Autor de desfalco hallado con un disparo en la sien

Incógnitas. Delito por US$ 500 mil. ¿Suicidio u homicidio?

 20120529 800x406

El cuerpo sin vida de Alfredo Piñeiro, que había desaparecido el viernes al descubrirse el desfalco, fue encontrado por la Policía flotando en aguas del arroyo Yerbal, cerca de Ruta 98.

A pocos metros del lugar donde fue hallado el cuerpo de Piñeiro, el viernes habían aparecido la motocicleta y su casco.

Horas antes su esposa avisó al responsable de la sucursal de Red Pagos, Marcelino Umpiérrez, que había recibido un extraño mensaje vía celular, en el que le daba una serie de indicaciones y pedía disculpas a ella y a sus hijas por su conducta.

El Jefe de Policía de Treinta y Tres, Tabaré Gordiola, confirmó que el cuerpo fue hallado con un disparo en la cabeza, a la altura de la sien derecha. Con estos elementos se tejen las hipótesis de una autoeliminación o de un homicidio.

El jerarca expresó que Piñeiro fue hallado sin vida. "Estamos trabajando sobre diversas hipótesis. A prima facie tiene un disparo de arma de fuego en la sien derecha, lo que le habría ocasionado la muerte, tenemos que esperar la pericia, le van a hacer la autopsia, que podrá determinar si la causa de la muerte fue un homicidio o un suicidio", indicó el jefe policial.

Gordiola señaló que el cuerpo de Piñeiro presentaba indicios de haber permanecido dentro del agua alrededor de 80 horas, lo que prácticamente coincide con el momento de la desaparición.

"Nos damos cuenta de eso por la piel, por el rostro, son indicios que nos marcan que la muerte dataría del viernes, que es el día en que desaparece, que se ausenta del lugar, a eso de las diez de la mañana", explicó.

El jefe descartó que la muerte pudiera ocurrir en otro lugar y el cuerpo haya sido trasladado con posterioridad al sitio del hallazgo. "Ya se trate de un homicidio o un suicidio, la muerte ocurrió en el lugar donde el cuerpo apareció", señaló.

Sin embargo hay otros indicios que forman parte de la investigación, como el hallazgo de huellas de un automóvil en las proximidades del lugar donde se halló la moto.

"Son todas hipótesis que seguimos manejando, por eso no podemos afirmar que sea suicidio u homicidio. Tenemos que tratarlo con mucha paciencia, con mucha inteligencia y con mucho respeto a los familiares", señaló el jerarca.

Piñeiro había dejado toda su documentación y al momento de ausentarse llevaba encima una pistola, la que no ha sido encontrada aún.

Un aspecto clave en la investigación es el faltante de dinero en las cuentas bancarias de la empresa, estimado en unos seis millones de pesos, así como otra suma que debió haber depositado el jueves en el banco, movimiento que no realizó y dinero que poseía de otras empresas. La cifra total ronda el medio millón de dólares, aunque no se descarta que pueda incrementarse con nuevos datos que se vayan incorporando.

"Seguimos trabajando conjuntamente con el propietario del Red Pagos para recibir información y ver también los movimientos que hacía él normalmente, porque era una persona de confianza de la empresa, era el encargado de hacer todos los movimientos con el centro de Red Pagos del país", sostuvo Gordiola.

seguros. Una versión que ha circulado en los últimos días es la existencia de algunos seguros de vida, cuyos beneficiarios serían su esposa e hijas, aunque no ha sido confirmado por la Policía

La jueza letrada, Patricia Rodríguez, no quiso entrar en detalles en torno al caso y sus posibles derivaciones, pero no descartó acciones de ningún tipo en el marco de esta investigación y particularmente las que permitan obtener mayor información sobre los movimientos económicos que el hombre realizaba.

Además de su tarea en la empresa, Piñeiro ha estado ligado a los negocios cambiarios desde hace mucho tiempo. Antes de radicarse en Treinta y Tres, hace aproximadamente una década, se desempeñó en una casa cambiaria que su padre poseía en la ciudad de Melo y que cerrara en medio de complicaciones financieras. Su progenitor, recientemente fallecido, también estuvo al frente de una empresa de este ramo.

Gozaba de la más absoluta confianza

Alfredo Piñeiro era un empleado que gozaba de la absoluta confianza del titular de la sucursal de Red Pagos donde se desempeñaba; tanto es así que Marcelino Umpiérrez es el padrino de una de las hijas de Piñeiro. El fallecido era el responsable del sistema de seguridad del local de cobranzas y se movía con total soltura: tenía las llaves, las claves de las alarmas y de todas las computadoras, además de realizar todos los depósitos bancarios. También usaba las tarjetas de crédito personales del propietario como si fueran suyas y permanentemente llevaba encima cheques en blanco, firmados por Umpiérrez. Prácticamente no había sobre él ningún tipo de control y tampoco permitió que nadie tomara siquiera momentáneamente su puesto de trabajo, a tal punto que en los últimos seis años nunca tomó licencia ni días libres.Cuando se denunció su ausencia se comprobó que había borrado varios registros de las cámaras de seguridad de la firma.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar