Hasta 12 horas para acceder a un CTI

Emergencias. El lunes hubo al menos 10 pacientes graves esperando horas para acceder a una cama en un CTI. Hace unos días murieron dos personas en Canelones porque no había camas

 20120703 317x489

Al menos diez pacientes graves esperaron varias horas en puertas de emergencias públicas antes de acceder a una cama de CTI. Hace unos días fallecieron dos personas en Canelones: no consiguieron internarlos a tiempo en esa unidad.

Una joven con una herida de bala en su cabeza, entubada, con respiración asistida, necesitaba urgente una cama de cuidados intensivos, pero tuvo que esperar más de 12 horas para acceder a una. Era paciente del Hospital de Clínicas.

Un hombre, operado de urgencia en el Hospital Maciel, se pasó dos días en un block, con un anestesista al lado monitoreando su estado, antes de lograr ser trasladado a un CTI.

El lunes hubo más de 10 casos similares. Pacientes graves que requerían internación urgente en un servicio de CTI y esperaron horas, en condiciones que evidentemente no son las adecuadas, en las puertas de emergencias de los hospitales Pasteur, Maciel y Clínicas.

El jefe del block quirúrgico del Hospital de Canelones, Gerardo López Secchi, tuiteó ayer que dos pacientes graves fallecieron hace unos días tras esperar 12 horas por unas camas de CTI que nunca se consiguieron. No había camas disponibles ni en el sector público ni en el privado.

El invierno empezó a pasar factura y los hospitales no están logrando resolver una demanda asistencial que todos los años se sabe va a aumentar. No hay sorpresas. Las emergencias se transforman en un cuello de botella donde los pacientes se acumulan en ambulancias o en las puertas esperando atención.

El sábado pasado un paciente aguardó nueve horas arriba de una emergencia móvil antes de poder ingresar al hospital (ver testimonios).

Las autoridades de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) habían anunciado un "Plan de Invierno" con medidas concretas para mejorar la asistencia: contratación de más personal, apertura de camas de CTI que están cerradas y hasta el uso de containers para desagotar las puertas de emergencias. Poco de eso se ha cumplido hasta el momento.

En el Hospital Maciel hay una sala entera de Cuidados Intermedios, con ocho camas, que está cerrada con candado desde hace medio año. Se contrató más personal, pero la sala sigue sin abrirse. Los containers todavía no se han instalado.

En todo el sistema público de salud hay 132 camas de CTI de adultos y 86 de niños.

La falta de personal para atender estas unidades y hasta cuestiones de infraestructura obligan a clausurar camas en forma casi sistemática. Y la consecuencia directa de esto es que se debe pagar el servicio en instituciones privadas, que en esta época también se ven desbordadas por la demanda.

Fuentes médicas destacaron que a la falta crónica de recursos humanos se le suman carencias en equipamientos que impiden tener en funcionamiento más servicios de CTI.

Eso pasa en el CTI de Minas, por ejemplo, donde la unidad está clausurada porque no tiene respiradores.

PEREIRA ROSELL. La Sociedad Integrada de Emergencia Pediátrica del Uruguay (Siepu) advirtió en un comunicado público los problemas que están enfrentando en la puerta de emergencia del Hospital Pereira Rossell.

En el texto señalan que la mayor demanda de los meses de invierno produce demora en la admisión de pacientes al hospital por la insuficiente dotación en número de camas, (tanto en sectores de internación convencional como en la Unidad de Cuidados Intensivos de niños).

"También hay grandes dificultades en la derivación a los CTI contratados por ASSE en el ámbito privado. Todo esto determina que los pacientes y sus madres permanezcan en el Departamento de Emergencia en espera de cama durante largas horas, incluso más de un día. El nivel de cuidados también se compromete, al aumentar el número de pacientes en asistencia", advierten los funcionarios.

No es el único problema. La Unidad de Transporte Especializado Pediátrico cuenta con un "único móvil, desgastado, envejecido", y con solo cuatro médicos titulares para cubrir todas las guardias.

"Se llamó a concurso, se designaron otros médicos, pero no se ha logrado que ASSE les ofrezca los correspondientes contratos titulares, por lo que no han asumido sus cargos", explican. La rotura del móvil, así como la ausencia de cualquier integrante del equipo (chofer, enfermero o médico), generan la obligación de contratar móviles privados, a un alto costo, para dar cobertura al servicio.

Los integrantes de Siepu dicen que en el área de emergencia del Pereira existe una "enorme carencia de personal de enfermería y médico" y lo explican por la migración del personal hacia el ámbito privado, que se van tentados por la diferencia salarial y por mejores condiciones laborales

"Esto genera enormes dificultades de funcionamiento, que se incrementan en época invernal, debido a la mayor demanda. No existe la posibilidad de brindar a los niños una asistencia de la calidad que merecen, generándose largas esperas. La falta de recursos suficientes sumada a la negativa a autorizar el pago de horas extras de enfermería impide que se supla adecuadamente al personal enfermo", sostienen.

Como ejemplos de las carencias detallan que la Unidad de Reanimación y Estabilización, indispensable para el correcto funcionamiento del área cuenta con solo cinco médicos, lo que genera un "gran desgaste personal". En el área general del Departamento de Emergencia es frecuente que no se logren cubrir todas las guardias médicas y de enfermería, particularmente en horarios de fines de semana.

RENUNCIAS. Los médicos de las puertas de emergencias públicas fluyen entre el pesimismo y el hartazgo.

Fuentes médicas dijeron a El País que el ambiente ya es "insostenible" y que un grupo de médicos ha planteado en conversaciones informales su intención de presentar renuncia a sus cargos. "Ya no es por un tema de salarios, es porque no se puede trabajar así", dijeron.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar