Exigencias que ilustran muy bien

Quien quiera contratar un show de cualquier gira de Luis Miguel tiene que asegurar (entre muchas otras cosas) la habitación presidencial o la más lujosas del hotel que se le vaya a reservar. Ahí tiene que haber toallas completamente blancas, velas con olor a vainilla, camilla de masajes, una bicicleta para hacer ejercicio y un chef exclusivo que le cocine comida turca y ensaladas exóticas. Uno puede entender que las toallas totalmente blancas sean un pedido que en realidad habla de la limpieza que debe haber, pero ¿comida turca?

Las exigencias y los pedidos extraños suelen generar listas inacabables al provenir del ambiente de los famosos. Ayer comentaba sobre los actores o productores televisivos que pidieron que sus cenizas sean enviadas al espacio. Y son solo algunas de las rarezas, porque la enumeración es larga y generalmente los casos llaman la atención cuando muchas estrellas están de gira.

Jennifer Lopez pide habitaciones con decoración blanca, incluidas las paredes, las velas y las flores. Y no debe haber alimentos que la tienten a romper su dieta. Sus dispositivos de seguridad son muy grandes y siempre perfectamente orquestados con exigencia, como se vio cuando filmó aquí el año pasado. Y como caso extremo de sus cuidados y de la distancia que puede poner con su "querido público", en alguna ocasión ha pedido que le cierren un centro comercial entero para sus compras.

Britney Spears tiene una larga lista de alimentos y bebidas especiales que necesita en sus giras y muchas veces pide que sus bailarines no se crucen con ella fuera del show. No es la única que ha marcado esas diferencias con sus compañeros de equipo.

Todos exigen, desde Chayanne hasta Paulina Rubio, ya sea comida, cuartos pintados de determinado color, cierta clase de muebles, lo que sea. Son rarezas nada más que no piden para que sean divulgadas, pero cuando salen a la luz ilustran mucho sobre sus vidas y su manera de enfrentar las cosas.

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