PARÍS | El ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, aseguró que la situación en Siria puede calificarse de "guerra civil".
"Cuando masivamente grupos pertenecientes a un mismo pueblo se desgarran y se matan entre sí, si a eso no se le llama una guerra civil, entonces lo que está ocurriendo es incalificable", dijo.
"Para impedir que esta guerra civil se acentúe aún más, hay que lograr que Bashar Asad abandone el poder, y encontrar los medios para que la oposición, las oposiciones, puedan aportar una alternativa controlada", agregó.
El ministro indicó que Francia va a proponer a los otros miembros del Consejo de Seguridad que conviertan en "obligatorias" las disposiciones del plan del mediador internacional Kofi Annan.
Por su parte, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, renovó su exhortación a Rusia para que ponga fin a los envíos de armas a Siria.
Clinton dijo que apoyaba la cooperación con Rusia, pero mantuvo firme su llamado para que acaben los envíos de armas, un día después de que acusara a Moscú de enviar helicópteros de ataque a Siria y de afirmar que ello provocaría una escalada en el conflicto.
"Ayer fui muy clara sobre nuestras preocupaciones ante la relación militar entre Moscú y el régimen de Asad", explicó la jefa de la diplomacia estadounidense.
Al mismo tiempo, las fuerzas sirias desalojaron a decenas de insurgentes parapetados en un área cercana a las costas del Mediterráneo, y la televisión estatal afirmó que retomaron control de la región después de ocho días de intenso cañoneo y enfrentamientos.
La región de Haffa es una de varias zonas en las cuales las fuerzas del gobierno combaten a los rebeldes.
Su control es particularmente importante para el régimen porque Haffa está a unos 30 kilómetros de la ciudad natal de Asad, Kardaha, en la provincia de Latakia. AP Y AFP