante los discos de su ultima sesión de grabación, el 15 de setiembre de 1930, dirigida otra vez por Carmichael. I’ll Be a Friend With Pleasure (dos tomas) y Georgia On My Mind son de ese período final.

Algo menos de un año después, el 11 de agosto de 1931, fue enterrado en el cementerio de su ciudad natal. Ningún músico estuvo presente en la ceremonia, aunque se recibió una enorme ofrenda floral con forma de corneta, enviada por Paul Whiteman. l



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