En 2011, Uruguay fue sede de 216 congresos. El crecimiento anual en esta área es del 10% pero se pierde competitividad en la medida en que faltan centros de convenciones para atender reuniones que superen las 2.000 personas.
Uruguay pretende crecer cada vez más como destino de congresos y convenciones, una industria que en el mundo genera ingresos anuales de 800 billones de dólares. Las autoridades nacionales y los profesionales del área reconocen sin embargo que resulta imprescindible construir centros de convenciones más atractivos y con mayor capacidad.
Eso se informó ayer en un desayuno de trabajo donde estuvieron presentes las máximas autoridades del Ministerio de Turismo -entre ellos el titular de la cartera, Héctor Lescano, en la que fue su última actividad antes de renunciar al ministerio. También asistió la directiva de Audoca (Asociación Uruguaya de Organizadores de Congresos, Exhibiciones, Ferias y Afines) y el presidente de la asociación internacional ICCA, Arnaldo Nardone.
El evento se realizó una semana antes de la Feria Internacional del Mercado de Reuniones de América Latina y el Caribe, prevista en Punta del Este.
Mientras hoy en Uruguay los espacios más grandes pueden recibir de 1.200 a 1.600 personas, además del Sodre (que puede albergar a 2.000 asistentes), se encuentran avanzadas las gestiones para erigir un centro de importancia en Punta del Este, para 5.500 congresistas. Las obras, que se realizarán por medio de un fideicomiso, demandarán la inversión de 25 millones de dólares de parte de la Intendencia de Maldonado. El otro centro, gigantesco y más complejo, se establecerá en Montevideo, exactamente en el lugar del semiderrumbado estadio Cilindro. La obra sumará un polideportivo, un centro de convenciones y un recinto ferial, estimándose una inversión global de US$ 200 millones.
El 86% de los congresos que se efectúan en el mundo congregan a 1.000 delegados. Pero es justamente al restante 14% que se desea acceder con la creación de los dos recintos mencionados.
En un ranking de 100 países, Uruguay está ubicado en el lugar 47, con un crecimiento del 10% por año. Se ubica en el 9° puesto en toda América y en el 5° en América del Sur (por debajo de Brasil, Argentina, Colombia y Chile).
Hasta ahora, oficialmente se indica que los ingresos llegan a US$ 80 millones por año, solo en congresos considerados con los criterios de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA) en 2011. Pero esa cifra dejada por el turismo de reuniones podría ser aún mayor en la medida que se profundicen los estudios. Se especula que ascendería hasta 150 millones de dólares.
"Uruguay ha crecido, eso es así; pero no alcanza para mantenerse en el ranking. Hay varios factores que influyen, entre los más importantes: la falta de centros de convenciones con mayor capacidad", afirmó Nardone a El País.
"Si hablamos de ciudades, Asunción superó a Montevideo justamente porque generó un gran centro de congresos", agregó el presidente de ICCA.
GASTO DIARIO. Se calcula que el turista que llega como delegado a reuniones regionales o internacionales gasta cuatro o cinco veces más que un turista normal, unos 570 dólares por día, según la ciudad, para una estadía promedio de 6 días.
"El 56% del gasto queda dentro del congreso y el resto se distribuye en la oferta turística del lugar", sostuvo Nardone en la reunión de ayer.
"En una estrategia nacional de turismo, el turismo de reuniones, congresos y convenciones es uno de los pilares fundamentales", sostuvo por su parte el ministro Lescano, quien además destacó como ejemplo organizativo a la Asamblea de Gobernadores del BID.
En 2011, Uruguay fue sede de 216 congresos. De ellos, 120 fueron de carácter nacional. Hubo 53 regionales y 43 internacionales. El promedio de participantes llegó a 300 personas por congreso. Para este año ya hay 147 eventos confirmados.